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Etiqueta: tecnología
Las moscas
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Eduardo Roldán | 26-11-2015 | 15:01 |0

Se han adueñado de los rincones de la pantalla como arañas los de una habitación olvidada. Y como la geometría de hilo que estas tejen, van ganando de a poco más y más espacio, hasta que llegue un día en que colonizarán el rectángulo por entero. Las moscas de la tele, digo. En la prehistoria digital, cuando el homo videns subsistía con una dieta de solo dos cadenas —increíble—, la única y ocasional mosca era el rombo o los dos rombos que indicaban que había llegado la hora de que los niños se fueran a la cama. Ahora tenemos cuatro moscas simultáneas y permanentes —se nos están agotando los rincones—, con una mosca madre que anuncia la próxima emisión que uno no puede perderse bajo ningún concepto.

La mosca madre parte del principio de que la oferta crea la demanda: estamos viendo una comedia ligera y la madre, en grandes mayúsculas, nos informa del título y la hora de emisión de una estruendosa cinta de persecuciones o de un programa de recetas. Para el espectador esta mosca es como un gran dedo acusador, un superego catódico que le vigila y parece advertirle de que le tomará falta si no está puntualmente al día siguiente en la hora señalada.

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MARIO
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Eduardo Roldán | 16-04-2015 | 16:59 |0

<, escribió el poeta de memoria prodigiosa, y yo mismo tengo unos versos que rezan: <. Pero cuando no es voluntario ni funciona como alivio natural y necesario de la marea de datos que cada día recibimos, el olvido ni es feliz ni la sensación resultante de pureza: uno no se siente limpio sino frustrado, como la marioneta de un titiritero caprichoso. Hasta que de a poco los olvidos se van sucediendo y acortándose, y la frustración dejando paso a la resignación y acaso, al cabo, a la indiferencia y al olvido del olvido: no se acuerda ya el enfermo de que se ha olvidado de algo porque tampoco recuerda que tenía algo que hacer o que decir. Es entonces que el hombre pierde en gran medida su condición de tal, y se interna en una suerte de estado consciente-vegetativo, sin respiración asistida ni inmovilidad absoluta pero sin capacidad para abrocharse los botones de la camisa.

Para que este tránsito al reino sepia y uniforme del olvido resulte menos traumático, se ha formado el proyecto MARIO. MARIO es/será un diligente, incansable y sumiso mayordomo hecho de metal y códigos informáticos, una suerte de Funes rodante y atento que irá proporcionando al enfermo puntualmente

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Sobre el autor Eduardo Roldán
Columnas, reseñas, apuntes a vuelamáquina... El autor cree en el derecho al silencio y al sueño profundo.