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Ya lo pensaré mañana (8). La sorpresa estaba en el palmarés
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Angélica Tanarro | 01-11-2017 | 12:27

Hoy en dí­a o tienes un ‘thriller’, una novela negra, o no tienes nada. Se ve en las editoriales, en los premios literarios… y ahora también en los festivales de cine. La Espiga de Oro ha sido una sorpresa. Este año tocaba una decisión polémica. Ya sabemos que los jurados son soberanos y sus decisiones respetables, pero eso no aminora cierto estupor por todo lo que se ha quedado fuera del palmarés. ‘The Nile Hilton Incident’ es una pelí­cula que tiene sus valores, claro, incluso desde el punto de vista social: toca el tema de la corrupción policial y de la debilidad de algunos presuntos estados de derecho. Pero no deja de ser una película policiaca de guion convencional. Hemos visto muchas así­ y desde luego no quedará como un hito del certamen. El primer premio ya parecía un exceso, pero no repartir mejor las espigas e insistir en esta cinta con el premio al mejor director y al mejor guion roza lo incomprensible. Porque este año el nivel medio invitaba al reparto. Pero hubo tres pelí­culas que, desde mi opinión, superaban ese nivel medio. Y me dirán que una de ellas, sin duda ‘The rider’, no ha salido mal parada, pero para una cinta de tal belleza, fotografí­a, delicadeza y precisión en el desarrollo del guion la Espiga de Plata, el premio Pilar Miró y el galardón al mejor actor suenan a consolación. Sobre todo, por comparación.

‘The party’, el inteligente y, visto lo visto, arriesgado ejercicio de estilo de Sally Potter se va de vací­o, aunque sea una lección de cine y una lección de cómo en ocasiones cine y teatro están muy cerca.  Y nada tampoco para ‘Foxtrot’, la estupenda sorpresa final que al jurado le debió de pillar ya cansado. El premio a la mejor fotografía se lo llevó  ‘Soy un rayo de luz en la tierra’, aunque no es precisamente la luz y su manejo lo que destaca en esta prescindible cinta (y aquí­ también había estupendas candidatas (y si era por el blanco y negro la ya mencionada ‘The party’ le daba unas cuantas vueltas). Pero Ray Loriga, que hizo de portavoz del jurado, lo dijo claro y contundente en dos idiomas: puede que os guste o no, pero esta es nuestra decisión. Y punto. Nos vemos en el cine.

(Columna publicada en el suplemento Seminci de la edición impresa de El Norte, el domingo 29 de octubre de 2017)

Sobre el autor Angélica Tanarro
Más que un oficio, el periodismo cultural es una forma de vida. La llevo ejerciendo desde que terminé la carrera. Hace de eso algún tiempo. Me recuerdo leyendo y escribiendo desde que tengo uso de razón. La lectura es mi vocación; la escritura, una necesidad. La Cultura, una forma de estar en el mundo. Dejo poemas a medio escribir en el bolso y en todos los armarios.