img
Etiquetas de los Posts ‘

Juan Bas

Mis autores, que no debéis perder de vista
Xoel Prado - Antúnez 29-01-2013 | 11:02 | 0

Estamos llegando a final de enero y la mayoría de los periódicos publican unos artículos bien poblados de títulos y nombres propios de aquellos autores que “cagarán” una novela como quien amasa un churro o estira un acorde hacia el infinito. No entiendo cómo alguien, a no ser bajo la admonición del contrato, puede publicar una novela cada seis meses o escribirla en dos semanas. Bueno, sí, una novela puede estar preparada en un día, si te pones a la labor y no te molesta ni Boyero con sus contracrónicas cárnicas de Riddick. Lo que cuesta realmente es crear una obra literaria. Una obra literaria, que es lo que todos quisiéramos tener ante los ojos siempre. Pero supongo que es difícil, porqueno todo el mundo escribe obras literarias y se conforman con parir una novela. El otro día se publicaba una noticia que anunciaba que se publican en España en torno a 15.000 novelas anuales. Tantas novelas que son buenas, malas, regulares o simplemente humo. Pero sólo diez o doce pueden ser consideradas obras literarias.

Una obra literaria es aquella novela, en este caso, porque es lo que toca, aunque pudiera ser poema o teatro, que si no la lees te sientes huérfano de tiempo y más que encontrarla, es ella la que se epifenomiza. La epifanía de la obra literaria, sacral momento que nos arrebata el tiempo. La obra literaria, por supuesto, no precisa presentación, se presenta sola, claro, se aparece con la humildad propia de lo que se precisará por siempre. La obra literaria se revela y nos convierte en algo ecuménico, universal, es decir, el fondo inconsciente según el cual funciona la realidad, se patentiza.

Es cierto, no todas las novelas pretende esto. Las hay que sólo cuentan una historia más o menos cierta, más o menos verídica, con más o menos fortuna y no se hace precisa su lectura a nadie. Si sólo se editaran y pasaran a manos del ama de Quijana para ser lanzadas a la hoguera que en el patio hiciera, nada se perdiera. Hay novelas que sólo narran un acontecimiento y se acaba, como si buscara por exclusiva pretensión matar el tiempo y que éste transcurra, sin más. Esta claro que la obra literaria pretende más bien amplificar el tiempo para que este no transcurra, o que se haga uno con el espacio, se solapen, relativizándose. La obra literaria pretende que nos hagamos cargo del tiempo, que carguemos con él, pero en la dimensión del inconsciente colectivo, a la manera de Jung. En otras palabras, la obra literaria nos une a ella con un lazo que nos agiganta con ella, que nos amplifica, que nos convierte en symploke, esa plabra que a Platón le entusiasmaba y que aplicaba a su ciudad para explicar que en ella todo quedaba unido de manera indestructible, y que en español traduciríamos como conexionar (el entrelazamiento cuántico que define a la no separabilidad matemática y la decoherencia)

Conforme a esto, esperamos que este año se produzcan varias obras literarias, en la novela en este caso. ¿De quiénes prodrán provenir estas obras? ¿Quiénes son los autores de obra literaria en la novela? Los actuales, por supuesto, que los consagrados ya nos la otorgan de por sí, por el nombre. Nadie duda de Vargas Llosa o de Eduardo Mendoza, por dar don nombres. Pero los actuales, los que perdurarán en el entrelazamiento cuántico.

Espero este años una nueva obra literaria de Carlos Marzal, que vaya más allá de los reinos de la causalidad.

También llegará la nueva obra literaria de Marta Rivera, donde nos devuelva  a Ribanova, ese reino literario donde el espacio y el tiempo se confunde hasta con la metereología y la gastronomía, y aparezca algún nuevo personaje suave e inquietante en este horizonte.

Esperamos también una nueva obra literaria de Pedro de Paz, quizá esta vez por sendas no trazadas, donde la enfermedad y su descubrimiento repentino en los ojos pendulares de una enfermera Boscosa.

En las manos podremos tener el próximo hallazgo de David Torres, con sus surreales repeticiones de la realidad bucólica. Y en la misma línea pero aún más salvaje, Juan Bas.

Y Rafa Reig, que encubre entre las frases de sus novelas tanta filosofía de lonja clandestina que se escribe con la misma otra novela de iniciación.

Y Pablo Nuñez, que apura la historia hasta la Historia y nos permite que abordemos a las hijas “mouras” de un César desbrido como a los comandos que recuperan el legado exportable.

José ángel Barrueco, del que esperamos nos sorprenda con su especial, por sensible, captación de la realidad a través de los ojos poliédricos de una mosca en su vuelo sempiterno.

Ángela Vallvey, que nos agota tras las lecturas y relecturas de sus novelas de infinidad de vericuetos versiculares, donde se escribe la historia deshecha de esos personajes tan vivos como desnortados.

Francisco Narla, que descubrió el camino que lleva a su corazón mirando en las cristalinas aguas, en los cristalinos ojos del río Furco, de Furco, y ahora nos debe todas las literaturas que emergan entre sus vuelos.

Juan Carlos Martínez Barrio, con sus historias de corazón y tierra, de sabor a carne y sangre visceral.

Luis Amezaga, penetrante como el cuchillo sobre la mantequilla, de escritura sudorosa.

