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Libro antiguo
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Eduardo Roldán | 06-04-2017 | 13:58

Un cuarto de siglo cumple en Valladolid La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, y uno no puede acallar la impresión de que la música con que se celebra la efeméride suena más a canto fúnebre que a marcha nupcial. Pasearse por entre las casetas de los libreros es como hacerlo por entre las tumbas de un cementerio, las portadas de los volúmenes como lápidas de fecha abierta pero de cierre inminente. Y es que pronto todos los libros serán libros antiguos, un pleonasmo, y adquirirlos más un gesto de rebeldía gratuito, romántico y un poco masoquista que un paso necesario para leerlos. En menos de lo que pensamos, el ratón de biblioteca habrá mutado, si no desaparecido, en ratón digital, y estos cubos con hojas que son los libros, como los denominó irónicamente Borges, habrán perdido el grosor del cubo y el olor y el tacto del papel, y con ello, en buena medida, su propia esencia.

Salvo que la ciencia los salve y nos salve. Un estudio conjunto de la Universidad Carnegie Mellon y el Dartmouth College venía a corroborar el verano pasado análisis previos que confirmaban que con la lectura en papel el lector se sumerge más en el texto, y por tanto se incrementan la atención y la capacidad de abstracción y se facilita la memoria. Por no hablar del placer. Un placer que tiene relación directa con la morosidad —que no supone lentitud lectora—, con la paciencia y el aislamiento. Un placer sensual/intelectual, derivado de la intimidad de la relación que se establece con un libro, con el libro como objeto, y que el Kindle no da. Por supuesto, esto es también una cuestión de costumbre. Acaso con el tiempo las condiciones exteriores terminen por modificar la genética del hombre, y este sea solo capaz de leer en hologramas, y las palabras en papel le resulten como a nosotros los grabados en piedra. No serán pues ni los nazis ni la Inquisición, ni los bomberos de Fahrenheit 451, los que acaben con el libro de papel, sino la inercia del <<progreso>>.

(El Norte de Castilla, 6/4/2017)

@enfaserem

Sobre el autor Eduardo Roldán
Columnas, reseñas, apuntes a vuelamáquina... El autor cree en el derecho al silencio y al sueño profundo.