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Etiqueta: opinión
Luto encendido
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Eduardo Roldán | 27-10-2017 | 09:49 |0

La reciente muerte del actor mayúsculo que fue/es Federico Luppi ha prendido la siempre en alerta indignación de los justicieros sociales, que no han respetado ni veinticuatro horas de luto para saturar el éter digital con los dardos amarillos de los pecados, delitos y faltas que jalonaron, al parecer, la vida de FP. Al otro lado del Atlántico, es decir al pie del Pacífico, la bola de nieve de acusaciones por agresiones y abusos sexuales ha sancionado a Harvey Weinstein como el demonio oficial de la todavía meca del cine. (Y decimos sancionado porque el demonio, como el rey, estaba desnudo y todos lo sabían, pero seguían inclinándose a su paso, no se le fuera a caer un papelito secundario o una propuesta de dirección.)

¿Fue Luppi un manirroto, financiera y físicamente? ¿Empleó Weinstein tácticas mafiosas para promocionar sus películas, violó a aspirantes a y a actrices? Los justicieros sociales ya han dictado sentencia, y el que tengan o no razón no es lo que debería preocupar (casi seguro la tengan y las pruebas lo demuestren, aunque para los justicieros sociales el hecho y el rumor sirven como dardos por igual): lo que debería preocupar es el ansia

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Justicieros digitales
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Eduardo Roldán | 06-10-2016 | 16:41 |0

Vienen desde hace un par de años formando la más consistente y creciente de las tribus urbanas, ahora que ya no hay tribus urbanas y vamos todos en camiseta y zapatillas; comenzaron emboscándose en el anonimato que permite internet, pero algunos han abandonado el alias, convencidos de que la fuerza de su voz no necesita de máscaras, sea lo que sea que esa voz eructe; la inmensa mayoría orbita dentro de los estándares establecidos por el pensamiento políticamente correcto, y no admiten la discusión, ni siquiera la sugerencia de otro posible camino: que se muevan una pulgada de su postura inicial es tan probable como que lo haga un miembro de la Asociación Nacional del Rifle en un debate sobre la Segunda Enmienda.

Hay sin duda un componente central de narcisismo en los justicieros digitales, quizá el factor más determinante de su comportamiento, que se ve reforzado por la sensación de invulnerabilidad que la distancia proporciona. Es un narcisismo peculiar, no tanto la expresión de la visión cónica mediante la que el narcisista de manual percibe el mundo como la de una visión infantilizada: cual niño que ve una pelota en el parque y la quiere al instante, el

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Crítica terminal
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Eduardo Roldán | 10-01-2016 | 13:15 |0

Hoy la crítica cultural en los medios de comunicación se mantiene más por inercia histórica, y por un vago complejo de culpa, que por verdadera necesidad. La saturación casi infinita de opiniones que han habilitado las redes sociales ha generalizado la confusión, no por extendida menos errónea, de identificar el principio de que toda opinión merece ser oída con el de que toda opinión merece ser respetada (valorada) por igual. Pero, como es obvio, una opinión que defienda la necesidad de arrear unos cuantos latigazos en la espalda cada vez que el hijo no quiera terminarse el plato de lentejas no merece respetarse como la que defienda una firmeza comprensiva, racional. En el ámbito cultural ocurre lo mismo, o debería ocurrir; si no lo hace es porque la función primera de la crítica consiste en discriminar, en ubicar la obra comentada en un escalón/escalafón dentro de una escalera implícita de obras del mismo tipo, lo que choca frontalmente con el (injusto) igualitarismo que la facilidad de opinión ha generado, y porque la materia cultural es porosa y está siempre tamizada por el gusto personal. Solo que el gusto no basta. Para sostener una opinión necesita

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Comentario
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Eduardo Roldán | 10-11-2013 | 19:48 |0

Muchos internautas dicen sentirse < por la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que condena a una web de noticias estonia a indemnizar a un hombre acribillado por los dardos biliares de los lectores. ¿En qué consiste exactamente esa agresión? Para muchos, internet es sinónimo de impunidad, un far west planetario donde los actos no tienen consecuencias. Uno puede robar trabajo ajeno, colgar la foto no autorizada de quien quiera. ¿Pornografía infantil? Oye, que es mi blog y yo en mi blog cuelgo lo que me da la gana. Al que le moleste, que no mire. En el caso de los comentarios a noticias digitales, el uso de esa impunidad —que en nada tiene que ver con la libertad— parece incluso que es el reclamo de la participación. Hay quien insulta al objeto de la noticia. Hay quien insulta al medio que la da. Hay quien insulta a otro comentarista. Hay quien utiliza el supuesto foro para anunciar su negocio. Todo o casi todo vale. El anonimato es una capa muy confortable, tirar la piedra mucho más fácil si no se sabe de quién es la mano. ¿Y por qué se permite la mano anónima? La diferencia fundamental entre un columnista o un comentarista digital no está tanto

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Sobre el autor Eduardo Roldán
Columnas, reseñas, apuntes a vuelamáquina... El autor cree en el derecho al silencio y al sueño profundo.