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La fiesta es aquí
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Jaime Rojas | 10-07-2017 | 16:29

DOCU_NORTECASTILLA

Quiero hoy mudar a periodista de viajes, un oficio que he ejercido de forma esporádica en este periódico y, por qué no decirlo, con disfrute. No es la solemnidad del plumilla parlamentario ni la emoción del reportero de guerra a lo Reverte, pero tiene su aquel y, sobre todo, es algo amable donde te tratan muy bien a la espera de que correspondas con un reportaje que ponga los dientes largos al lector y le entren unas ganas irrefrenables de viajar a ese lugar. Una satisfacción este periodismo blanco.
Y en el reencuentro con ese oficio eventual es mi intención no salir de la provincia. Para qué voy a hacerlo si ya saben que como en casa en ningún sitio. Además, Segovia ofrece tantas posibilidades para pasar un verano de cita en cita, de ‘boite’ en ‘boite’, que decía un amigo de mi abuelo, que me lo pone fácil. La lista es amplia por lo que no les recomiendo que vayan a todo. Bueno, o sí, siempre que tengan fuerza y ganas y no cambien esta tierra por tostarse al sol en algún arenal lleno de niños gritando, carnes al aire y chiringuito de cabecera.
La ruta ya ha empezado y de forma potente. Estos primeros días de julio es tiempo para las velas de Pedraza, que este año han sido frías de temperatura y asistencia, con la tercera parte de público respecto a otros años por la decisión de limitar el acceso a la villa medieval. La seguridad prima y no respeta ni la belleza. También acompaña a estas primeras bocanadas del verano, el festival Huercasa Country, en la fresquita Riaza donde hay veraneantes clásicos, de chalet y estancia prolongada, que hasta ahora seguro poca o ninguna atención prestaban a la música americana de raíz, seguro que como usted y yo. La reciente irrupción de este acontecimiento único ha puesto lo segoviano en el mapa de muchos.
Y también con la sierra de telón, La Granja es cita obligada. Esta vez y como si el verano se quedara pequeño, sus Noches Mágicas han comenzado ya para prolongarse hasta mediados de agosto. Allí hemos quedado el 15 de ese mes, el día de la fiesta de todas las fiestas, para ver a Los Secretos, con el riesgo de cortarnos las venas que diría un compañero muy musical de esta casa. Si lo que quieren es otra cosa menos tranquila, media provincia celebra sus fiestas y hay donde elegir.
Pero antes de que llegue ese día, es recomendable darse una vuelta de derecha o de revés por el torneo internacional de tenis de El Espinar o tirarse al monte con la subida a Malangosto. O a los libros en la celebración del Sinodal de Aguilafuente. Y todo ello aderezado este año con Las Edades del Hombre en Cuéllar, villa que a finales de agosto rinde culto al toro con sus veteranos encierros, sin que baje ni un ápice el interés por la fiesta a pesar de los pesares y de las andanadas de los amantes de prohibirlo todo.
Y como en los discursos en los que te empeñas en realizar agradecimientos, seguro que a alguien dejas en el olvido. El papel es un bien escaso, cada vez más, y aquí no caben todos los que se empeñan en organizar actos para que los demás disfrutemos. Aprovechemos, que el verano es corto y Segovia bien merece que tire la toalla, la de la playa, claro, y viva la fiesta aquí.

Sobre el autor Jaime Rojas
Jaime Rojas, delegado de El Norte de Castilla en Segovia, nos contará, todos los domingos, la crónica social de Segovia, capital y provincia.

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