img
El sol de Juarrillos
img
Jaime Rojas | 12-06-2017 | 09:38

Tecanaleja-de-torrengo en mis manos un suplemento de este diario de las ferias de Segovia de 1985. El culpable es César, el librero de la Potenda y antes de la Casa de Antonio Machado, quien me lo regaló hace unos días como prueba de buena vecindad. César y yo tenemos en común nuestra obsesiva atracción por el papel; él en forma de libros y en mi caso en el formato más modesto del periódico. Papel y papel y que se busque la vida el ordinario internet, que ya no estamos para cambiar de bando, sino que solo para acomodarnos a estos tiempos modernos, pero feos e insustanciales.

Más contento que un chaval con zapatos nuevos, tras doblar por la Casa de los Picos enfilé Calle Real abajo para ir a la redacción, no sin antes saludar a la familia del bar La Tropical, encastillada en esa ventana que tienen abierta al mundo. Ya sentado con mi pequeño tesoro en la mano, me dispongo a hojear sus 24 páginas con los bordes amarillentos por el paso de más de tres decenios. La portada, con un dibujo del gran Pepe Orcajo y las palabras Segovia y luz de Castilla, invita a ponerse en lo mejor.
Y así es. Allí dentro está Segovia entera con todos sus segovianos, en el que contábamos era el primer número especial de las fiestas que publicábamos. El saludo del alcalde –costumbre muy ochentera–, entonces el socialista Miguel Ángel Trapero, da paso a las fotografías de la alcaldesa y sus damas:Carmen, Teresa, Yolanda, Isabel y Raquel, nombres también muy propios de la época. Luego le siguen artículos del cronista de la ciudad, Mariano Grau, o de Fernando Ortiz, voz del Mester y precisamente hasta hace muy pocoorganizador de las ferias. El recordado Pepe Diviú también pone su granito de arena y habla de un gurriato que crece al ritmo festivo, mientras «el sol sale dando vueltas con giros bermellón sobre la ermita de Juarrillos», como manda la tradición en la Noche de San Juan.
Fotos de los grandes Heredero y Antonio, entre otros, ilustran el paseo nostálgico. Como los anuncios del Peugeot 205 –con el lema, contigo al fin del mundo– o del Renault 9 –un clásico de hoy, para siempre, aseguran–. O de Tapicerías Castaño –todo para su hogar, ¿les suena?– o el restaurante José María, que era un recién nacido. Empresas ya desaparecidas, entre las que no podía faltar Caja Segovia, que ocupa la contraportada, y otras con formas de hacer publicidad de entonces como la que crea expectación así: «todavía es un secreto: se aproxima un acontecimiento sin precedentes en Muebles Las Heras. No se lo diga a nadie… y menos a la vecina».
Y melancolía también en la música: Elliot Murphy, Ilegales, Peor Imposible y «para los ya semicarrozas» recomendamos Joaquín Sabina y Luis Eduardo Aute. Casi nada. Morralla, vamos, comparado con carteles recientes.
Es un gusto y disfruto releyéndolo. Pero el tiempo parece detenido al comprobar que los hosteleros hablan de un Pabellón de Congresos y Convenciones que nunca llega y que el Teatro Juan Bravo está en obras que «continúan a buen ritmo». Nada nuevo bajo el sol de Juarrillos, por mucho que gire.

Sobre el autor Jaime Rojas
Jaime Rojas, delegado de El Norte de Castilla en Segovia, nos contará, todos los domingos, la crónica social de Segovia, capital y provincia.

Últimos Comentarios

ptorre10_2097 04-05-2017 | 08:40 en:
Una terrible injusticia
olaole2012_9913 17-04-2017 | 14:23 en:
La fiesta estudiantil
jaimerojas 14-12-2015 | 13:22 en:
Cari 24-11-2015 | 10:32 en:
El pañuelo de las mamás