En el cine de este realizador canadiense existe un estudio entorno al retrato de un espacio – ya sea abierto; unos parajes remotos, inquietantes; como interior, un reducido espacio-, en intima consonancia –interrelación- con unos personajes preñados de cierto autismo social, que parecen debatirse entre la seguridad que ofrece la soledad y el confinamiento

