El Norte de Castilla
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Merlín, el final esperado
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María Eugenia | 07-01-2013 | 16:58

Podríamos decir que ‘Merlín’ de la BBC es como esa chica que se esconde detrás de sus amigas pero que cuando cruzas un par de palabras con ella te das cuenta de que es la más simpática y tan guapa como las demás.

Y es que a esta ficción nunca ha tenido el reconocimiento de otras series de la BBC, normal compartiendo cadena con Doctor Who o Sherlock, por mencionar dos, pero la verdad es que ‘Merlín’ mantiene ese complicadísimo equilibrio entre serie familiar-aventuras que hace guste a todo el mundo. Otros lo hicieron antes pero muchos más fueron los que fracasaron ‘Merlín’ no naufraga jamás. Es sencilla, no es presuntuosa y ahí está su fuerte.

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Al principio esta serie parecía que iba a ir por unos derroteros poco fieles a las leyendas artúricas pero nada más lejos a la realidad. Ahí están los ingleses para recordarnos cómo se versionea siendo original y además fiel (en Sherlock también lo hacen). En ‘Merlín’ nos encontramos a unos personajes jóvenes, a unos Arturo (Bradley James) y Merlín (Colin Morgan)  veinteañeros (su edad se aproxima mucho). Arturo ni siquiera es rey todavía, lo es su padre, Uther Pendragón (Anthony Head) que domina con mano de hierro a Camelot. El odia la magia, está prohibida y perseguida. Todos los brujos acaban en la hoguera.

Merlín es el criado de Arturo. Desde el principio sabe que tiene un destino: el de ayudar a Arturo a gobernar y convertirse en el Rey por excelencia, en el Rey legendario, en el rey de sabiduría y nobleza infinita. Y lo hace sin darse cuenta. Durante estas cinco temporadas Merlín ha servido a Arturo a convertirse en leyenda. Ha sido el mago poderoso, el sabio consejero y el amigo fiel.

Los guionistas han sido fieles a las historias y a ellos mismos. Ya desde ‘The beggining of the end’ (1×08) se dejaba claro que Arturo moriría a manos de Mordred (Alexander Vlahos), como dicen las Leyendas Artúricas. Así ha sido. No ha habido final feliz como cabría esperar en una serie familiar. Arturo muere como debe ser pero antes que nada el dragón (John Hurt) recuerda que la profecía que debían cumplir se ha llevado a cabo.

“Here lies Arthur, king once, and king to be”

Durante el capítulo Merlín le confiesa a Arturo que puede usar magia. Algo que no sabía y, a pesar del rechazo inicial, poco a poco se va dando cuenta de todo lo que ha hecho por él durante todos aquellos años (unos 10 en la serie, se supone). La situación da lugar a uno de los mejores diálogos de estas 5 temporadas:

– Me has mentido todo este tiempo ¿Por qué sigues comportándote como un sirviente?
– Es mi destino, como ha sido desde el día que nos conocimos
– Intenté arrancarte la cabeza con una maza
– Y te detuve, usando magia
– Hiciste trampa
– Ibas a matarme
– Debería haberlo hecho
– Me alegro de que no lo hicieras. Hago esto, por lo que tú eres, sin ti Camelot no es nada

– ¿Por qué nunca me lo dijiste?
– Quería pero tú me habrías cortado la cabeza
– No estoy seguro de lo que habría hecho.

La muerte de Arturo demuestra que la serie siempre quiso ser fiel a las leyendas a pesar de las licencias (que Ginebra –Angel Coulby–  sea negra es algo que me atormenta). Mención aparte debe tener el capítulo de La Dama del Lago en la que un Merlín enamorado intenta salvar a su amada que en realidad es un animal mitológico. Cuando Freya muere lleva su cuerpo al Lago Avalon para convertirla en parte de la historia más legendaria de la historia de las leyendas.

A ‘Merlín’ no le falta detalle. Al principio están los personajes que veremos a lo largo de todo el relato: Merlín, Arturo, Ginebra, Morgana y Uther. Poco a poco se añaden otros que también forman parte de la historia integrándose en ella: Lancelot (Santiago Cabrera), Morgause (Emilia Fox), Mordred, Agraveine (Nathaniel Parker), un montón de caballeros y tantos otros.

Todo el tiempo los guionistas juegan con que están contando el pasado que no conocemos. Nada más lejos de la realidad, poco a poco el espectador se da cuenta de que la trama que se está desarrollando es la legendaria, disfrazada, eso sí, de un Camelot en el que la magia es clandestina. Al final lo dejan claro, esas eran las Leyendas Artúricas. La profecía de la que tanto hablan el Dragón, Merlín y Gaius (Richard Wilson) se está cumpliendo en esos momentos.

Albión ya es lo grande que debería ser, Arturo ya es el rey perfecto y Merlín el mago sabio que fue su consejero. Porque eso hace Merlín todo el tiempo, aconsejar, guiar y  proteger a Arturo aunque él no se de cuenta hasta el final, cuando ya está al borde de la muerte. Allí el mago recibe el reconocimiento del que fue su mejor amigo para pasar a la historia.

La muerte a Arturo le llega por mano de Mordred pero su cambio de actitud es demasiado rápida. Es verdad, que el capítulo es doble pero al secuestro de la mujer que quiere y la manera en la que ella le convence de que todo en lo que él ha creído no es lo correcto no me cuela. Si tanto aprecio le tenía al Rey no se puede cambiar de la noche a la mañana y su odio es absoluto en dos días…

Por el camino nos cae alguna muerte, como la Gwaine. Ahora, que el que yo pensaba que iba a palmar seguro y después no ha sido Gaius. Me lo imaginaba como una especie de paso adelante para Merlín capaz de usar su magia sin pedir consejo.

Una mención especial se merece la última escena en la que vemos a un Merlín anciano caminando por una carretera por la que pasa un camión. Entonces se ve el Lago. Es de suponer que Merlín, alentado por las palabras del dragón sobre la vuelta de Arturo cuando másse le necesite espera el regreso de éste desde hace siglos. El hueco entre ambos momentos podría dar lugar a un posible spin-off del que algunos ya han hablado así que no me dará tiempo ha echar de menos la sonrisa de Colin Morgan.

P.D. Malo es que Morgana (Katie McGrath que podría ser Lyanna en Juego de Tronos, por cierto) no muera arrepentida como en las historias originales.

P.P.D. La serie es ideal para todos los que estén aprendiendo inglés. Se entiende estupendamente incluso sin subtitular.