Las dudas y las críticas han sido una constante en la selección española durante la Eurocopa que se está celebrando en Polonia y Ucrania. Bueno, esta frase no es del todo acertada, ya que solo es aplicable a la prensa española y a los aficionados nacidos en nuestro país ya que en el extranjero siempre se nos ha tratado de favoritos, de preciosistas y con la incontestable victoria ante Francia de claros favoritos. Sin embargo aquí todavía vivimos en ese clima (similar al que se puede vivir en Valencia donde a Emery se le ha echado después de haber sido tres veces consecutivas el primero de “la otra liga”) que supone haber conseguido dos títulos y no dejar de exigir y criticar.
Sin embargo, don Vicente sigue fiel a su estilo y es terco en sus convicciones, las mismas que le hicieron llevar a España a ser campeona del Mundo. El otro día oí como se reivindicaba como estratega y como lector de situaciones en el campo. Amén señor Del Bosque, tiene usted toda la razón, porque en este campeonato lo que estamos viendo sobre todo es eso, lectura de los partidos.
Si ante Italia salimos no tan bien como nos hubiera gustado, don Vicente se sacó de su chistera el puñal que podía haber matado el partido y que en ese partido se llamaba Fernando Torres. Contra Irlanda el partido ya estaba ganado, pero Cesc salió y metió un gol. En el último partido nos la jugábamos contra Croacia y Navas metió el gol de la victoria en el último minuto. El otro día ante Francia volvimos a ganar y pasamos de ronda, todos alaban a Xabi Alonso pero otra vez los cambios funcionaron a las mil maravillas porque la estrella en los últimos minutos fue Pedro (anteriormente conocido como Pedrito).
Efectivamente el arma secreta de la selección son los cambios que hace Vicente del Bosque. Ha acertado en todos los partidos. El once inicial ejerce un papel muy importante de desgaste en el contrario y cuando éste ya está acostumbrado a que le jueguen de una manera, España cambia un par de piezas y les vuelve locos. Mérito completo de Del Bosque y de una plantilla completamente al servicio del entrenador, que no se queja pese a ser suplente y no jugar a pesar de ser grandes estrellas en sus equipos.
Sigamos así y ganaremos la Euro. ¿Quién será el próximo que sorprenderá al rival? El Miércoles lo sabremos.

