El Norte de Castilla, 25 de agosto de 2007 APENAS queda un respiro para saber qué estudiantes en suspenso podrán poner los pies en el suelo para continuar su camino y quiénes, sin embargo, permanecerán colgados hasta que las mandrágoras florezcan bajo su bamboleo y el olvido les permita vivir, en el peor de los

