img
Etiqueta: economía
La pela
img
Eduardo Roldán | 19-10-2017 | 09:21 |0

Mientras Puigdemont deshoja la margarita del sí y del no, los tenedores de la pastizara ya han decidido que, por si acaso sí, mejor comenzaban a moverse ya. Los tenedores de la pastizara saben bien que tiempo es dinero, y que arriesgar capital es necesario si se quiere crecer pero que tampoco es cuestión de apostar contra uno mismo: en definitiva, como siempre se ha dicho en Cataluña, o como siempre se ha dicho que se ha dicho en Cataluña, la pela es la pela, y ante la pela no hay margarita que valga. Algo que parece se les ha olvidado a los promotores intelectuales del desafío, quizá por lo básico del principio —lo básico es con frecuencia lo que pasamos por alto—, quizá porque daban por supuesto que la estructura ideológica arrastraría la estructura económica, cuando la historia ha demostrado que es al revés, o quizá porque <<la pela es la pela>> les parecía un cliché indigno de tan alto empeño. Pero pese a los ideológos del futuro y a los estetas exquisitos, si una sentencia o pensamiento ha pasado del plano de la anécdota u ocurrencia al del cliché, suele deberse a que se ha demostrado verdad recurrente. Cliché archisobado en el cine de acción/FBI

Ver Post
Nichos
img
Eduardo Roldán | 09-02-2017 | 18:16 |0

El nicho es la más reciente y unánime obsesión de la realidad tecnológica. Desde los gurús de las comunicaciones hasta el bloguero de cocina, todos los residentes de la aldea global sueñan con hacerse un nicho, así dicen, un hueco que llenar de fieles que los sigan y sostengan, que los avalen siquiera numéricamente, si no monetariamente. Hemos pasado de soñar con una chalecito en la playa para invitar a los amigos el fin de semana a soñar con un hueco, con un vacío donde meter nombres o alias con los que no hemos cruzado palabra en la vida —aunque también se definan como <—. El empobrecimiento del sueño parece evidente, pero según los expertos de la cosa, justo ahí radica la clave de un nicho poblado: en limitarse. Hay que acotar una parcela modesta y ceñirse a sus límites con rigor monacal, y trabajarla y trabajarla con un producto solo, específico, y si usted es bloguero de cocina no se le ocurra dirigirse a la vez a solteros y a madres de familia, y además decántese por las recetas veganas o los postres de merengue, si no una propuesta tapará a la otra y el nicho que haya formado huirá en estampida.

Esta mentalidad se ha extendido más allá de

Ver Post
De feria
img
Eduardo Roldán | 03-06-2016 | 18:03 |0

¿Para qué las ferias del libro? Las ferias del libro son ante todo un invento de los editores en un intento por vender más; para ello, escarban en el complejo de culpa de las administraciones públicas, que sienten no realizan como deben su labor de < al ciudadano, de <, y así acceden —en parte— a las demandas de espacio y tiempo de los editores. Que luego la gente lea o no resulta secundario: lo que importa es que compre, y si las ferias se siguen celebrando no se debe solo a la inercia histórica sino a que efectivamente el desembolso se produce.

No pretende ser esto una invectiva contra el gremio editorial, nada más lejos: si hay alguien al que todavía le guste leer, que todavía aprecie los libros como objeto —y por tanto como símbolo: todo objeto que merece la pena tiene un valor simbólico más allá de su valor material, como nos enseñan los poetas—, ese alguien son —en porción no menor— los editores; si lo único que pretendiesen fuera el rendimiento monetario, se habrían dedicado a otra cosa. El editor, como cualquiera, se busca las habas lo mejor que puede, y si luego el comprador utiliza el libro para calzar una mesa coja o hacer papiroflexia,