Mientras esperamos releemos con gozo nuevas obras que cayeron en nuestras manos. “Una tienda en París”, que es un compendio de la afectividad que surge en la reorganización de nuestra vida. Maxím Huerta, un gran autor lterario, por cierto. Una novela que merecerá aquí una recesión pronta, “La ciudad de los ojos grises” de Felix Modroño, magnífico. La última novela de Carmen Posadas, que también será recesionada, una novela del abajo y el arriba, “El testigo invisible”.

Y dejo para el final una recomendación de futuro. La novela que escribe con denuedo Ana I. Prado Antúnez, y que seguro sorprenderá a todos.

Ver Post >
Las mejores novelas del 2012
Xoel Prado - Antúnez 07-01-2013 | 9:25 | 0

Hago esta lista desde la más absoluta subjetividad, porque en esta elección, no puede uno ser objetivo. La verdad es que establecer que alguien esté en una lista o no, sólo puede ser establecido desde unas coordenadas estéticas, y las mías son la originalidad, la belleza, lo agradable y lo interesante. Siguiendo estas estelas establezco las siguientes novelas como mejores de este 2012:

La vida después de Marta Rivera de la Cruz

Ostras para Dimitri de Juan Bas

La senda trazada de Pedro de Paz

Assur de Francisco Narla

Punto de fusión de David Torres

Mientras duermen os murciélagos  de Emilio Aragón

El asesino de Venecia de Antonio Civantos

Lo que no está escrito de Rafael Reig

Una tienda en París de Maxím Huerta

La ciudad de los ojos grises de Felix G. Modroño

Misión olvido de Maria Dueñas

y permitidme que entre yo mismo en esta lista, porque en ella me introdujeron en una web llamada las lecturas de shaka:

Hasta los cuervos picotean las cerezas de JM. Prado – Antúnez

Es indudable que caben más, pero máñana os listaré aquellas que son las peores. Nunca he sido partidario pero es indudable que si no lo escribo, las peores, nunca me tomarán en serio.

 

 

Ver Post >
OSTRAS PARA DIMITRI DE JUAN BAS
Xoel Prado - Antúnez 10-06-2012 | 10:01 | 0

Ficha técnica
Título: Ostras para Dimitri
Autor: Juan Bas
Editorial: Ediciones B
248 páginas
15 euros

 

Mi hermano solía escoger los libros por la portada y por arrebatos. Es así como llegó a casa “Alacranes en su tinta”. Leí el libro, me encantó, pero lo que más me arrebató fue la fórmula para hacer “agua de bilbao”, que abría el libro. Pero también nos sorprendió por el personaje principal, Pacho Murga, un juantxu dadaísta, que pensaba que Bilbao era suyo, principalmente en lo que se refiere a los buenos restaurantes y las mejores coctelerías. Posteriormente, descubrimos a ese mismo personaje en “Voracidad”, donde abundaba la gastronomía poco selecta y hasta homo-fila, porque qué mejor que la carne humana para ser gastrónomo, y más cuando se obliga a que se coma uno mismo. En Voracidad, los personajes de las tías de Pacho, de las que heredará el caserío del que hablará Dimitri en esta novela, eran “sabrosas”. Y si en Voracidad, la voracidad de la historia se convertía en protagonista absoluto, Ostras para Dimitri, se calma  en el desarrollo de la historia, cuando se acoge a la manera de contar del propio Pacho. Porque se cuenta la novela en primera persona. Los paisajes de la historia básicamente son Las Canarias, Moscú y Navarra. Lo interesante de las novelas de Juan Bas, se concentra en el exceso de la historia: evidentemente, la historia se sale de los límites de lo normal y nos hace adentrarnos en lo más ordinario de lo ordinario y más de lo debido, claro.  Hace eclosionar los límites de la política, los límites de lo ordinario, los límites de lo paranormal, los límites del mundo, y, bien golpeados en la coctelera, nos abochorna, nos abrasa, abruma, nos provoca adrenalina, sentimos la zafiedad y la amistad y la traición y hasta la diana en los glúteos, una infinidad de sentimientos eclosionan en nuestros ojos durante la lectura. Y es que la belleza no se encuentra siempre en lo convenido sino en la trasgresión, y más en la transgresión, por cierto. Por eso la novela de Juan Bas, las novelas de Pacho, pueden ser definidas como dadaístas, y nos abruma la belleza de lo que encontramos en la basura, en nuestro trotar por el mundo, en el caserío de Pacho, acciones encontradas como de “ready-mades”. Por ejemplo, la belleza de la acción del niño ruso mordiendo a Pacho la pierna o la infancia de Dimitri y su primo, salvaje y originario leimotiv de la originalidad que posee la historia. Porque nos encontramos ante una historia agradable de leer precisamente por su ímpetu trasgresor, por esa necesidad que tiene Pacho de discurrir a lo largo de la historia para retornar a sus fuentes originales, ese Bilbao; pero también, por ese recorrido gastronómico coctelero que nos proporciona Juan Bas en su novela. He ahí su originalidad, en la trasgresión que nos proporciona sobre la vida, sobre la política, sobre esos elementos sobrantes  de una realidad distinta y que encuentra acomodo sólo en una idealidad dibujada por la mente real de Dimitri. Y en ese juantxu dadaísta que de nuevo, se enfrenta con la realidad oculta, la historia que discurre por debajo de la historia, para mostrarnos en nuestra hipocresía efectiva.

JM. Prado – Antúnez

Ver Post >
Sobre el autor Xoel Prado - Antúnez
Obscuro como él solo sabe serlo, seductor vespertino y a veces matutino.