LA CUMBRE QUE SE QUEDÓ EN MONTÍCULO.

Pues eso, desde mi supina ignorancia, a cuadros me he quedado con la “cumbre” de Copenhague, de nada han servido las protestas de los que allí querían hacer oír su voz, los de la calle, el pueblo que al final es el soberano, o debería ser.

Después de días viendo a mandatarios viajando con sus aviones versión, Air Force One, alojados en hoteles de lujo gastando a manos llenas, y luego trabajando para conseguir unas migajas para nuestro planeta, después de esto, siento pena, frustración y me avergüenzo de cumbres así.

¿Acuerdos? Descafeinados y pobres muy pobres que harán aún más pobre a éste nuestro mundo del que a veces quiero bajarme, como mi admirada Mafalda.

Pero no lo consigo, sólo logro cabrearme con tanto gasto, con tanta parafernalia, con tanta bobada que nada nos reportará excepto vergüenza ajena.

Quizá esa cumbre se la podían haber ahorrado, quizá hubieran conseguido algo más sin costar tanto al mundo y al planeta y sin cabrearnos a los que tenemos la impresión de que nos han tomado el pelo y no se les ha movido ni el flequillo.

Pues eso, mala uva es lo que me queda como simple mortal que sólo ha visto fantasmas, pero eso sí, de lujo.

Saludos blogueros.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
El Norte de Castilla

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.