
El club blanquivioleta busca un ’9′ para el filial y el ariete palentino gusta mucho
El Palencia asegura que no ha recibido ninguna oferta en firme por el venteño
El trasvase Carrión-Pisuerga tiene visos de volver a efectuarse. El Real Valladolid ha puesto sus ojos en el joven delantero del CF Palencia Alberto Castaño Canario.
Los goles del futbolista venteño no han pasado desapercibidos para el club blanquivioleta, que quiere incorporar al máximo goleador de los morados cuanto antes. «Es un jugador interesante», advirtieron hace poco más de un mes desde las oficinas de los Anexos.
Mientras, más de uno aún se daba de cabezazos, al averiguar que un depredador del área se había escapado y cazaba a sus anchas por los campos de Tercera División. ¡Cómo era eso posible! ¡Y sólo a 45 kilómetros!
Sin embargo, el Valladolid parece dispuesto a enmendar su error y no dejar que Canario pueda dejarse querer por otros clubes, que ya se han acercado a La Balastera a ver de lo que es capaz ese futbolista con cara de niño que aprieta los dientes cuando ve erigirse la figura del portero. Su enemigo por antonomasia.
El Real Valladolid quiere que cambie el morado por el blanquivioleta cuanto antes, ya mismo, si fuese posible. El Palencia conoce de primera mano que el club vallisoletano ha espiado al ariete desde su mismo debut en Tercera. A cada gol del jugador venteño, la burbuja se hinchaba. Llegó el interés del Villarreal y, posteriormente, el Real Madrid envío a dos ojeadores a grabar al depredador venteño en su hábitat. Silencioso, pero letal, el palentino se mantuvo ajeno a los rumores y a las noticias de clubes futuribles y siguió a lo suyo. Obsesionado con la figura del portero, esa a la que sueña con superar. Quizá, antes de lo que se espera cambie los goles en la categoría de los desencantos por cotas mayores. Pies en el suelo. Queda mucho por hacer y los que le conocen aseguran que aún le queda mucho por mejorar para convertirse en el delantero de un equipo de Primera. Tiempo habrá.
El club morado asegura que a día de hoy no ha recibido la llamada de nadie. «Ni del Valladolid, ni del Osasuna…», asegura su máximo mandatario, Alberto Villegas, que dice conocer del interés en Canario por la Prensa. «Nosotros escucharemos a todo el que venga a preguntar por él, pero no vamos a regalarle», explica.
Una cláusula ficticia
La cláusula de rescisión de Canario es de 300.000 euros, pero el jugador, al no contar con contrato profesional, no tendría que remitirse a ella en caso de querer marcharse, como asegura el representante del jugador. «No creo que hubiese que llegar a esos extremos porque la salida de Canario se produciría una vez que las tres partes estuviesen de acuerdo», indica el agente del jugador.
Los números del delantero morado son de auténtico récord y no han pasado desapercibidos para nadie. Los propios técnicos de los equipos a los que se enfrenta el Palencia temen a la perla de la cantera morada, el heredero de Alberto López Moreno, áquel que los metía a pares.
Canario cuenta en su zurrón con diez goles en las 17 jornadas que se llevan disputadas en el Grupo VIII de Tercera División y es el goleador más joven de la categoría. El jugador venteño llegó a encadenar un racha de siete partidos consecutivos marcando y anotó en su debut con el Palencia en competición oficial, en el encuentro ante el Atlético Bembibre.
La marcha del delantero, de efectuarse en los próximos días, al margen de ser un problema para la dirección deportiva podría convertirse en un castillo de naipes que abriría la veda en el mercado del Grupo VIII, ya que el Palencia necesitaría cubrir el sitio dejado por el venteño.

