Desarreglos hormonales

Existe un lugar en España tan secreto que sólo lo conoce Rajoy. Debe de estar a medio camino entre el paraíso y un campo de concentración. Pero no uno de convictos, sino que emularía a ‘El Jardín de las Delicias’ de El Bosco, en donde se representan escenas muy estimulantes. Sea como fuere ese espacio, el caso es que el presidente dijo ante el primer ministro portugués que la reforma laboral ha sido muy positiva y que se encuentran muy satisfechos. De ahí que sea fácil deducir que nos estamos perdiendo la fiesta. Dónde diablos estará toda esa turba campante que lo ha perdido todo y a quienes Rajoy no ha dado más que satisfacciones. Desde luego no viven en Portugal. A nuestros vecinos los rescataron para darse el capricho de ahogarlos con sus propias manos. Pataleaban en la zona abisal, la troika les anudó una soga al cuello, los izaron sobre una barca horadada y robaron sus carteras. Luego los abandonaron en medio del océano. Por eso su homólogo Passos Coelho visitó a nuestro hombre, para preguntarle cómo se lo monta. Tengamos en cuenta que el número de parados españoles suman casi dos tercios de la población portuguesa y Passos quizá tema que los ociosos y desheredados españoles aprovechen tanta debilidad para anexionarse el país primo.

Continuando con los habitantes de las nubes: María Dolores de Cospedal asegura que no teme un estallido social. Según ella, “son más los ciudadanos que creen en el trabajo diario y en el ejercicio de la responsabilidad antes que en otras actuaciones muy vistosas, pero que apenas arreglan nada”. El pensamiento profundo no es el fuerte de Cospedal, y queda a las claras analizando su trivial irenismo. Se trata precisamente de eso: trabajo, ocio y estado del bienestar dan como resultado paz. El estallido social vendría por no disponer de lo anterior. Y pongamos en cuarentena eso de que las actuaciones vistosas no arreglan nada. En la Francia revolucionaria fue afilar la primera guillotina y el pueblo le cogió un gusto tremendo. Lo cotidiano se convirtió en un sinvivir.

Publicado en El Norte de Castilla el 15 de mayo de 2013

Morderse la lengua

Un estudio encargado por el Gobierno demostró que gran parte de las empresas del Ibex 35 tienen más de cientos de fondos en paraísos fiscales. Son las mismas corporaciones que se reunían con el presidente Zapatero para sacarse la foto. Ahora se comprende que la ‘marca España’ no significa lo que se pensaba, sino que allá donde ponen el ojo estos gigantes dejan su huella. No deberíamos buscar esos paraísos en montañas lejanas. El auténtico edén se encuentra aquí, pues somos uno de los estados que menos recaudan de la Unión Europea. A tenor del estudio y de la incapacidad de la hacienda pública para que afloren los lagartos, la conclusión es que estas compañías tienen poca o ninguna confianza en su país y sí en las Islas Caimán, un hecho nada sorprendente si tenemos en cuenta que sus directivos siempre han llevado estampado un cocodrilo en el torso. El ministro Montoro no es un herpetólogo al uso, aunque empatiza con estas especies, a juzgar por sus movimientos linguales.

A un valenciano de veintitrés años le colocaron una prótesis en la pierna. Su familia no tiene recursos para pagarla de inmediato, así que la ortopedia que la suministró se la reclamó al hospital. El asunto es que no ha quedado otra que operar al pobre chaval y devolver el dichoso artefacto. Como sucede en estos casos, la maquinaria solidaria nacional se ha puesto en marcha. Sus vecinos han reunido los ciento cincuenta euros necesarios para que, otra vez, abran la extremidad al chico y ver si hacen carrera de él. Dicen los médicos que su rodilla hoy es como la de un hombre de sesenta años. Tal vez eso explique por qué el sistema sanitario valenciano vio prescindible algo que de verdad lo es. ¿Dónde va a estar mejor ese compatriota que tumbado en casa viendo la televisión valenciana?

El Gobierno de Rajoy está exultante. Ha bajado el paro en abril un pelín. Algunos han lanzado las campanas al vuelo, y eso que la semana pasada dijeron que los desempleados estaban desahuciados. ¡Viva la devolución! ¡Viva!, que diría el de la lengua de trapo.

