El Norte de Castilla
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Puro delirio
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Roberto Carbajal | 07-02-2018 | 18:06

El asunto catalán desborda el ridículo cada día que pasa. El propio ‘expresident’ lo reconoce a través de mensajes telefónicos y lo corrobora cada decisión creativa de sus socios para mantenerlo como el presidente legítimo de la comunidad autónoma. Durante la transformación fallida de Cataluña en una república, se llegó a planificar la creación de un ejército de veinte mil personas para defenderse de la represión del Estado, según se aseguraba en los documentos salvados de la incineración por la Policía Nacional y por los revelados por la Guardia Civil. Tiene gracia: defenderse del Estado. ¿Acaso llegaron a pensar estos visionarios de pacotilla que el Gobierno central iba a desplegar a los militares españoles para salvaguardar el orden constitucional? Lo cierto es que viven en otro universo. ¿Creerían los próceres de la patria catalana que su soñado ejército iba a triunfar sobre uno profesionalizado y con una trayectoria ejemplar? ¿En dónde y quién iba a venderles las armas traspasando las fronteras de la Unión Europea? ¿En qué estaban pensando, en sembrar de cadáveres las calles?

Nadie sabe aún que ocurrirá con Carles Puigdemont, traicionado por los suyos, como aseguraba en uno de los mensajes interceptados por un cámara avezado. No puede ser investido ‘president’ y lo sabe, por mucha legitimidad que se arrogue y que otros, con la boca pequeña, lo refrenden. Ahora se baraja la posibilidad de que al huido se le unja como cabeza simbólica de esta ópera bufa en los altavoces internacionales y que el ejercicio ejecutivo lo ejerza un primer ministro con poder, con ‘consellers’ en territorio catalán y un grupúsculo simbólico disfrutando de la oscuridad belga frente al sol de Cataluña. Incluso quienes barajan el escenario de la repetición de las elecciones viven en el delirio, pues, si esto se produjese, los resultados no iban a cambiar el panorama actual. Puigdemont ya piensa en trasladar a su familia a Bruselas, asumiendo que es carne de cárcel en España. Mientras todos deliran, los problemas urgentes de los catalanes siguen sin solucionarse.

Publicado en El Norte de Castilla el 7 de febrero de 2018

Sobre el autor Roberto Carbajal
Tenía siete meses cuando asesinaron a John F. Kennedy. De niño me sentaba en los parques a observar a la gente, pero cuando crecí ya no me hacía tanta gracia lo que veía. Escribo artículos de opinión en El Norte desde 2002, y críticas musicales clásicas desde 1996. Amo la música, aunque mi piano piense lo contrario. Me gusta cocinar; es decir, soy un esclavo. Un esclavo judío a vuestro servicio.