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Manteniendo la calma.

2012 agosto 9
por elenamartin

Ayer fue un milagro que pudiésemos celebrar la medalla en canoa, a las 21:00 h con el comedor repleto de gente se fue el gas de toda la cocina, nos quedamos sin parrillas, planchas, freidoras y horno; mientras tanto, 250 comensales, deseosos de celebrar los triunfos con unos buenos solomillos… Como ya nos había pasado otro día, confiabamos en que se resolviese rápido, cosa que no ocurrió, y mientras los de mantenimiento se peleaban con interruptores y fusibles, las comandas no paraban de entrar a cocina. Parecía que el servicio de anoche iba a ser un desastre total, y mientras salíamos del paso con ibéricos y unos buenos espárragos, llego la salvación. Uno de los cocineros que trabaja con nosotros, que viene del hotel gemelo a este, se fué, para volver  quince minutos mas tarde en taxi, y trayendo con el, ¡Una barbacoa a gas!. Gracias a esto pudimos salir del paso, y aunque al principio fuimos lentos, toda la comida salió lista, caliente, y con una presentación digna de un restaurante de estrella.