img
Democracia/40
img
Eduardo Roldán | 15-06-2017 | 17:44

Tuvimos cuarenta años de dictadura y ya llevamos cuarenta de democracia. ¿Qué ha quedado de aquella incertidumbre ilusionada, de aquella fe inédita en no se sabía muy bien qué? La UCD, vencedora de los comicios, ha muerto; el PSOE, segunda fuerza, se halla sin brújula ideológica ni estructura de partido, sostenido solo por la inercia más recalcitrante, y el PCE, como la UCD. Son los herederos de AP, cuarta fuerza en el 77, quienes gobiernan, pero este cuadro no tiene otro valor que el de nota al pie (en realidad, el que se hayan producido cambios debería verse, en principio, como un síntoma saludable, valga la contradicción). Tampoco la merma de la participación es lo esencial: lo esencial es que entonces se votaba a favor y ahora se vota a la contra (salvo los aludidos que se resisten a bajarse del caballo de la inercia, sean de la marca que sean).

Para muchos de entre quienes nacimos al alimón del cambio este desencanto nos llegó con la mayoría de edad, justo en la época en que comenzábamos a forjarnos políticamente, al destaparse la caja de Pandora del terrorismo de Estado y la corrupción. No importaban tanto las siglas de la marca ejecutante como el hecho en sí, que sugería una podredumbre estructural, intrínseca. Cierto: no era justo meter a todos los actores del ruedo en el mismo saco —aunque más tarde se ha visto que la corrupción no era exclusiva, ni mucho menos, de una marca sola—, pero el panorama resultaba tan detestable que una verdadera ilusión democrática se inhibió antes de llegar a florecer (ojo: ilusión, no interés; el no votar no ha de suponer indiferencia). Falta de ilusión que se ha extendido a no pocos de los que una vez la tuvieron, y hoy, con los 40 cumplidos, la democracia en España está atravesando una crisis de la mediana edad que necesita de urgencia un gabiente psicológico/político que le haga un análisis a fondo; en caso contrario, corre el riesgo de enquistarse/oxidarse hasta un punto de no retorno.

(El Norte de Castilla, 15/6/2017)

@enfaserem

Sobre el autor Eduardo Roldán
Columnas, reseñas, apuntes a vuelamáquina... El autor cree en el derecho al silencio y al sueño profundo.