Ana María Pelaz, gimnasia rítmica: «Me duele que hablen de fracaso; estoy muy satisfecha de mi trabajo»

Saltaron al tapiz con toda la elegancia y sobre todo con toda la ilusión del mundo. Las notas musicales comenzaron a brotar en el pabellón y los aros y las mazas comenzaron a volar y pasar de mano en mano por las componentes del equipo español de gimnasia rítmica. Todo iba perfecto. De repente, un aro sale despedido de la formación, una maza se cae… el caos en apenas tres segundos. Enseguida, las chicas del equipo español recomponen su ejercicio y continúan como si nada hubiera ocurrido. Cualquiera que hubiera mirado para otro lado en ese breve instante, no se hubiera percatado del fallo. Pero eran unos Juegos Olímpicos y ahí no caben los errores. El equipo español abandonó el tapiz entre lágrimas consciente de la oportunidad perdida y, sobre todo, de que el esfuerzo y trabajo de cuatro años se había marchado detrás de aquel maldito aro.

La vallisoletana Ana María Pelaz era una de las componentes de ese equipo. Ella estaba allí, sobre el tapiz. Pero la joven gimnasta sabe valorar el gran trabajo realizado para llegar a Pekín y lo reivindica por encima de los maniqueos del fracaso o el éxito en función del número de fotos que puedan hacerse con las medallas.
-¿Cómo ha sido su experiencia en los Juegos Olímpicos?
-Sencillamente impresionante. Es algo que hay que vivir porque es difícil de describir. Creo que es lo más bonito que me ha pasado en mi vida. En la Villa Olímpica todo estaba organizado para el bienestar de los deportistas. Ha sido espectacular. Aterrizar en Madrid fue como concluir un sueño formidable.
-La actuación del equipo nacional comenzó con buenos augurios.
-El primer día todo fue bien. Tuvimos algún pequeño error, pero estábamos dentro de nuestras posibilidades y objetivos, que eran entrar en la final. Incluso soñábamos con luchar por las medallas con nuestro ejercicio.
-Pero el segundo día…
-Fallamos estrepitosamente. Habíamos hecho cambios en el ejercicio de aros y mazas con respecto a la anterior competición, arriesgando un poco más y buscando mejores notas. Lo habíamos entrenado un millón de veces y siempre habían salido los aros para el mismo sitio, teníamos controlado hasta donde podían llegar, pero incomprensiblemente salieron por el lado contrario. No lo esperábamos y por eso tardamos más en reaccionar. Fueron unos segundos horribles.
-A pesar de ello se recompusieron y continuaron impasibles, como si nada hubiera ocurrido
-Entrenamos para finalizar el ejercicio. Nuestra entrenadora nos lo dice siempre y ensayamos miles de veces para ello. Pero no era lo mismo. Sabíamos que ya no pasábamos a la final. Lo hablamos entre nosotras después y ninguna sabíamos como habíamos terminado. Fue algo mecánico, sin disfrutar. Lo pasamos muy mal.
-Es un tropezón, pero hay que seguir…
-Unas veces se gana y otras se pierde. Arriesgamos y nos salió mal. No lo esperábamos. Pero hay que saber reaccionar. Y vamos a seguir para adelante.
-¿Considera un fracaso su actuación en Pekín?
-Me duele que la gente hable de fracaso con tanta ligereza. Nosotras hemos entrenado muchos años y muy duro para poder llegar a los Juegos. Parece que sólo las medallas disculpan el esfuerzo. Sinceramente estoy muy satisfecha de lo que he hecho en Pekín, pese a no obtener unos buenos resultados. Es a mí a quien más duele no conseguir esos resultados, pero tenemos la cabeza bien alta de habernos esforzado tanto o más que las que obtuvieron el oro.
-¿Hubo algún equipo que le sorprendiera especialmente?
-Sin duda las chinas. Sabíamos que tendrían una buena nota, pero desde luego se notó que estaban compitiendo en casa. Tampoco puedo decir mucho más porque en la final tan solo vimos cuatro ejercicios y nos marchamos. Era difícil aguantar allí, mirando y sabiendo que podías haber estado en el tapiz.
-¿Y qué le sorprendió más del ambiente olímpico?
-Sin duda los voluntarios olímpicos. Les había por todas partes, en todos los sitios, siempre dispuestos a atender a los deportistas, siempre amables.
-¿Cuáles son sus objetivos inmediatos?
-En octubre acudiremos a la final de la Copa del Mundo, que se disputa en Benidorm. Sin duda trabajaremos al máximo para intentar sacarnos la espina. Luego no sé… no me lo he planteado.
-¿Al menos irá a las fiestas de su pueblo, en Laguna?
-¡Siiiiii!. Esta vez podré asistir. Me dejan un par de fechas de vacaciones porque soy la pregonera y podré disfrutar en mi pueblo. Pero enseguida volveré a entrenar.

