En el azar de la vida nunca sabemos a ciencia cierta por dónde nos van a venir los tortazos. Vivimos hacia delante con tantas facturas sin pagar, con tantos rincones ocultos en nuestro pasado, con tantos fantasmas aleteando en nuestros sueños y tantos pánicos vitales sin resolver, atrapados por el acelerador incansable de una existencia
Como la que se tragó el cazo
Esto de tragarse el cazo es una expresión de mi madre, que habla del que, iluso de la vida, ve cómo se quedan atravesados en el gargabelate un montón de barrizales que quieren hacernos digerir. Lo que escribo aquí son los resúmenes de mis digestiones
Archivado en abril, 2011
TODO INCLUIDO J. Cifuentes Cifu@celtascortos.com
La tamborrada constante que nos cae encima con la semana santa es una especie de metáfora de nuestros días. Ese estruendo que empieza ya a robarnos el sueño en la lejanía de los ensayos que los cofrades hacen en lugares retirados pero cercanos a la postre dado el ruido que meten y mucho antes de
¡QUE MIEDO! J. Cifuentes Cifu@celtascortos.com
No dejamos de traer niños al mundo sin cesar. Dicen en internet que son unos 180 por minuto. Imaginen esta colección de llantos repletos de esperanzas, azares improbables según la suerte de donde se aterriza en el mundo, vectores con direcciones ocultas pertenecientes a fórmulas desconocidas para el conocimiento humano, corazones latiendo a la vez

