¿QUE EXPRESA LA MÚSICA?

No puedo evitar una sana diversión al oír a la juventud: “Esta música es guay; ¡es música disco¡” Hasta paso mi mejores momentos cuando me dice un sobrino: “Tío, escucha esto que es muy relajante”. Escucho dicha música relajante (¿), produce el efecto contrario al mencionado, mientras escucho el ruido de un gorila y ya mi carcajada resulta contagiosa.

No soy tonto y conozco que esa frase significa: “Es la música que se escucha y baila en las discotecas”.

Reconozco no gustarme ni encuentro placer en letras vulgares y sonidos estridentes, pero he de respetarlo, pues a ellos tampoco puede gustar mi debilidad hacia unos cantantes y géneros, españoles o extranjeros, cuya melodía o letra, personalmente, contienen mensaje y armonía. Mi lista resulta interminable y abarca los cantautores españoles, pasa por Enya, The Beatles, El Dúo Dinámico, Abba, Elvis Presley, Juan y Junior o Los Brincos y puede finalizar en toda la música francesa e italiana de los años setenta. En la misma, como en toda manifestación artística, hay obras excelentes y horribles. Sobre gustos no hay nada escrito.

El disco, queridos sobrinos y jóvenes, siempre existió y es un medio de grabación musical, como fueron y son la cinta magnetofónica, el casete, el disco compacto, el video clips, el MP3, el DVD, el teléfono móvil y todos los medios que aparecen en el mercado, dejando para la prehistoria el adquirido hace seis meses.

La respuesta frecuente, por jóvenes o no melómanos suelen ser estas: La Música Clásica es triste, funeraria, ayuda a relajarse, dormir, estudiar, leer… En parte es verdad, al existir obras tristes y fúnebres, como otras alegres y danzantes, algunas detestables como sucede en cada una de las Siete Bellas Artes. Pero toda manifestación artística, en este caso la música, necesita el estudio de quien se sienta frente a ella, conocer qué deseo comunicar su autor, si es interpretada respetando la partitura original y consultar la situación espacial en el momento de ser compuesta.

Hay obras y movimientos que pueden ser relajantes, los adagios, pero escucharlos invitan a descubrir aquello que manifiesta. Relajarse con Música Clásica, equivale a concentrarse doblemente y puede ser erróneo. Como música placentera existen preciosas obras inspiradas en sonidos de la naturaleza, recomendadas por psicólogos, mientras encontramos fabulosas melodías orquestales para poner fondo a una conversación, trabajo manual, esperas o hábitos cotidianos.

Una obra de Música Clásica, la cual abarca la antigüedad hasta la contemporaneidad, con sus sinfonías, cuartetos, óperas, oratorios, canto llano y conciertos, se inspiran en motivos tan diversos como una novela clásica, epopeya histórica, un viaje oceánico o fluvial, tristezas y alegrías humanas, sucesos contemporáneos, un funeral, la creación universal… Mil y un motivos.

Es una acción, un acontecimiento que requiere suma atención si el deseo es adentrarse en su origen, evolución y final, con momentos inquietantes, románticos, pavorosos, amorosos, oníricos, crueles, cómicos, trágicos… Son historias que precisan vivirlas intensamente.

La música es una representación para oír y ver. Quien vaya a un concierto u opera con otra finalidad esta equivocado.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
El Norte de Castilla

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.