Laura López, de natación sincronizada: «El Cubo de Pekín es impresionante, pero el agua estaba demasiado fría»

Sus ojos azules tienen un brillo especial. No es para menos. Laura López Valle (Valladolid, 1988), nadadora del Fabio Nelli, ha conseguido en los Juegos Olímpicos de Pekín la medalla de plata en la prueba por equipos de natación sincronizada. Aquella niña que hace 10 años debutó, con sus nervios, en un campeonato de España mantiene su sonrisa y ahora puede presumir de haber hecho sombra a las intratables rusas y de ser la única vallisoletana que se ha traído de Asia una presea.
-¿Dónde ha dormido la medalla la primera noche en Valladolid?
-La medalla ha estado el salón. A partir de ahora, se quedará en mi habitación.
-¿Dónde ha sentido más nervios, al acercarse al agua o una vez dentro de la piscina?
-Hemos estado más tensas en los entrenamientos previos que en la competición en sí porque las entrenadoras nos han metido en la cabeza que era una prueba más. Había que disfrutar de los Juegos y no pasar un mal rato.
-Las rusas han demostrado estar un peldaño por encima, ¿da miedo verlas?
-Miedo no. Sabíamos que ganarlas era muy difícil y cuando las vimos el primer día, lo dimos prácticamente por imposible porque ellas tienen un nombre y es muy difícil superarlas.
-Entonces, la presea plateada tiene sabor a oro.
-Sí. Mucho más cuando las rusas te dicen que su medalla de oro es la que más han valorado porque han tenido miedo de nosotras. Es un honor vernos cada vez más cerca de ellas.
-Además dejaron KO a China y EE.UU.
-Damos mucho valor a eso porque de un número de niñas muy reducido y heterogéneo, hemos conseguido que todo el equipo se vea igual dentro del agua.
-Su medalla se fraguó en dos jornadas, la técnica y la libre. ¿Cuál fue la más complicada?
-El primer día porque salíamos con desventaja al empezar primeras. Después, al hacerlo bien y acabar segundas era casi imposible abandonar ese puesto. Sólo teníamos que nadar bien en el ejercicio libre.
-Tras el segundo ejercicio, salen del agua, miran al marcador, las notas muy altas ¿y después?
-Nos abrazamos todas y empezamos a llorar porque, aunque nos lo esperábamos, ya era imposible que nos quitarán el subcampeonato olímpico.
-Dentro del agua, ¿qué se le pasaba por la cabeza?
-No da tiempo a pensar nada. Sólo tienes en la cabeza lo que has de hacer y hacerlo lo mejor posible. Sube más, hazlo fuerte.
-¿En algún momento sintió que algo podía fallar?
-No es que no fuera a salir, pero en las acrobacias y en los elementos de riesgo estábamos todas mucho mas tensas porque son cosas que si no salen, no tienes nada que hacer. Eso se nota bajo el agua.
-Casi cuatro años preparando cuatro minutos de coreografía.¿no pensó nunca en rendirse?
-He tenido momentos de decir «me voy, no aguanto más» incluso este mismo año. Hasta que ha me han dado la oportunidad de entrar con todo el equipo, estaba allí por sobrevivir y ver lo qué pasaba. Hasta el 17 de julio no me dijeron que iba a nadar en Pekín. Pero con la medalla todo se olvida.
-¿Cuántas noches le ha costado conciliar el sueño en su estancia en Pekín?
-Tanto como no poder dormir, pocas, pero desde que llegamos hasta el día de la competición ciertamente dormimos poco. Entre el cambio horario, la competición, las emociones, los entrenamientos, la tensión…
-Además del momento de subir al segundo cajón del podio, ¿cuál ha sido el momento que jamás olvidará de los Juegos Olímpicos?
-Sin lugar a dudas el día de la ceremonia de inauguración. Es difícil describir las sensaciones vividas. Fue un momento que todo el mundo espera. Mucha euforia, gritos, llamadas a casa para decir que ya salías.
-También se acordará del día en el que llegó su familia. ¿Se siente su aliento cuando está en el agua?
-Sí. Además, después de estar tantos días sin verles, tenía ganas de estar con ellos y compartir este sueño. Igual que es el mío, para ellos también era una ilusión ir a verme.
-¿Es tan bueno el Cubo de Agua como dicen?
-Es impresionante. Lo peor era el el agua muy fría y el aire acondicionado. Salir de la piscina y tener que ponerte una sudadera y casi abrigo, nos hacía pasarlo muy mal. Había que entrenar muchas horas en un ambiente incómodo.
-¿Quién se acordó de usted cuando consiguió el subcampeonato?
-Me ha llamado muchísima gente, incluso gente que desconozco. También hablé con el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que hasta me ha mandado un telegrama.
-¿Y usted de quién se acordó con la medalla colgada al cuello?
-De mi familia, que ha estado siempre conmigo y de mis amigos, que desde que fui han estado a mi lado y me han apoyado. También en esta medalla ha participado la gente del Fabio Nelli. Me acordé de todos ellos, del presidente, de Cristina Tasende. Han estado muy pendientes de mí. Se han emocionado conmigo.
-Después de más de dos semanas sin salir del agua, ¿permanecerá un tiempo en secano?
-Nos han dado dos meses de vacaciones. Aunque no estaré todo ese tiempo sin hacer nada, descansaré. Tenemos en diciembre un trofeo mundial en Madrid y luego en junio el Mundial en Roma
-¿Le dio tiempo de conocer Pekín?
-¡Que va! El último día vimos el partido de balonmano. Y cuando nos dieron la medalla, nos fuimos a la Villa Olímpica, fuimos a ver el hockey.
-¿Es ahora el momento para que la sincronizada dé el salto a la primera línea del deporte español?
-Espero que sí porque hemos dado resultados. Ya se nota, pero confío en que a partir de ahora lleguen muchos más apoyos.
-Y ahora en Valladolid, el club Fabio Nelli tiene una sirena plateada. ¿Qué más se puede pedir?
-Es cierto, soy nadadora del Fabio Nelli y aunque no soy entrenadora ayudo en todo lo que necesiten. No he cambiado de club aunque me han tentado otros mucho más grandes. Espero que a partir de ahora haya una mayor proyección de la sincronizada y todas las niñas que deseen hacer natación se acerquen al club. Este es un deporte sacrificado, pero es muy bonito y está muy bien.
-¿Ahora ya sabe lo que es la fama?
-Ayer estaba dando una vuelta por el Paseo Zorrilla y sí que me reconocieron. Pero no voy a cambiar, voy a continuar siendo la misma de siempre, ahora lo único que cambia es que me conoce más gente.

