A la hora de la sobremesa, en la playa de Pedregalejo (Málaga), llegó uno de los momentos más deseados para unos cuantos periodistas de la Ruta Quetzal BBVA, íbamos a entrevistar a Miguel. Llegamos al restaurante donde había comido con Sol, su inseparable esposa, y los organizadores de la Ruta. Allí, nos recibió con una gran amabilidad y les dijo a los demás que si querían que se marchasen pero que él se quedaba porque nos tenía que atender.
Miguel y Sol en Nochebuena 2009 en Curarrehue (Chile).
Foto Ángel Colina
Miguel de la Quadra-Salcedo ha tenido una vida envidiable por muchos. En sus 80 años ha vivido innumerables aventuras, de hecho ni él mismo sabe por dónde empezar a contarnos. Yo no me considero aventurero, es lo que nos contesta cuando le preguntamos cómo paso de atleta a aventurero. Para él ser aventurero es una forma de ser, un estilo de vida. Las novelas de Julio Verne fueron las “culpables” de su afán por vivir las historias por sí mismo.
El deporte también fue otra de las puertas que le dio la oportunidad de vivir aventuras. Era lanzador de jabalina y una beca de deporte le llevó hasta Puerto Rico. Allí descubrí la negritud, la interculturalidad reconoce. 
Foto Ruta Quetzal BBVA
En el año 1979, S.M. el Rey le pidió a Miguel alguna idea para hacer que las juventudes españolas e iberoamericanas se relacionaran. En vistas al V centenario del descubrimiento de América, Miguel le propuso hacer el viaje de Colón pero no de forma turística sino como forma de aprender.
Con ésta, se cumplen 27 ediciones de la Ruta Quetzal BBVA, ya es un viaje consolidado por el que han pasado más de ocho mil jóvenes de más de 52 nacionalidades diferentes. Gracias a este programa, este año de la Quadra-Salcedo ha sido premiado por su compromiso con la juventud. Pese a ser una cita constante cada año, no podíamos dejar pasar la ocasión para preguntarle si la crisis afecta a la Ruta. Miguel asegura que con la crisis todo se recorta pero nos confiesa que tienen una gran suerte porque el otro día en la recepción de los Reyes, Don Juan Carlos le dijo a Francisco González (presidente de BBVA) que la Ruta debía seguir los próximos años porque era muy importante para los jóvenes.
Esta Ruta ya está llegando a su fin así que es pregunta obligada hablar sobre la próxima edición. El año que viene se celebra el quinto centenario de los Mares del Sur por eso seguramente sea por Panamá y por Europa en Bruselas, Gante y Brujas.
Los chicos, como la Ruta, cambian cada año pero su espíritu sigue siendo el mismo: si bajas el nivel de vida, si prescindes de determinadas cosas después descubres que ya no te hacen falta y te hace más feliz. La Ruta también ha cambiado a su director que reconoce que ha descubierto la fuente de la juventud. Los chicos me transmiten esa fuerza y ese espíritu.

Miguel atiende la explicación de un expedicionario colombiano sobre el chocolate de su país.
Se puede decir que Miguel ha viajado por todo el mundo y no exageraríamos, aun así, para él no hay nada como su tierra, y afirma que el lugar idóneo para vivir son los bosques del norte de Navarra.
Un hombre de mundo que no se olvida de los suyos.
Miguel con algunas periodistas.
La Ruta se puede vivir de muy diversas formas y cada una de ellas es totalmente diferente a las demás. Por un lado, están los organizadores que tienen su mayor carga de trabajo antes de la expedición con todo lo referente a la preparación del viaje.
Por otro lado están los encargados de la página web, Iñigo y Carlos, que por todas las horas que he pasado con ellos, doy fe de la cantidad de trabajo que tienen día a día, durante la jornada y por la noche. En esa misma situación se encuentra Colina y Santi, los fotógrafos de la expedición que hacen una gran labor para contar la Ruta en imágenes.