Ver Post
Attawapiskat
img
Eduardo Roldán | 23-04-2016 | 11:12 |0

El suicidio es el problema filosófico fundamental. Lo era antes de que Camus lo hiciera notar y lo ha seguido siendo desde entonces. El hecho de arrebatarse la vida voluntariamente supone una relativización brutal de la importancia que tienen esos asuntos que en el día a día consideramos esenciales: vida/muerte, ser/no ser. Al final, todo se reduce a esto. Y aunque desde esta perspectiva de absolutos excluyentes habría que considerar que toda vida tiene el mismo valor —y lo tiene: hay un núcleo irreductible, irrenunciable, que todos compartimos, y la razón por la que la pena de muerte resulta imperdonable aun para el mayor criminal—, existen ciertos casos en los que la incomprensión, impotencia y rabia que genera un suicidio “común” se abisman hasta profundidades inconcebibles. En Attawapiskat, pueblo de la boyante Canáda, no distante más de una hora en coche de una de las minas de diamantes más productivas del mundo, se ha decretado el estado de emergencia por la epidemia de suicidios allí desatada; solo el sábado pasado lo intentaron once personas —de una población de 1.800—. Pero lo más aterrador es que la epidemia no ha respetado a los niños.

Ver Post
Retromanía
img
Eduardo Roldán | 14-04-2016 | 17:39 |0

Atravesamos una manía por lo retro. Obsesión que tiene una de sus cimas en el territorio de la producción de ficciones, pero no se trata ni mucho menos de la única. En el del diseño tiene otra, desde el calzado hasta las motos y las cafeterías, y no es raro toparse con ella en las noticias de cultura y aun en los reportajes de ciencia. Lo más nuevo es lo viejo, y viceversa. Lo que está ‘in’ es lo que había pasado a estar ‘out’, y basta un mínimo lavado de cuero para que el producto entre de nuevo en la rueda consumista. No es que el capital, como Madonna, se reinvente a sí mismo cada cierto tiempo: le basta con repetirse. Lo único que no toma del pasado es el precio.

Así, hoy conviven dos manías que de entrada se dirían antagónicas y que sin embargo han logrado armonizarse en una suerte de simbiosis inesperada y fructífera. Por un lado la tecnolatría se ha constituido en el credo dominante, masivo, abrumador, una presencia que se ha instalado de tal modo en la psique colectiva que no se cuestionan ninguno de sus <, como si el mero hecho de producirse los justificase; por otro, la retromanía, la vuelta de cara al pasado, o a los aspectos más

Ver Post
In English
img
Eduardo Roldán | 20-02-2016 | 11:09 |0

La temporada de rebajas ha supuesto el brote no solo de los instintos consumistas más ansiosos sino el de una epidemia de términos ingleses que, como hongos súbitos en mitad de la pradera, han trufado los escaparates de las tiendas con signos de exclamación finales tan contundentes que uno no sabe bien si se trata de una invitación a la compra o de una amenaza. AMAZING SALES! TWO FOR ONE! BUY NOW, PAY LATER! ¿Oferta ese cartel una reducción en el precio del calzado? ¿Regala una tableta con la compra de un portátil? Muchos clientes potenciales no pueden saberlo, y los que sí pueden muchas veces se quedan en ignorancia similar o experimentan rechazo, pues que los rótulos están mal escritos —si abundan los deslices léxicos en la lengua materna, imagínense en una foránea—. ¿Es que los comerciantes están vendiendo más con esta abdicación de la lengua propia? Se supone que la función básica de un rótulo es facilitar la información de la manera más directa y efectiva posible, no entorpecerla, y sin embargo la tendencia no deja de acentuarse. Así que sí, las ventas han debido de incrementarse, bien porque el lenguaje del dinero es universal, bien porque lo

Ver Post
Playboy
img
Eduardo Roldán | 15-10-2015 | 13:46 |0

La más célebre cabecera erótica acaba de anunciar que dejará de publicar desnudos integrales —esto es un pleonasmo, pero expresivo—. El motivo, que el desnudo ya no presenta atractivo, pues cualquier hombre puede mirar tantos como quiera en la pantalla de su móvil, gratis y de forma instantánea. ¿Es el primer síntoma de un próximo, total derrumbe? ¿Cuánto más aguantará Playboy sin sus míticas fotografías glaseadas? Ya conocen el viejo chiste: <Playboy por los artículos. Un Playboy sin desnudos es como un margarita sin tequila.

