Esto suena a despedida. De hecho quien suscribe estas líneas lo hace ya desde un Madrid con 30 grados y calles saturadas de ciudadanos. Dejo atrás la Grand-Place y el tranquilo Petit Sablón. Adiós también los grofres y las cervezas (cosa que mi cintura agradecerá), y vuelta a mis obligaciones anteriores en la madre patria. Decisiones de la Administración…
Toca hacer balance, y la conclusión final es que estos meses en Bruselas han sido realmente enriquecedores. He disfrutado de un país tranquio y acogedor, quizás a primera vista un tanto frio, pero que de cerca gana, y mucho. También he conocido ,desde dentro, los entresijos de la política europea, incluidos sus políticos aunque ,en este último caso, la sensación no ha sido tan positiva…
Siempre está genial volver a tu ciudad, ver a tus familiares y amigos y disfrutar de la comida hogareña, pero tengo el presentimiento de que, seguramente, en unos meses empiece a maquinar una nueva salida.
Pero de momento, lo que toca ahora es “resetear”, y cambiar de “modo Bruselas” a “modo Madrid”, y para ello nada mejor que una búsqueda de piso (la quinta en dos años y medio), el mejor sistema para conocer a fondo una ciudad.
Muchas gracias a todos los que me habéis leído estos meses, aunque mis publicaciones hayan sido de lo más irregulares en esta ocasión. Espero volver pronto a esta sección, o incluso contar alguna anécdota de mi nueva etapa madrileña. Pero de momento, lo primero es lo primero, ¡encontrar un sitio donde vivir!
Hasta pronto.

