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Nuestra civilizada civilización.
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César Pérez Gellida | 17-09-2014 | 09:59

Artículo de César Pérez Gellida publicado en El Norte de Castilla el 16 de septiembre del 2014

 

Tras el verano, La Cantina del Calvo abre sus puertas de nuevo para todo aquel que quiera disfrutar de sus caldos mientras se discute de esto y lo de más allá, de lo mucho que nos cuentan y lo poco que contamos.

Durante las vacaciones este cantinero ha tenido mucho tiempo para pensar y, si algo he sacado en claro es que definitivamente hemos perdido el norte. Así, desnortados y navegando a la deriva, observamos con total indiferencia al sur, vigilamos con recelo lo que sucede al este y anhelamos con envidia el oeste, que es hacia el único sitio donde nos dejan mirar.

Recientemente, Mario Vargas Llosa refrendaba esta sospecha al afirmar en un artículo publicado en El País que el fundamentalismo religioso islámico es el principal adversario de la civilización. Vaya por delante que uno respeta y admira escritor peruano y que no seré yo quién rompa una lanza a favor de quienes tratan de imponer su criterio a sangre y fuego, sin embargo, tal alegato me provocó un incendio que aún hoy no consigo apagar.

Le sirvo un blanco fresquito, que la temperatura todavía acompaña.

En el contexto en el que el académico utiliza el término «civilización», la RAE define: Estadio cultural propio de las sociedades humanas más avanzadas por el nivel de su ciencia, artes, ideas y costumbres. De este modo, Vargas Llosa sostiene que civilizados somos todos excepto aquellos que hacen la Yihad. Claro. Como civilizada ha sido la respuesta israelí en Gaza, o la civilizada pasividad de los civilizados gobiernos democráticos mientras se masacraba diariamente –de forma muy cívica, eso sí– a la población civil. O el civilizado cambio de opinión Obama –Nobel de la Paz– con respecto al dictador Bashar al-Assad, ora enemigo, ora aliado. O la civilizada actuación de Putin, anexionándose civilizadamente un territorio estratégico como Crimea para luego silbar la marsellesa mientras los «prosuyos» y los «pronuestros» se matan en la frontera.

Podrían citarse muchos otros civilizados actos protagonizados por nuestra civilizada civilización, tantos como para escribir mil novelas de terror, mi estimado académico.

Bienvenido, este trago va por usted, civilizado lector.

 

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Sobre el autor César Pérez Gellida
Observaciones muy de cantina bajo los efectos de los taninos.

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