Medalla de plata en Valladolid

Laura López, vallisoletana, es miembro del equipo de natación sincronizada y ya está en Valladolid. Aquí te cuenta sus impresiones.

Fuente: Televisión Castilla y León.

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-¿Cómo se encuentra a falta de un mes para su participación en los Juegos Olímpicos?
-Bien, aunque un poco nervioso a ratos. Estoy entrenando bastante fuerte, pero con cuidado para que no lleguen las lesiones. Las dos últimas semanas han sido de trabajo muy duro, pero estoy con muchas ganas de disfrutar de estas olimpiadas y poder conseguir el objetivo.
-¿Cuáles son las lesiones más típicas en un taekwondista?
-Hay tantas. Desde una rotura muscular por sobrecarga, cualquier golpe en el pie que te haga llegar tocado al campeonato, no sé. En el CAR tenemos un buen equipo a nuestra disposición, además de entrenar, nos están cuidando mucho y tenemos una buena prevención.
-Las últimas semanas han sido las más duras de la preparación, ¿cómo se ha entrenado?
-Trabajábamos unas cinco o seis horas al día entre los entrenamientos físico y técnico. Son sesiones muy duras, porque son muy agresivas, los entrenamientos son fuertes y explosivos y es ahí donde reside el riesgo de lesión. Dividimos el trabajo diario en tres sesiones, una hora y media por la mañana, dos horas al mediodía y otras dos horas por la tarde.
-¿Cuál es la planificación que tiene el equipo nacional de taekwondo?
-Después de la inauguración nos iremos a Corea donde entrenaremos aislados de la Villa Olímpica y regresaremos a mediados de agosto para afrontar todo lo que rodea a los Juegos con tiempo antes de la competición.
-¿Cómo es la vida durante esos días en la Villa Olímpica con los deportistas españoles de otras especialidades?
-En las otras Olimpiadas estábamos todos los deportistas dentro de un recinto, en casitas pequeñas, y había una zona en la que estábamos solos los españoles, así que nos relacionamos entre nosotros. Tengo a varios amigos en otros deportes como Almudena Cid, Mario Pestano y otros compañeros.
-¿Tendrá tiempo para disfrutar de las Olimpiadas al margen del taekwondo y presenciar otras competiciones en Pekín?
-No creo, porque antes del día 23 no voy a tener ganas de ver otros deportes y no tendré tiempo ni ganas más que para lo mío. Pero me queda un día para estar tranquilo, el 24, así que espero poder ver algo ese último día.

