
Producción propiedad de la fundación teatro Regio di Parma
Dirección Musical
Giuseppe Mega
Orquesta Sinfónica de Castilla y León
Banda Interna
Coro Amigos teatro Calderón
Dirección de Escena
Elisabetta Brusa
Duque de Mantua Giorgio Casciarri
Rigoletto Juan Jesús Rodríguez (27)
Alberto Gazale (29, 31, 2)
Gilda Natasha Tupin
Sparafucile Alfredo Zanazzo
Maddalena Tiziana Carraro
Giovanna Mabel Perelstein
Conde Monterone Alfonso Echevarría
Marullo José Manuel Díaz
Borsa Josep Ruiz
Conde de Ceprano David Rubiera
Condesa de Ceprano Debora Munda
Ujier de la corte Álvaro Sanjuán
Paje de la Duquesa Isabel Fernández
Información web del Teatro Calderón
Domingo 2 de abril de 2006
LA
MALEDICIONE
Bueno, al menos la maldición
esta vez no fue para nosotros!.
Después de aquel olvidable esperpento que fue el “cosi”
de diciembre, nos encontrado con una más que aceptable versión
de “Rigoletto”. Evidentemente en comparación (si,
las comparaciones son odiosas pero a veces viene bien) esta a años
luz de aquel simiesco intento de poner en escena una opera. Aquí
han estado presentes todos los elementos que se esperan de un
acontecimiento como este: Música interpretada con bastante
efectividad por la orquesta Sinfónica de Castilla y León
con el refuerzo de la Banda Interna; Salvo en muy contados detalles
han estado muy correctos, incluso brillantes en algunos pasajes.
Escenografía capaz y pensada, llena de espectacularidad (cinco
cambios de escena son muchos cambios…) y capaz de dar sentido a la
narración. Interpretes solventes que sabían donde
estaban; El peor de ellos se encuentra a años luz de aquellos
que nos atormentaron en diciembre.
Pero flaco favor sería
utilizar solo la comparación para comentar este Rigoletto.
La negra visión de la realidad que Verdi (y Piave,
claro) nos presenta en esta obra se deja notar desde la primera nota
de la obertura. La orquesta ha sonado bien, en un foso dirigido por
Giuseppe Mega. No es la primera vez que le escuchamos, así que
no nos ha defraudado. Cierto es que siempre se puede conseguir un
matiz nuevo o un sonido determinado. Igual que es cierto que en
ningún espectáculo en directo se puede pretender la
perfección aséptica de un CD de laboratorio… La ópera
es un echo vivo y esa característica hace que vibre de forma
especial. Por otra parte, cada uno tenemos una percepción
especial de la partitura… hemos escuchado tal o cual versión
y enfatizaríamos tal o cual parte. Por eso, cuando un director
consigue que lo que suena sea aquello que te gustaría que
sonara… la magia se hace realidad. Y descubres nuevos matices que
te habían pasado desapercibidos… y disfrutas de algo ya
conocido como si fuera una novedad!
La corte es un nido de corrupción y la escenografía
ideada originalmente por Samaritani nos la presenta corrupta, pero
llena de color. Quizás con unas texturas excesivamente
venecianas… Es posible que fuera una percepción mía,
pero los ropajes y la composición de las dos escenas que
transcurren dentro del palacio del duque me empujaban a recordar
algunos cuadros de Tiziano. Todo enmarcado en una retórica
Renacentista ya próxima al paroxismo del barroco. Es sabido
que Samaritani se recorrió los lugares en los que transcurre
la acción para poder definir con precisión tanto los
decorados como los ambientes. Pero lo verdaderamente especial de esta
puesta en escena es el inmenso trabajo que se desarrolla entre
bastidores y a telón bajado. Cinco cambios completos Y alguno
de ellos realmente espectacular. Como la secuencia de la segunda
escena del primer acto… La transición exterior – interior -
exterior está conseguidisima, haciendo que el ritmo no se
resienta. Quizás especialmente acertado el final del “caro
nome” de Gilda… abriendo la escena al exterior de la casa.
También es muy agradable que el montaje sea muy filológico…
Verdi era muy escrupuloso en el tema de las puestas en escena y dejo
reflejados muchos comentarios en cada una de sus operas… en esta se
nota que se ha indagado en la documentación original o que al
menos se domina ese campo.
El poder siempre termina corrompiendo
todo aquello que se acerca a él. Y aquí es donde
comenzamos a poner algunas pegas… Las voces.
El papel de Rigoletto ha sido interpretado por un Alberto Gazale en
estado casi de gracia. Con una dramaturgia interesantísima y
unos matices propios de alguien con más recorrido artístico
que él (debutó en 1998) Estupendos sus dúos con
Gilda pero casi tanto o más su “Pari siamo” y desde luego
la memorable interpretación del segundo acto.
Pero ya está…
Gilda interpretada por Natasha Tupin tenía un escalofriante
tono… debido al vibrato excesivo de la cantante (que por otra parte
daba el papel perfectamente) Pero escuchar constántemente ese
vibrato en un papel tan delicado… ufffff, se hacía cuesta
arriba. Por lo demás correcta.
El duque irregular. Si, lleva mucho
tiempo cantándolo… pero de las 150 representaciones que
lleva encima me parece que alguna se le ha quedado perdida. Hay
momentos en los que se vacía y lo da todo y otros en los que
no puede porque no llega (o se reserva).
Evidentemente, en un nivel básico, tanto Casciarri como Tupin,
están mucho más que correctos… Su dúo funciona
perfectamente y entusiasma al público… aunque quizás
peque de eso… de pensar en agradar al público y se olvida de
los matices… Claro que todo esto lo podemos decir al comparar al
trio de voces en el que se sustenta toda la obra. Cuanto más
estupendo está Rigoletto más notamos las carencias de
los otros dos!
El resto de personajes funcionan bien. Realmente poco tienen que
decir, salvo Saparafucile y su hermana Madalena que dan un tono
profundo al montaje. Muy acertada la intervención de Tiziana
Carraro en el cuarteto del tercer acto.
Y el
Coro. El coro ha estado estupendo, aunque me esté mal el
decirlo… jejejeje Al ser el coro de la asociación “Amigos
del teatro Calderón” de la que formo parte… le siento un
poco mío, así que su interpretación, estupenda,
es un halago para todos. La única pega es la frialdad con la
que el público despidió tanto al coro como a los
figurantes al final del segundo acto. No se entendía que ese
momento era la despedida… un fallo.
Anoche me fui a dormir contento… y hoy descanso… ahora ya
empezamos a esperar la próxima “Hansel y Gretel” para
niños este mes… y Don Giovanni para la temporada próxima.
sobre nosotros.