Publicado en El Norte de Castilla el 8 de mayo de 2013

Claudicación

El viernes dio la sensación de que Santamaría, Guindos y Montoro iban a repetir aquello de “Españoles: Franco ha muerto.” Menos mal que no fue así; lo que anunciaron ‘orbi et orbi’ trató sobre lo inexorable del desempleo y que los ciudadanos estamos al pairo. Muchos agradecieron que esta vez el Gobierno contase la verdad. Nada más revelador que ver los rostros cariacontecidos de los tres tenores de las malas noticias. Tuvo su punto de gracia cuando le tocó abrir la boca al ministro de Hacienda. Aunque quién mandó a la vicepresidenta soltar aquello de ‘desindexación’. El talento oculto de Cristóbal Montoro no es el de actor de doblaje; lo suyo es amenazar con hurgar en la renta del contestatario. Fue incapaz de pronunciar ‘desindexación’ y lo intentó un par de veces; sólo articulaba pueriles aproximaciones con lengua de trapo, aderezadas de esa sonrisa nerviosa que causa tanto estupor.

Esto es lo que hay: españoles, no bajarán los impuestos, sino que subirán; el paro no se reducirá, sino que llegaremos al final de la legislatura más o menos como estamos. ¿Quisieron decir que los ciudadanos aguantarán el calvario dos años más? Si esa no era la idea, entonces sonó aun peor. Ahora se entiende que el Ministerio del Interior haya aumentado el presupuesto de los antidisturbios y que Defensa apenas haya visto disminuir su velado gasto. Qué tiempos nos ha tocado vivir. Mala suerte. ‘Moisés Rajoy’ iba a conducir al pueblo español hacia la tierra de promisión y el maná caería del cielo a paladas. Llegamos al mar Rojo y, cuando el líder levantó la vara, las aguas no solo no se apartaron, sino que escalaron hacia el lugar en el que aguardábamos. Si el Gobierno se declara incapaz de reconducir la gravísima situación de España, no estaría de más disolverlo y que el Partido Popular eligiese otro. No sabemos si cambiando las caras eliminaremos el rostro con el que embaucaron a quienes les otorgaron su confianza. Eso de que la esperanza es lo último que se pierde necesita un revolcón. Quedó clarísimo hace seis días.

Publicado en El Norte de Castilla el 1 de mayo de 2013

Policías y traidores

La gente debe de pensar que atrapar a un comando terrorista es pescar en un barril de peces. Un policía se planta ante un sospechoso fingiendo ser vendedor de biblias. Le pregunta si le interesa una y, de paso, trata de hacerle confesar que es terrorista. Si pica, eso es todo. Incluso en España, las cosas no funcionan de ese modo. Se requiere de paciencia, mucha paciencia; inteligencia, sacrificio, mechar de buenos el corazón de los malos y rezar por que no te descubran. Una vez logrado lo anterior, el ciclo se repite. Hasta que llega el idiota de turno y lo echa todo a perder. Ese idiota suele ser casi siempre un político oportunista a quien su interés le lleva por la senda equivocada. Como no tiene escrúpulos, le entran las prisas por tirar la caña en las alcantarillas del Estado. Le importa un bledo poner el ventilador en marcha, porque es un ventajista sin conciencia. Así es la política: una tienda de los chinos.

Pero todo tiene un límite. Confundiendo el culo con las témporas, la Fiscalía pide encarcelar a dos de los artífices del éxito antiterrorista. Hablamos del ‘caso Faisán’. Se dio un chivatazo táctico y los oportunistas lo vieron como una ocasión para atacar a Rubalcaba, el entonces amo de Interior. Para dar con el pez grande debes darle cuerda al pez chico. Eso es lo que sucedió en este caso. Existía una cadena de funcionarios infiltrados en ETA, otros haciendo de camareros, limpiando las calles o vendiendo periódicos. Los Servicios tenían monitorizado todo lo que se movía en el bar y era el cordel que conducía hacia los cimientos de la banda. Pues no: el tonto interesado se fija en el dedo cuando señalas la Luna. Y la estulticia procesará al jefe policial Enrique Pamiés y al inspector José María Ballesteros, artífices del desmoronamiento de la organización, acusados de revelación de secretos y colaboración con banda armada. La Policía está desmoralizada. Si lo que se buscaba era la cabeza de Pérez Rubalcaba, a buenas horas. El cerebro y su envoltorio ruedan colina abajo desde el año pasado.