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-¿Cómo valora su participación en los Juegos Olímpicos de Pekín?

-Llevo cuatro años preparándome y ha habido momentos en los que pensaba que no lo lograría. En los últimos meses he dado un ‘sprint’ para conseguirlo. Supone una alegría tremenda. Es, sin duda, lo mejor que ha pasado en mi carrera deportiva.
-¿Por qué pensaba que no lo lograría?
-He tenido momentos malos. No es fácil llegar a unos Juegos. Afortunadamente, todo ha salido bien.
-¿Cómo ha cambiado su entrenamiento desde que es olímpica?
-He dejado de trabajar con mi entrenador porque me he tenido que unir al equipo nacional. Ahora estoy con el seleccionador desde hace más de mes y medio. Es duro porque me gustaría seguir con mi entrenador, pero es lo que tengo que hacer para trabajar con las tres integrantes del relevo.
-¿Qué hace ahora en un día normal de entrenamiento?
-Son dos horas y media por la mañana y el mismo tiempo por la tarde. Al día puedo nadar unos 15.000 metros.
-¿Qué objetivo se marcan usted y sus compañeras en la prueba?
-Nuestra meta es meternos en la final. Es difícil y lo sabemos. Pero lucharemos y esperamos conseguirlo. Una vez en la final, ya veremos hasta dónde podemos llegar.
-¿Cómo contempla el estado de la natación española?
-En los últimos años ha mejorado muchísimo. Antes la natación española no podía competir a nivel internacional. Ahora hay excelentes nadadores que tienen la posibilidad de entrar en una final olímpica y de conseguir una medalla.

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-¿Cómo se vive esta concentración desde el día 14 de julio hasta el 2 de agosto, cuando viajan a Pekín- conforme se van acercando las Olimpiadas?
-Hay un cierto ambiente de Olimpiadas. El día 22 nos van a dar la ropa que vamos a llevar todos los equipos a los Juegos y eso ya empieza a formar una especie de halo, algo especial. Empiezas a vivir las Olimpiadas. Aunque ya una vez que arranca la concentración ya tienes una idea, prepararte lo mejor posible para poder ir a los Juegos Olímpicos.
-Ha estado en Mundiales, Europeos, incluso de diferentes categorías. Pero son sus primeros Juegos.
-He estado en todas las competiciones que se pueda estar a nivel oficial, en dos campeonatos de Europa, en un Mundial, sin contar las categorías inferiores, y en los Juegos del Mediterráneo de Almería, que es una mini Olimpiada a pequeña escala, porque hay ceremonia de inauguración, se jugó en España… También en la Universiada de Túnez. Y para mí han sido de mucho prestigio. Pero la Olimpiada es una competición problemática para clasificarse, y sólo hay que ver hay selecciones como Francia o Serbia que ni siquiera han tenido la oportunidad de clasificarse para el Preolímpico.
-También ha recogido premios fuera de las canchas, como el Príncipe de Asturias del Deporte.
-Cuando nos avisaron de lo del Premio Príncipe de Asturias y ves el diploma en tu casa y lo valores y te quedas pensando en el premio… Son cosas especiales que hace unos años ni se te pasaban por la cabeza. Y hay veces que te tienes que sentar y reflexionar porque ha pasado todo muy rápidamente. Y he tenido la oportunidad, tanto en Valladolid, como en Arroyo de la Encomienda, donde vivo, de ver el cariño de la gente y el reconocimiento, y nos falta esta guinda de los Juegos Olímpicos.
-¿Qué tienen de diferente unos Juegos Olímpicos?
-De entrada las Olimpiadas son una fiesta global de todo el deporte, y eso ya marca una diferencia con respecto a otras competiciones. Cuando juegas un Mundial de baloncesto o un Europeo de baloncesto, sólo juegas tú. Esto es una fiesta global de todos los deportes, de todos los deportistas, y es especial por eso. Todos viven en una especie de miniciudad, la ciudad entera está volcada. Por un Mundial, una ciudad no cambia su estructura. Por una Olimpiada un país lo cambia todo. Y para nosotros, ahora que tenemos el oro en el Mundial, supone el reto de igualar la plata de Los Angeles, que todo el mundo la tiene como referencia en este equipo. La ilusión sería conseguir una medalla, pero ya ganar la de oro sería como cerrar un ciclo de éxitos.
-Tienen una responsabilidad y una presión enormes después, precisamente, de ese oro del Mundial.
-Es inevitable, porque después de haber conseguido lo que hemos conseguido y de llevar esta trayectoria de partidos ganados, incluso amistosos, y de demostrar que es un equipo que sabe competir, que no se arruga, la gente se acostumbra. Pero es como acostumbrarse a ver ganar a Rafa Nadal. En el 2003 España fue subcampeona de Europa; en el 2004, en Atenas, perdió un partido y acabó séptima, fue algo muy injusto. Los primeros ambiciosos somos nosotros.

