España es un país de camareros y albañiles. Duele asumirlo, habida cuenta de que tuvimos la oportunidad de haber cambiado ese panorama sembrando algo más que ladrillos o emborrachando a los turistas. Tampoco se dan las condiciones para embridar la implacable inercia de la costumbre, pues desmontar arquetipos requiere de inteligencia y nuestro reputado cainismo
Archivado en septiembre, 2010
La Red, sin red
Hay gente que está comenzando a darse cuenta de que ha metido la pata hasta el fondo. Lo que parecía un juego de niños y una herramienta puede que se convierta en un problemón en el futuro. Si a cualquiera de nosotros nos abordasen en plena calle y nos preguntasen sobre nuestros pensamientos más recónditos,
Sentimientos y perversión
La situación económica ha conseguido atar lo que no ha logrado la Iglesia. Los datos reflejan que la gente no se divorcia con tanta alegría como en los años de bonanza. Nadie quiere perder de vista el televisor tamaño Bernabéu ni las cuatro paredes que lo cobijan, aunque tengan que hacer de tripas corazón, en
Más que sofocos
Mientras Óscar López pedaleaba por ahí con su bici XXL, en el mundo se han producido acontecimientos de relevancia, aunque caprichosamente conectados. El ‘tour de force’ del líder socialista avanzaba hacia ninguna parte, al igual que el presidente Zapatero, quien se encuentra con el agua al cuello como millones de personas en el globo. En

