img
Categoría: Poema de la semana
Poema final

 

 

De vida y muerte

 

Pero seamos, al fin,

intrascendentes,

sin nudos y metáforas

seamos.

 

Sencillamente así,

igual que somos,

según la piel y el ritmo

del corazón seamos.

 

Para morir,

para vivir,

para morir de cara.

 

Para morir.

Para vivir.

 

Para morir

de haber vivido.

Y basta.

 

José Ángel Valente

Obras completas I – Poesía y prosa

Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores

Ver Post >
Poema de la semana

MÅNGA STEG

Ikonerma las i jorden med ansiktet uppåt
och jorden trampades till
av hjul och skor, av tusen steg,
av tiotusen tvivlares tunga steg.

I drömmen steg jag ner i en självlysande bassäng
                under jorden,
en svallande gudstjänst.
Vilken stark längtan! Vilket idiotiskt hopp!
Och över mig trampet av miljoner tvivlare.

 

MUCHOS PASOS

Los iconos fueron puestos en tierra con el rostro hacia arriba
y la tierra fue pisada
por ruedas y zapatos, por mil pasos,
por diez mil pesadas pisadas de escépticos.

En el sueño bajé a una pileta fosforescente, subterránea,
una misa efervescente.
¡Qué deseo fuerte! ¡Qué esperanza idiota!
Y sobre mí la pisada de millones de escépticos.

Tomas Trasntrömer (Traducción, Roberto Mascaró)
Deshielo a mediodía
Nørdicalibros

Ver Post >
Poema de la semana

 

Las causas

 

Los ponientes y las generaciones.

Los días y ninguno fue el primero.

La frescura del agua en la garganta

de Adán. El ordenado Paraíso.

El ojo descifrando la tiniebla.

El amor de los lobos en el alba.

La palabra. El hexámetro. El espejo.

La Torre de Babel y la soberbia.

La luna que miraban los caldeos.

Las arenas innúmeras del Ganges.

Chuang-Tzu y la mariposa que lo sueña.

Las manzanas de oro de las islas.

Los pasos del errante laberinto.

El infinito lienzo de Penélope.

el tiempo circular de los estoicos.

La moneda en la boca del que ha muerto.

El peso de la espada en la balanza.

Cada gota de agua en la clepsidra.

Las águilas, los fastos, las legiones.

César en la mañana de Farsalia.

La sombra de las cruces en la tierra.

El ajedrez y el álgebra del persa.

Los rastros de las largas migraciones.

La conquista de reinos por la espada.

La brújula incesante. El mar abierto.

El eco del reloj en la memoria.

El rey ajusticiado por el hacha.

El polvo incalculable que fue ejércitos.

La voz del ruiseñor en Dinamarca.

La escrupulosa línea del calígrafo.

El rostro del suicida en el espejo.

El naipe del tahúr. El oro ávido.

Las formas de la nube en el desierto.

Cada arabesco del calidoscopio.

Cada remordimiento y cada lágrima.

Se precisaron todas esas cosas

para que nuestras manos se encontraran.

 

Jorge Luis Borges

Antología poética 1923-1977

Alianza Editorial

Ver Post >
Poema de la semana

 

 

La rosa necesaria

 

La rosa no;

la rosa sólo

para ser entregada.

 

La rosa que se aísla

en una mano, no;

la rosa

connatural al aire

que es de todos.

 

La rosa no,

ni la palabra sola.

 

La rosa que se da

de mano en mano,

que es necesario dar,

la rosa necesaria.

La compartida así,

la convivida,

la que no debe ser

salvada de la muerte,

la que debe morir

para ser nuestra,

para ser cierta.

Plaza,

estancia, casa

del hombre,

palabra natural,

habitada y usada

como el aire del mundo.

 

 

José ángel Valente

Obras completas I – Poesía y prosa

Galaxia Gutenberg – Círculo de Lectores

Ver Post >
Poema de la semana

 

OUT OF THE ROLLING OCEAN THE CROWD

 

Out of the rolling ocean the crowd came a drop gently to me,

Whispering I love you, before long I die,

I have travel’d a long way merely to look on you to touch you,

For I could not die till I once look’d on you,

For I fear’d I might afterward lose you.

 

Now we have met, we have look’d, we are safe,

Return in peace to the ocean my love,

I too am part of that ocean my love, we are not so much separated,

Behold the great rondure, the cohesion of all, how perfect!

But as for me, for you, the irresistible, sea is to separate us,

As for an hour carrying us diverse, yet cannot carry us diverse

            forever;

Be not impatient —a little space— know you I salute the air, the

            ocean and the land,

Every day at sundown for your dear sake my love.

 

 

DEL OCÉANO RODANTE DE LA MULTITUD

 

Del incesante océano, de la turba, una gota se me acercó

suavemente,

Murmurando: Te amo, pronto habré muerto, larga es la distancia

que he recorrido sólo para mirarte y para tocarte,

Porque no podía morir sin haberte visto,

Porque sentí el temor de perderte.

 

Ahora nos hemos encontrado, nos hemos visto, estamos salvados,

Vuelve en paz al océano, amor mío,

Yo también formo parte del océano, no somos tan distintos,

¡Mira qué perfecta es la gran esfera, la cohesión de todas las cosas!

Pero a los dos nos va a separar el mar irresistible,

Esta hora nos ha de separar, pero no eternamente;

No te impacientes —aguarda un instante— mira, saludo al viento, al

océano y a la tierra,

Cada día, al atardecer, te mando mi amor.

 

Walt Whitman (trad. Jorge Luis Borges)

Hojas de hierba

EDITORIAL LUMEN

Ver Post >
Poema de la semana

 

EL HOMBRE santo besó a un mahometano

sin vomitar

y dijo:

Soy perfecto.

 

Gratias agimus tibi por haberme hecho

capaz de ser heroico hasta este extremo

y poder exhibirlo.

 

 

José Ángel Valente

Obras completas I – Poesía y prosa

Galaxia Gutenberg – Círculo de Lectores

Ver Post >
Sobre el autor Eduardo Roldán
Columnas, reseñas, apuntes a vuelamáquina... El autor cree en el derecho al silencio y al sueño profundo.