El Norte de Castilla
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Fecha: febrero 4, 2018
Mis Goyas favoritos
Angélica Tanarro 04-02-2018 | 6:42 | 0

Es como una tradición. Termina la gala de los Goya y comienzan las duras, ácidas críticas. Antes había que esperar al día siguiente. Ahora (redes y webs mediante) son ‘en tiempo real’, sea lo que sea el ‘tiempo real’. Y la verdad es que casi siempre cargadas de razón. Sobre todo después de la de anoche. Debo de ser de las pocas personas a las que el humor chanante no le dijo nunca nada y mis temores se confirmaron. La gala no tuvo gracia y lo que es peor (y esto no es culpa de los presentadores) tampoco organización. Vamos, que como leí en un twit, esto no nos sale. Había quien echaba de menos a Dani Rovira. Yo me remonto más atrás, creo que Rosa María Sardá le ponía mucha más inteligencia y gracia. Visto lo visto, igual habría que darle una oportunidad a Boyero…cartel-2

Pero ya. Dejemos el espectáculo (incluso el espectáculo feminista, pues al final la reivindicación sonaba forzada como si a última hora se hubieran “apuntado al carro”, como se les escapó a uno de los presentadores. Con estas ayudas no es de extrañar lo mucho que queda par la ansiada y justa igualdad) y  vayamos al cine.  Me alegro de los goyas que consiguió ‘Handia’, pues sus directores me parecen dos de los valores que tiene nuestro cine. Supongo que esas diez estatuillas les dejarían un sabor amargo al ver que los premios importantes se les escapaban de las manos. Pero mi corazón estaba con Isabel Coixet y con Clara Simón. Con la primera, por haber hecho una buena película con una novela excelente a la que ha limado las aristas más amargas. Y todo sea por otra reivindicación crucial: la de la cultura de verdad. El agradecimiento que la directora hizo expreso “a todas las personas que todavía compran libros” fue para mí una de las frases de la noche. Y qué pena que Bil Nighy que está espectacular en el filme se fuera de vacío.

Con Clara Simón, por haber dirigido una de las películas si no “la” película del año. Intimista, sí, dura y tierna como la vida misma, pero sobre todo de una verdad arrolladora. Simón hizo lo más difícil en creación: convertir algo real, algo que le afectó en su vida y la condicionó para siempre, en materia artística, sin sentimentalismos vacuos, sin dramatismos excesivos, con una naturalidad apabullante.  Y al mismo tiempo hacer de esa experiencia un foco de empatía. Y, más difícil aún, atreverse a contar la historia de una niña (dos en realidad) a la que hay que dirigir y de la que se tiene que conseguir esa verdad que brilla en el guion. Creo que es de las poquísimas veces (ahora solo me acuerdo de Erice y  hace ya tanto tiempo…) que veo a dos niñas tan bien dirigidas en el cine español.carte1

A Natalie Poza le tenía que llegar su momento. En forma de ese papel en el que pudiera expresarse del todo. Se lo proporcionó Lino Escalera  y dio en la diana. Venía dando pasos hacia un Goya merecido.

Pero casi el premio que más me alegró fue el que consiguió Adelfa Calvo por su papel de portera en ‘El autor’. Qué acierto el de Martín Cuenca el haber dejado en sus manos un trabajo nada fácil, que podía deslizarse peligrosamente por el lado de la caricatura o de la risa fácil. Pero Adelfa Calvo lo desarrolla en todos sus matices y sí, de nuevo, en toda su verdad. Da rabia recurrir al tópico pero es que en ‘El autor’ se come la pantalla. Literalmente no puedes dejar de mirarla y hace sombra a un actorazo como Javier Gutiérrez. Y lo hace desde un cuerpo que reivindica también la belleza diferente, que trastoca la tiranía del canon.

Ahora que lo pienso… Sí fue la noche de las mujeres… A pesar de todo…

 

(Carteles de las películas ‘La librería’ y ‘Verano 1993’)

 

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Sobre el autor Angélica Tanarro
Más que un oficio, el periodismo cultural es una forma de vida. La llevo ejerciendo desde que terminé la carrera. Hace de eso algún tiempo. Me recuerdo leyendo y escribiendo desde que tengo uso de razón. La lectura es mi vocación; la escritura, una necesidad. La Cultura, una forma de estar en el mundo. Dejo poemas a medio escribir en el bolso y en todos los armarios.