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Días-de
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Eduardo Roldán | 02-11-2017 | 18:19

Si no me fallan los dedos, la ONU ha conseguido la nada despreciable hazaña de embutir en el calendario más de ciento cuarenta días-de, entre internacionales y mundiales (aunque los proponen órganos distintos, en la práctica la diferencia es nula, y por tanto la discriminación léxica absurda, otro ejemplo del uso laxo, confuso y con frecuencia reiterativo que hacen del lenguaje las instituciones con sustrato político). La lista está abierta a nuevas adhesiones, y ya hoy ciertas fechas apiñan más de un día-de. Como siga la fiebre, habrá que meterle más meses al calendario y diseñar años de cuatrocientos días o así, con perdón de Galileo.

Las nominaciones de los días-de abarcan un espectro tan variopinto como intrigante, de lo más específico a lo más general. Día Internacional de la Lengua Materna, de la Vida Silvestre, de Reflexión sobre el genocidio cometido en Ruanda, de la Gente de Mar, contra el Cáncer… Hay hasta un Día Mundial del Retrete y un Día Internacional de la Felicidad (20 de marzo), acaso el más sorprendente: ¿cómo obligarse a ser feliz, incluso aunque la ONU te lo recomiende? Se trata de <<sensibilizar>> al pueblo de problemas acuciantes —el de los retretes no es baladí—, y también, en menor proporción, de informar de las bondades posibles de ciertas disciplinas (practicar yoga, escuchar jazz) o de reconocer la labor de algún colectivo.

Todo lo cual está fetén, si no fuera porque la saturación fomenta el hastío, y el hastío la indiferencia y hasta el rechazo. Además, la inclusión de ciertas nominaciones cuando menos dudosas devalúa aun más la repercusión que pudieran despertar las que merecen atención —criterio este también poroso y discutible, pero para el que la respuesta intuitiva a la propuesta suele resultar válida—. Ver el calendario acribillado de fechas señaladas le deja a uno la sospecha de que muy poco van a cambiar las cosas, y de que la mera mención justifica el tinglado. Total, el mundo sigue girando.

(El Norte de Castilla, 2/11/2017)

@enfaserem

Sobre el autor Eduardo Roldán
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