Publicado en El Norte de Castilla el 24 de abril de 2013

Tres de tres

Justo el día en que Israel iniciaba la conmemoración de los sesenta y cinco años de su existencia, Dolores de Cospedal le rendía un homenaje con su estilo. Sí, la secretaria general del PP está atenta, aunque su fuerte no sea precisamente el uso de las palabras ni el manejo de los conceptos. Para ser abogado del Estado hay que hincar los codos y tener un memorión; otra cosa es que lo aprendido sirva para razonar y que la inteligencia venga de serie. A Dolores no le ha ido mal; es solo que está algo confusa. Con pose de cantautora tabernaria pija, Cospedal aseguró el domingo que los actos de las plataformas contra los desahucios practican el nazismo. Es decir: marcan las casas con una estrella, roban sus pertenencias a los inquilinos y requisan sus viviendas; se llevan a golpes a toda la familia a un gueto, experimentan con sus cuerpos y, finalmente, los gasean y queman en un campo de exterminio. Vaya, cómo son los defensores de los desahuciados.

Ana Botella no es un ser brillante; que pregunten a León de la Riva, que la conoce a fondo. No es capaz de pensar por sí misma sin su esposo, que tampoco es un genio. Eso sí: a la hora de dar golpes de efecto, la pareja Aznar-Botella no tiene parangón. El ayuntamiento de la primera va a dedicar a Margaret Thatcher una calle de Madrid. Alegan que por su europeísmo, una excusa que no hace más que empeorar las cosas, porque la Dama de Hierro y su partido han defendido siempre todo lo contrario. Tampoco es relevante el hecho de que los británicos se rían ante nuestras narices desde Gibraltar, hostigando a nuestros pescadores, a la Guardia Civil o mancillando la dignidad de España. Aunque, bien pensado, no es mala idea: los argentinos que viven en la capital española enmudecerán cuando vean la placa de quien les masacró en las Malvinas.

El cardenal Rouco recrimina encendido a Mariano Rajoy que incumpla su programa electoral. No es que se refiera a lo esencial, no; él habla del aborto, la educación religiosa en las escuelas y de sus cosillas. Que se ponga a la cola.

Publicado en El Norte de Castilla el 17 de abril de 2013

El gallego emplasmado

No entiendo a qué viene tanto interés por que Mariano Rajoy comparezca en carne y hueso ante los periodistas. Es legítimo que la prensa tenga la oportunidad de preguntar al presidente sobre la actualidad y retransmitir sus respuestas de fantasía. Pero visto el daño que hace el jefe del Gobierno a la ‘Marca España’ cuando no tiene más remedio que despachar ante los mortales, es casi mejor mantenerlo envasado, codificado o empantallado. De ese modo, si se queda en blanco, siempre puedes tirar del cable, como en las dictaduras. Hay asuntos que han dejado de impresionarme, y este no es la excepción. La cosa funciona del siguiente modo: el primer día choca, el segundo empiezas a mosquearte; al tercero te cabreas, y la cuarta vez que lo hacen es cuando estallas. Aunque, como nadie te ampara y el editor no permite que llegues de vacío plantando al político, se termina convirtiendo en algo normal.

Habida cuenta de que el español tiene un carácter simpático y bastante creativo, el reportero acomoda su enojo alumbrando chistes, chascarrillos o una concatenación de comentarios crueles totalmente legítimos hacia Mariano Rajoy y sus desafortunados voceros, que dan un juego tremendo. Una jornada en la sede del PP en Madrid arranca más carcajadas que los clubes de la comedia. Y se pasa mal cuando contienes la risa ante la gente que la provoca.

Hay gente que cree en la veracidad de lo que emiten las cadenas. Discuten con cualquiera sobre algo porque lo han visto en televisión y ese argumento va a misa. Es discutible e incluso posible: ¿Serán Mariano Rajoy y su corte una creación ficticia o forman parte del censo? Lo fácil en estos casos sería machacar a quien pregunta esto; lanzo la cuestión porque hemos conocido muñecos de ventrílocuos con más crédito. George Orwell vaticinó este escenario del líder emplasmado soltando diatribas en “ 1984” , escrita hace casi setenta años contra el totalitarismo estalinista. Quién iba a decirnos que nuestro gran hermano se llamaría Mariano y que reviviríamos esa distopía en 2013.

