Ya tiene más de un año de puesta en funcionamiento la famosa ley y todavía no han llegado las ayudas económicas prometidas.
Para las familias con grandes dependientes, aquellos que necesitan ayuda para todas las cosas, esta ley prometía ser un paliativo de gran importancia. Solo aquellas familias que tienen consigo a una persona así, saben lo difícil que es cada día y cada hora.
Los grandes dependientes necesitan que se los cambie de ropa, que se los bañe, que les en de comer, algunos ya no caminan y otros lo hacen con grandes dificultades, son como bebés pero de mucha edad.
Y no es solo esto lo que desgasta al entorno familiar es ver cada día como esa persona que hasta hace unos años se valí por si misma ahora es como una especie de adorno, que uno lleva de aquí para allá. Se muy bien de lo que hablo.
En mi casa, mi suegra padece de Alzheimer desde hace 6 años, tiene problemas de arritmia cardíaca, Parkinson en las extremidades del lado derecho, prácticamente no habla y camina con dificultad.
Para mi esposa ver cada día como se deteriora su madre es insufrible, ver que no recuerda dos horas después lo que ha comido, que no la reconoce como su hija ( es una prima, una sobrina o la chica que la cuida), que se ha olvidado del nombre de su propia hija y otras cosas hace que cada día sea como un castigo.
Por supuesto que mi mujer no trabaja por cuidar de su madre, entre mi nómina y la pensión de viudedad de mi suegra apenas pasamos de los mil cien euros, la ayuda de esta ley es muy necesaria para nosotros, como lo es para otras familias en situaciones similares.
Quienes vivimos estas situaciones no sabemos si la culpa es del Gobierno Central, del Gobierno Autonómico o del Gobierno Municipal, lo que si sabemos es que hay muchas promesas pero pocas realidades ¿hasta cuando?, las situaciones son insostenibles y los políticos se tiran los trastos entre ellos.
A los familiares de las personas dependientes no nos importa el color político de quien lleve adelante esto, lo que nos importa es que le pongan un poco de seriedad a un tema tan importante no solo para los involucrados sino también para las autoridades sanitarias que reconocen que estas situaciones irán a más debido al envejecimiento de la población.
¿Cuánto más debemos esperar?, señores políticos ustedes tienen la palabra.

