Hacer aguas

Para quienes no tenemos ni idea de hidrología ni un máster en hidrogeología y niveles freáticos, y eso que se rifó uno con la porra del domingo titulado ‘Upper level of water table’, nos cuesta un mundo y medio entender, en estos días de insistente lluvia insistente y persistente, que algunos agricultores no puedan regar sus cultivos. Y no, no son los agricultores del desierto de Atacama, sino los de La Valduerna, zona leonesa cercana a La Bañeza que cuenta, incluso, con río propio.
Maíz, cereales de invierno, patatas, remolachas y alubias tienen sed.
La Confederación Hidrográfica del Duero ha impuesto restricciones de riego tanto para quienes utilizan las aguas superficiales del río Duerna como para los usuarios de pozos.
Así que, 4.200 hectáreas de una de las vegas más productivas de la provincia, podrían convertirse en paseo estival para dromedarios y desfile de coyotes mientras Noé se lleva en su arca, o barca, a los agricultores de crucero fluvial.
Los ríos están que se salen; los pantanos, casi al 80% de su capacidad. Cuando llegue el deshielo no quedarán ni katiuskas de lunares en los chinos. O me explica alguien por qué no pueden regar o devuelvo mi título de egebé porque no me lo merezco.
El suministro de agua a los cultivos de la zona se viene haciendo de manera tradicional, aprovechando las aguas superficiales del río Duerna para el riego por aspersión y por los pozos que se recargan todos los años gracias a las derivaciones del Duerna al río Peces.
Fue, probablemente, la sequía del pasado año la que acongojó –o algo parecido- a los acongojables – o algo parecido- de la CHD y cerraron el grifo, o la llave de paso: prohibido recargar pozos y que le den por la retambufa a las alubias; este año, almejas con pistachos.
Y casi a nado se presentan los regantes leoneses en Valladolid. Llevan pancartas en vez de velas al viento y un féretro donde podrían yacer sus tierras secas. Confían en que les reciba el ‘presidente confederado’ (aseguran que antes de salir del valle se lo había prometido) pero es el comisario de aguas líquidas quien les atiende; otro día puede que le toque al inspector del té.
Ante tal caudal de protestas y de agua nueva, y venga agua, las escusas se empapan y se pierden por las alcantarillas. Y con los sótanos de la CHD anegados y la primera planta en peligro de inmersión, acceden a la petición de los agricultores (que habían venido todos, 400 en pandilla) y les aseguran que les dejarán recargar sus pozos. Qué gozo.
Pozos que excavaron sus antepasados hace más de 50 años y algunos de los cuales no están regularizados según establece la Ley de Aguas. Pero es que hay leyes hasta para partir el tocino.
Ya hay quien ha recibido una multa por desobediente. 6.500 euros y quizá la excomunión. Tal vez, el destierro.
Son más de 200 las familias que viven en la actualidad del cultivo de la tierra en Valduerna, de la tierra regada. Del agua.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
El Norte de Castilla

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.