En realidad no. El secreto de Playboy radica justamente en mezclar la alta cultura con los bajos instintos, el arte exquisito con el tacón de aguja. Es muy difícil encontrar una revista literaria que tenga una nómina de entrevistados y colaboradores tan nutrida y excelente como la publicación del conejito —las entrevistas son dignas de The Paris Review y los cuentos de The New Yorker—, y también que los trate con más mimo (Nabokov dijo que ninguna otra pagaba mejor y más puntualmente, claro que Nabokov era un ninfopornógrafo sin remedio). Ahora, al dejar de publicar integrales la revista va a obtener una calificación de

Ver Post
20/20
img
Eduardo Roldán | 06-09-2013 | 16:05 |0

Madrid, esa maqueta inhabitable, es desde hace años una de las capitales europeas de la cultura, y lleva también otros tantos intentándolo ser del deporte, que es también cultura como ya defendiera Platón hace muchos siglos frente al sentir general del intelectual español hoy, a quien le da mucho asquito ver que alguien se ha puesto un chándal para salir a correr pero no que se ha puesto un traje de luces para matar a seis toros.

En un plano ideal-platónico esto de organizar los Juegos Olímpicos resulta un empeño muy loable, pero es que los casi 1600 millones en que se ha tasado la inversión pública ―al margen de que, misteriosamente, las previsiones siempre se queden cortas― tienen muy poco de platónicos. Se dice que son inversiones cuyos beneficios no pueden medirse en términos económicos estrictos; pero si no pueden medirse en términos económicos, ¿entonces en qué? Seguro que el espíritu de Pau Gasol acompaña a los jugadores de la selección española en el europeo de baloncesto recién comenzado, pero sin duda hubieran preferido que Gasol los acompañase con sus muchos puntos y rebotes. Los hipotéticos réditos que pueden generar los JJOO son tan

Ver Post
Excepción cultural
img
Eduardo Roldán | 20-06-2013 | 18:25 |0

Estamos en el año 2050 después de Jesucristo. Todo el mundo está ocupado por los engendros audiovisuales que llegan de Hollywood. ¿Todo? ¡No! Un país poblado por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor… Hollande se ha plantado cual Astérix ante César y dicho que nones, que el cine no se toca. Los franceses tienen claro que la “marca” Francia consiste en algo más que quesos y vinos, y esto cabrea mucho a Durão Barroso, que los difama como chulos, reaccionarios y cosas peores. Uno aconsejaría al señor Barroso que no se encendiera por tan poco, que luego el azúcar se le pone por las nubes, y que tenga un poco de paciencia: Hollande defiende la identidad cultural francesa porque ese gesto lo mantiene en el poder, es una posición que en Francia va con el cargo, pero se trata más una maniobra de distracción que de una oposición real. Al cabo le tocará claudicar ante el gigante americano, y difícilmente llegarán al 2050 con una cuota nacional como la que hoy mantienen.

La globalización que el señor Barroso tanto pondera puede resumirse en un principio nietzscheanamente simple: el pez más grande se come al chico. Sin una defensa/antídoto

Ver Post
Solo un tuit
img
Eduardo Roldán | 02-05-2013 | 19:49 |0

Con 12 palabras y menos de 120 caracteres puede pararse el mundo, siquiera por diez minutos. Wall Street sufrió la pasada semana la más súbita y abisal caída desde el jueves negro del 29 no por la explosión de un artefacto colocado en el servicio de caballeros del edificio sino por un tuit enviado a una lejana agencia de prensa. Para que luego digan que las palabras no importan. Es verdad que no ha sido más que un parpadeo, el espejismo de una fisura en el mamut del Sistema y que al cabo el dinero ha vuelto a las manos de los de siempre, ¿pero cuántos corazones se pararon, cuántos niveles de azúcar se dispararon en el breve lapso? El ataque fue de una ingenuidad casi romántica, muy de celebrar en estos tiempos ultratecnificados, y aunque el resultado ―sin duda previsto de entrada por los mensajeros― nulo, la acción en sí ya merece celebrarse: no porque haya desvelado fallos en el Sistema, que no lo ha hecho, sino como muestra de picardía.

Lo que ha desvelado el modesto y envenenado tuit ha sido la constatación de que al final de la cadena es el elemento humano, para bien o para mal, el que decide si la cosa va para arriba o para abajo o se queda donde está.

Ver Post
Sobre el autor Eduardo Roldán
Columnas, reseñas, apuntes a vuelamáquina... El autor cree en el derecho al silencio y al sueño profundo.