Publicado en El Norte de Castilla el 10 de abril de 2013

Himno, procesión y política

España es un país aconfesional, aunque repetir la cantinela no garantiza que esta realidad cale en la mentalidad de algunos. José María Aznar firmó en 1997 una ley por la que se regula el uso del himno nacional español. En el texto se explica claramente dónde, cuándo o ante quiénes debe sonar esta partitura. Quien lea la norma comprobará que ese código no contempla que la marcha pueda ejecutarse en Semana Santa ni en otros eventos al uso. Pero ya se sabe que en nuestro país existe manga ancha para depende qué actos, habida cuenta de que muchos arrastran consigo un buen puñado de votos. ¡El colmo es desobedecer a Aznar!

Que en España se vulneren las leyes se ha convertido en una costumbre, pero no por eso hemos de guardar silencio. Ignoro la nacionalidad actualizada de las imágenes representadas en los pasos de Semana Santa. Según la tradición, serían judíos originarios de la antigua Palestina y soldados del imperio. Desconozco si sonaba algún himno en la Roma del césar. Seguro que la ‘Marcha Real’ no. Así las cosas, ¿hay quién pueda explicar con argumentos sólidos a santo de qué la banda de turno toca el himno español cuando entran o salen determinados grupos escultóricos? Los personajes representados en esas tallas no cuentan con una patria definida. Desde luego, no son españoles ni palestinos; tampoco israelíes o romanos. En todo caso, si hubiese que inscribirlos en algún registro, podrían ser ubicados en el Vaticano, que es quien ejerce la tutela. Y sería la cobertura cogida por los pelos para que se ejecutase el himno del Papa, no el nuestro.

¿Y los políticos en los desfiles, con medalla y bastón? En una España laica se representa a todo el pueblo, creyentes o ateos. No tiene sentido que caminen detrás de una imagen religiosa o hablen en nombre de toda la ciudad ataviados con sus entorchados. Policía, Guardia Civil o los tres ejércitos, ¿qué demonios pintan esos uniformados escoltando imágenes de una confesión religiosa? No somos capaces de quitamos la herencia franquista ni aunque nos aspen.

Publicado en El Norte de Castilla el 3 de abril de 2013

Piove, porco governo…

El hombre del tiempo es un aguafiestas en Semana Santa. El resto del año sus predicciones se acatan con un escepticismo moderado, pero durante estos días perjudica la salud de las emociones, y la de las carteras, que tanto escuece. Hay quien se atreve a especular con que existen oscuros intereses turísticos para favorecer a unas comunidades frente a otras. Todo es falso, ni siquiera Zapatero es responsable en esa materia, y ya le hubiera gustado. Tampoco esta conspiración se urde en la agencia meteorológica ni se planifica en el telediario que maneja el PP. El asunto es que cuesta reconocer que el ser humano, amo y señor del planeta, piensa que puede tomar las riendas del albedrío de las nubes. No obstante, los amantes de las intrigas podrían estar en lo cierto. Preguntémonos si no por qué proliferan los ‘cuentatiempos’ nacidos en las Islas Canarias. La procedencia de esa gente puede resultar sospechosa para algunos. Los imagino muertos de la risa cuando predicen que lloverá en Andalucía o Castilla, mientras juegan con sus isobaras cual malabarista. En esas islas africanas todas las semanas son valiosamente santas.

Pero en toda España la procesión va por dentro. La economía proyecta unas cifras tan tremebundas para este año que cualquier euro del turismo se ve como una tabla a la que asirse durante el naufragio. España superará pronto el 27% de personas sin empleo ni esperanza, y esta sí es una predicción temporal descorazonadora. Y en este punto nos toparemos con un clima tenso de veras, en el que los nubarrones semanasanteros se tornan en naderías. El Gobierno de Rajoy no es responsable de la fortuna climatológica, pero su pasividad exasperante, sin un plan, a lomos del incumplimiento de las medidas de estímulo a los emprendedores o del estrangulamiento de los desfavorecidos dibujan un panorama tremendo. Esta incompetencia sí que devendrá en más lágrimas, salobres y amargas. La lluvia al menos riega los campos y adorna el paisaje. Pero este gobierno, este gobierno; este dichoso gobierno…

Publicado en El Norte de Castilla el 27 de marzo de 2013

Una autopsia, por favor

La gente pensó que rodarían cabezas en el PSOE por el bochorno de Ponferrada. No rodaron y debemos estar de acuerdo: no a la violencia; pero sí a la defenestración. Las reacciones tras el escándalo berciano sólo han hecho que añadir más leña al fuego. Óscar López expió su culpa pidiendo perdón y poniendo su cargo a disposición del partido. Le dijeron que no aceptaban la oferta porque era un hombre muy valioso. Él y quienes debieron caer con López pusieron un punto y seguido a este episodio absurdo, creyendo que yacía sumergido en cal viva.