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Llega la gran cita de cada cuatro años, los Juegos Olímpicos.
-Estoy entrenando a tope y mentalizada para lo que viene en agosto. No me daré cuenta de lo que voy a poder vivir hasta que llegue a Pekín. Son mis primeros Juegos. Algunas compañeras que ya han estado me cuentan cómo es todo aquello y no me lo creo. Ahora voy a poder vivir algo extraordinario.

-Toda esa preparación de meses se juzga en un par de días. No parece muy justo…

-Este deporte es lo que tiene. En dos minutos y medio, y en dos ejercicios te lo juegas todo. Por eso, el entrenamiento es tan intenso, para lograr, no la perfección porque todo ejercicio siempre es mejorable, que no haya errores y no cometas fallos en el momento de la ejecución. Aunque salga perfecto, siempre habrá algo en lo que se puede mejorar.

-En estos seis años en la selección, ¿qué ha sido lo mejor que le ha pasado?

-Lo mejor que me ha sucedido ha sido tener el privilegio de formar parte de la selección española, pues antes de llegar a ella lo veía algo inalcanzable, ya que con 14 años no te piensas que puedes llegar hasta aquí. Antes veía las grandes competiciones internacionales por la televisión y ahora soy una de las que sale en la pantalla. Clasificarme para unos Juegos es algo importante. Me parece una maravilla. También me llevo la relación con mis compañeras, que son casi como hermanas para mí. En parte me siento una privilegiada, aunque he tenido que renunciar a mi familia, mi adolescencia y mi tiempo libre.

-¿Y lo peor?

-Me rompí el dedo de un pie. No me ha sucedido nada terrible en estos años en Madrid. Quizá, algunos días de entrenamiento malos, pero logras superarlo.

-¿Cómo soporta estar sin los suyos?

-Los suelo ver una vez al mes y en el tiempo de vacaciones que disfrutamos a lo largo del año. Depende mucho del calendario de competiciones que tengamos por delante. Al principio resulta duro estar lejos de la familia, pues no me había separado nunca de ellos. Después de seis años lejos, uno se acostumbra y lo lleva mejor.

-¿Qué queda de aquella niña que comenzó a practicar gimnasia rítmica en Laguna de Duero?

-Empecé con seis años en las escuelas municipales de Laguna. A los cinco meses de eso ya me llevaron al Centro de Tecnificación, que entonces se encontraba en el Pisuerga. Queda el amor por este deporte. Es como una vocación. Creo que no he cambiado mucho. Sigo siendo la misma aunque lógicamente he crecido en el aspecto físico y mental

-Volvamos a los Juegos, ¿qué objetivo se ha marcado usted con el equipo nacional?

-Quedar entre las ocho primeras y lograr un diploma olímpico. Creo que podemos estar entre las cinco primeras. Estaremos por ahí. Queremos hacerlo muy bien y quedar satisfechas con lo que realicemos. Un diploma olímpico estaría muy bien.

-¿Qué equipos serán los principales rivales de España?

-Rusia, Bielorrusia, Bulgaria, China, Israel e Italia.

-¿La principal candidata al oro?

-Rusia, sin lugar a dudas.

El Norte de Castilla

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