El Norte de Castilla
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‘Fútbol es fútbol’
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Roberto Carbajal | 21-12-2017 | 11:50

El título que encabeza este artículo corresponde a una frase pronunciada por Vujadin Boškov, un jugador y entrenador yugoslavo que recaló en nuestro país hace décadas. Puede que no obedezca a una filosofía profunda, aunque resume a la perfección la percepción que se ha apoderado de esta clase de actividad. El balompié es un deporte bello y pasional, pero en España en ocasiones escapa a toda lógica. Pensemos en el trabajador español aficionado al fútbol. Paga sus impuestos religiosamente, incluso a su pesar. Corea a sus estrellas en el estadio y es un incondicional, incluso aunque hayan sido cazados flagrantemente eludiendo tributar parte de sus indecentes sueldos. Cuando Lionel Messi o Neymar Jr. fueron acusados de burlar a la hacienda pública española, lejos de condenarlos verbalmente, se congregaban ante los juzgados para corear sus nombres y mostrarles todo su aliento. Pareciera que estos galácticos sirven para que el hombre de la calle se sienta alguien durante la celebración de los partidos, a pesar de que el resto de la semana sea un don nadie, dicho con todo el respeto intelectual.

Doscientas personas se concentraron en Aranda de Duero para apoyar a los tres jugadores del equipo de fútbol de la localidad acusados de violar a una menor. En el pueblo están divididos. Hay quien dice que la chica era una ligera de cascos y que presumía de haber mantenido relaciones sexuales consentidas con los encarcelados. El testimonio de la víctima no cuenta nada, por lo visto, y la acción de la justicia es un asunto baladí para estos energúmenos, que se muestran despojados de cualquier resquicio de humanidad.

Ángel María Villar, el presidente de la federación depuesto, ha amenazado con que, por los supuestos manejos del Gobierno para derrocarlo, la selección nacional podría quedar fuera del mundial de Rusia, apartada por la FIFA. Villar llama al fútbol ‘fúlbol’. Ya ha acojonado a medio país. Está molesto por tener que defecar en público durante su breve paso por la cárcel de Soto del Real. La mierda lo salpica todo.

Publicado en El Norte de Castilla el 20 de diciembre de 2017

Sobre el autor Roberto Carbajal
Tenía siete meses cuando asesinaron a John F. Kennedy. De niño me sentaba en los parques a observar a la gente, pero cuando crecí ya no me hacía tanta gracia lo que veía. Escribo artículos de opinión en El Norte desde 2002, y críticas musicales clásicas desde 1996. Amo la música, aunque mi piano piense lo contrario. Me gusta cocinar; es decir, soy un esclavo. Un esclavo judío a vuestro servicio.

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