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Frances McDormand
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Eduardo Roldán | 23-06-2017 | 10:53

La con casi seguridad actriz más honesta —y el adjetivo no es paradójico: también fingiendo se puede o no ser honesto— y versátil que haya dado el cine en los últimos treinta y cinco años cumple sesenta y lo hace con la misma discreción que siempre ha caracterizado su trabajo. Posee la Triple Corona de la Actuación (Oscar —cine—, Tony —teatro—, Emmy —televisión—) y, más importante, se halla en plenitud de facultades y motivada; sin embargo, su presencia ha ido disolviéndose hasta quedarse estancada en un limbo o purgatorio de papeles como limosnas, no indignos pero ni mucho menos a la altura de su talento. Y es que ella todavía se puede permitir decir que no. McDormand ha tenido la suerte de haber mantenido durante toda su carrera un feliz matrimonio artístico con Joel Coen, que le ha regalado un abanico de roles memorables, principales y secundarios, y nada hace sospechar no se los vaya a seguir regalando. Otras sin embargo no tienen tanta suerte. No hace mucho conocíamos el caso de la extraordinaria Dianne Wiest, obligada a embalar su par de Oscars en una caja de cartón y cambiar de apartamento porque no le alcanza para el alquiler (Wiest mantenía también un fructífero matrimonio artístico, con Woody Allen, pero llegó a su fin en el 94).

Es triste que al doblar los cincuenta las actrices (y también los actores, aunque indudablemente en menor grado) de cine se den cuenta de golpe de que ya no las quieren. Y es triste sobre todo porque es una edad que ofrece una riqueza dramática enorme, al conjugar la experiencia con el dinamismo. ¿No hay guionistas interesados en explorarla? ¿Son los productores quienes se niegan? ¿Es que el cupo solitario de Meryl Streep basta para limpiar la conciencia —si la tienen? Citar a Streep como excepción se ha convertido en un cliché, pero como dice Neil LaBute muchos clichés han llegado a serlo por demostrarse ciertos repetidas veces. Aparte, el caso/Streep demuestra algo más importante: que sí se puede.

(El Norte de Castilla, 22/6/2017)

@enfaserem

Sobre el autor Eduardo Roldán
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