Rubalcaba y su ángel de la guarda han planteado reforzar más a Elena Valenciano, la número dos, y al propio López, el número sin par. Veamos si existe alguna explicación a este plan. ¿Cómo otorgar más atribuciones a la número dos sin quitárselas al número uno? ¿Quién tenía las dichosas atribuciones que ahora se le quieren dar a la número dos? ¿Acaso el número tres se va a quedar sin ninguna atribución? ¿La parte contratante de la primera parte no es igual a la parte contratante de la primera, la segunda y la tercera parte? El orden de factores no altera el producto, y ese producto es malo a rabiar, porque no hay dios que lo compre. Esa es la amarga realidad.

Fredo, el mayor de los Corleone, traicionó a los de su propia sangre, y fue su propio hermano Michael quien se lo quitó de en medio. ¿Por qué? Todo… por el bien de la familia. En el PSOE no es necesario montar a Alfredo en una barca y sacarlo a pescar mientras reza un avemaría para que pique algún pececillo. No es imprescindible dar pasos ilegales; es sólo que el partido que debería ser el contrapoder del omnipotente PP, el amo y señor del país, está que se cae a pedazos. En Galicia ya se han puesto a la tarea de montar unas primarias. En Murcia andan en ello, y poco a poco el resto de los federados se irán dando cuenta de que la dirección está como tonto en vísperas. A alguien le están practicando la autopsia antes de haber muerto y aún no se ha enterado. Quizá sea porque hurgar en el cerebro no duele.

Publicado en El Norte de Castilla el 20 de marzo de 2013

Superlópez y compañía

El capricho quiso que Óscar López naciese el mismo año que su primo del cómic, Superlópez, creado por Jan en 1973. El héroe de la historieta era un remedo de Superman en versión hispana. Existían similitudes en las referencias de las viñetas españolas y la editora estadounidense demandó a la de nuestro autor. A diferencia de lo sucedido con el celebérrimo cómic, Óscar López nunca verá un juzgado por acusaciones tan inverosímiles como copiar el comportamiento político de nadie. Su forma de entender la vida pública es genuina. Consiste en abanderar la torpeza por vocación. Es cegador que te asciendan cuando sólo haces que encadenar errores. Nos hacemos cargo.

Rubalcaba subió a López al cadalso, pero no activó la palanca. Preguntado sobre el escándalo de Ponferrada, Alfredo dijo no conocer los detalles de la operación porque “era un asunto que había llevado Óscar”. Tanta solidaridad conmovió a todo el país y tal vez al grandullón de López. Es comprensible que le cegase la operación: perdió las elecciones clamorosamente y tiene el partido hecho unos zorros. Vio la oportunidad de ofrecerle a su jefe una pieza cobrada gracias a su gestión y no midió, porque cuando te ciegas no mides. Imaginemos el sagaz cálculo de López: “Pactamos con el acosador para que se vaya y nos entregue el ayuntamiento. Nos quedamos nosotros y listo. Vendemos que lo hemos echado y enarbolamos la bandera de la defensa a ultranza de las mujeres”. Hasta aquí el cálculo. Vayamos con el resultado: Pactas con un acosador, hundes aún más a la corte de Rubalcaba, se os echa la gente encima, traicionas el ideario del partido, tus concejales lo abandonan y lo descabezan en Ponferrada, y ahora el ayuntamiento está en manos del acosador y su gente, porque tus antiguos compañeros los necesitan para gobernar en aquella ciudad. Cuánta inteligencia despreciada.

Óscar López debe de pensar que dimitir es un nombre ruso. No es lo mismo ser un político gigante que un gigante de la política. Como dicen por estas tierras, “Largo, largo y para nada valgo”.

Publicado en El Norte de Castilla el 13 de marzo de 2013

El Norte de Castilla

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