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El orgullo pucelano que circula por Whatsapp
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El Norte de Castilla | 03-04-2014 | 15:56

Un mensaje de Whatsapp con lo más característico de los vallisoletanos está pasándose de móvil a móvil en las últimas horas con el título ‘Amo Pucela’. Al final, el autor, o autores del mensaje anónimo definen que están «muy orgullosos» de ser vallisoletanos porque, aunque «no eligiesen nacer» en la ciudad del Pisuerga, tuvieron esa «gran suerte».

Empieza con el laísmo y el leísmo para decir que el de Valladolid es un idioma a parte. Lo que ya ha sucedido en otras ocasiones con otros medios distintos -cadenas de correos- y también en otras ciudades llega a Valladolid en versión Whatsapp. Un mensaje que muchos de los lectores habrán podido recibir ya y que enaltece el orgullo pucelano con todas esas características que tiene el lenguaje y la personalidad del que nace y vive bañado entre las nieblas del Pisuerga y del Esgueva.

Y como no podía ser menos, la primera parte del mensaje se dedica al vermut: la propia palabra vermut, los titos de las aceitunas, el clarete, el chato, el corto con gas y todas esas expresiones que sirven para que al salir de la provincia el camarero no te entieda al pedir. El «tardo 10 minutos andando» a cualquier parte de la ciudad y los ‘playeros’, ese calzado que en cualquier parte de España te dicen: «¿Para ir a la playa?».

Las zonas de fiesta, la Mejillonera, una buena noche acabada en el Erchus y el «cuerpoescombro» del día siguiente no se escapan de este mensaje que incluye en todo lo que caracteriza al vallisoletano en unas frases. Los Celtas, Delibes, Zorrilla, y las actrices Lola Herrera y Concha Velasco son los nombres propios de los que más se enorgullece el autor anónimo. ‘El Tío Catarro’, ‘la Eli’, ‘Poti’ y el motorista del «ahí está la Puerta de Alcalá» también se recuerdan en este mensaje.

En definitiva, un mensaje de orgullo pucelano que, si no han recibido todavía, no pasará mucho tiempo hasta que les llegue.

«Amo Pucela…
Los vallisoletanos no solo tenemos laísmo y leísmo. ¡Además tenemos nuestro propio idioma! Por eso no somos vallisoletanos, somos ‘pucelanos’; no vamos a tomar el vermut, vamos de pinchos; nos tomamos un chato de vino, un clarete o un corto con gas y si nos ponen aceitunas no quitamos el hueso, quitamos el ‘tito’. Vamos a comer una sepia a la ‘sepia’,un chocolate con churros al ‘castillo’ y quien no ha entrado en la Mejillonera y ha escuchado el mítico «¡en el fondo hay sitiooooo!».

A cualquier punto de la ciudad que vamos tardamos «10 minutos andando» y nunca nos rozan los deportivos nos ‘mancan’ los ‘playeros’. Nos gusta la fiesta y para eso íbamos a Campus, la Perindola, el Cuadro, San Miguel, Cantarranas, el ‘Portu’ o Paraíso… Las chicas cuando salimos de fiesta en el bolso no llevamos unas manoletillas, llevamos ‘francesitas’. Presumimos de tener una Semana de Cine, los Celtas Cortos, Delibes, Jose Zorrilla, Lola Herrera o Concha Velasco entre otros.

No utilizamos portaminas ni portafolios, utilizamos ‘lapiceras’ y ‘carpesan’. No usamos cubos de fregar, ni recogedores ni trapos de cocina…usamos ‘calderos’,’baldes’ y ‘rodeas’. No usamos delantal sino ‘mandil’ y tendemos la ropa con ‘pitos’ y no con pinzas. Compramos ‘tanganillos’,’alubias verdes’,’barras de riche’ o ‘lechuguinos’ y en casa nos peleamos por el ‘cantero’. Las cosas que nos estorban son ‘telares’ y no vamos a una tienda a cambiar algo, nosotros ‘descambiamos’. No vamos a comprar a ‘Carrefour’, vamos a ‘Continente’ y vamos a ver al pucela al ‘estadio de la pulmonia’.

No son las fiestas, son ‘las ferias’. No nos dejan sin palabras, nos ‘quedan sin ellas’. No tenemos ombligo,tenemos ‘tete’. Una buena fiesta no puede acabar de otra manera que desayunando en el Erchus; y eso sí, al día siguiente no tenemos resaca,tenemos ‘cuerpoescombro’.

De niños nos llevaban al campo Grande,nos compraban un barquillo y nos montaban en la barca del ‘Tio Catarro’ y cuando seamos mayores iremos a bailar a la ‘Pérgola’. Los domingos íbamos a cambiar cromos a cantarranas. Quedamos en la cruz de la Antigua, en la puerta de la Universidad o en la iglesia de los ‘plantones’. Hasta Pucela llegan los ‘Pingüinos’ y solo nosotros sabemos lo que es un ‘fínife’. Mi generación ha conocido a ‘la Eli’, el ‘Poti’, el hombre que corre detrás del bus y hemos oído cantar ‘la Puerta de Alcalá’ desde una motocicleta.

¡Y no eres un buen pucelano si no dices la palabra ‘hij@’ al menos 20 veces en la misma frase! Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, decíos que estoy muy orgulloso de ser pucelano  porque yo no elegí nacer en Valladolid. ¡Tuve esa gran suerte!»