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Sentimientos encontrados
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Roberto Carbajal | 18-01-2017 | 12:50

Los prejuicios se erradican viajando, como los nacionalismos. El Gobierno quiere poner en marcha el Programa Cervantes, una especie de Eramus pero a escala estatal. Se pretende que comience el próximo curso, desde la confianza de que participen en él todas las comunidades autónomas. La medida constituye una buena idea, y más en España, un país trufado de estereotipos. Lástima que llegue varias décadas tarde, porque en lugares como Cataluña este proyecto era necesario desde hace mucho tiempo y ahora el rampante independentismo se nos ha ido de las manos. En esta bolsa de estudios participarían jóvenes de entre catorce y dieciocho años, y la estancia sería de al menos cuatro meses. A diferencia de las Erasmus, el programa no estaría dotado con becas, solo se cubrirían los trámites administrativos, y los chicos vivirían con familias locales. Habrá que esperar si tiene éxito en el conjunto del país, porque este año Cataluña presentará un desafío en toda regla contra el orden establecido.

El Circo Ringling Brothers echa el cierre casi siglo y medio después de su creación. Los enormes costes y el rechazo al empleo de animales en los espectáculos han sido los detonantes de esta triste noticia. Es cierto que muchos circos dejan mucho que desear en el trato que se les dispensan a las fieras, y han pagado justos por pecadores. El circo constituía un acontecimiento durante mi infancia. La llegada a la ciudad se vivía con una expectación inusitada. Era el único contacto que los niños tenían con animales exóticos y los retos que ponían a prueba el cuerpo humano dejaban boquiabiertos a pequeños y grandes. Estoy de acuerdo con que se vele por la dignidad animal y se cierren con la ley en la mano aquellos que no guarden las formas. También es cierto que los hábitos de ocio han cambiado; no obstante, a pesar de tener sentimientos encontrados, para mí constituye una pérdida irreparable. Vigilancia, sí; sanciones, también. Pero demonizar las ilusiones, nunca. Ahora solo sobrevivirán pequeñas empresas. Otra victoria para los teléfonos móviles y demás familia.

Publicado en El Norte de Castilla el 18 de enero de 2017

Nota del autor.-El Circo Ringling Brothers ama a los animales. Concretamente, a los elefantes asiáticos, una especie en peligro de extinción y que empleaba en sus espectáculos. Cuenta con un amplio espacio en el que más de un centenar de estos animales viven y vivirán una vez cerrado el circo a cuerpo de rey en un espacio suficiente. Como verán, no todo el mundo está tan comprometido con la fauna. En esta columna siempre se ha defendido la dignidad y los derechos de los animales. Pero, ciertamente; en el texto que precede a esta nota, se produce una contradicción, al menos aparente.

Sobre el autor Roberto Carbajal
Tenía siete meses cuando asesinaron a John F. Kennedy. De niño me sentaba en los parques a observar a la gente, pero cuando crecí ya no me hacía tanta gracia lo que veía. Escribo artículos de opinión en El Norte desde 2002, y críticas musicales clásicas desde 1996. Amo la música, aunque mi piano piense lo contrario. Me gusta cocinar; es decir, soy un esclavo. Un esclavo judío a vuestro servicio.

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