Los gestores del programa académico también tienen una mucha responsabilidad, recordemos que esto es un viaje de estudios y aventura. Productores, realizadores, cámaras, editores… gracias a ellos la Ruta llega a sus casas todos los inviernos.
Los monitores que tras un arduo proceso de selección se convierten en los referentes de los jóvenes. Por último y no por ello menos importante están los encargados de material. Muchas veces trabajan “a la sombra” pero si ellos no estuviesen los ruteros no podrían hacer ni la mitad de las actividades que hacen.
Hasta aquí el equipo de la Ruta Quetzal BBVA. Sin olvidarnos de su patrocinador el BBVA y las entidades colaboradoras que hoy día siguen apoyando este proyecto que tanta importancia tiene para los jóvenes. En otro nivel nos encontramos nosotros, el equipo de prensa.
Una pequeña parte del equipo de prensa
Si comparo mi Ruta de expedicionaria con la de prensa me atrevería a decir que son muy diferentes. En prensa tienes más libertades pero también muchas más responsabilidades. En esta ocasión, he compartido cenas, visitas, anécdotas con el grupo de adultos, aquellos que de ruteros ves como “tus jefes” y que en esta ocasión, además, han sido tus compañeros.
La Ruta te cambia la vida, o eso dicen casi todos los ruteros. A mí, me la ha cambiado dos veces. La primera más a nivel personal y la segunda a nivel profesional. Cada edición es única e irrepetible y los principales causantes de esto son las personas que te acompañan.
Cuando eres rutero necesitas que tus amigos te den ánimos en los momentos más difíciles, por ejemplo, en las caminatas. Cuando crees que ya no puedes más y algún compañero te da conversación para hacer el camino más ameno o tu grupo se pone a cantar las canciones que habéis inventado o simplemente alguien te da la mano, eso tiene un valor inigualable. También necesitas contarles tus cosas, que te escuchen, que te den su opinión o incluso leerles los emails que recibes de los tuyos.
De la misma manera que están ahí para pequeñas cosas como por ejemplo, dejarte la cuchara para las lentejas porque has perdido la tuya no sabes dónde, “regalarte” una de sus piquetas para la tienda porque las tuyas han ido desapareciendo o compartir el agua que les queda porque tú ya no tienes.
Antes de ir este año de prensa, pensé que las cosas iban a ser de otra manera, que cada uno iba a ir un poco más por libre y que no existiría tanto el concepto de grupo. Pues no ha sido así. He hecho tan buenos amigos como cuando fui rutera. Amigos y periodistas que están ahí cuando necesitas una foto que no te ha dado tiempo a hacer o una frase que no has oído bien. También te apoyan y te dan ánimos en los momentos más complicados, por ejemplo, cuando tienes que quedarte escribiendo porque tienes que enviar ya o cuando tu pincho de Internet falla y te desesperas con tu ordenador.
Son muchas cosas las que te aporta esta experiencia pero entre ellas está superar las dificultades y crecer como persona. Creo que estas dos rutas que de momento he vivido, me han dado esto y mucho más.
Sin el apoyo de El Norte de Castilla no podría haberles contado todo esto. Así que una vez más GRACIAS.
Las despedidas nunca fueron buenas. Sobre todo si has convivido 37 días con chicos y chicas que no conocías pero que se han convertido en mucho más que amigos, en amigos ruteros, de verdad, de los de para siempre. De los que aunque pasen meses sin hablar parece que los viste el día anterior. Con ellos podrás compartir conversaciones, canciones, cotilleos, anécdotas…que sólo esos amigos de la Ruta entenderán.
Por todo esto y mucho más, es lógico entender esas lágrimas que ya comenzaban a derramarse ayer por la mañana. El viaje de Madrid a Sevilla en AVE fue tranquilo y muy cómodo. Cuando llegamos a la capital nos trasladamos a la Universidad Francisco de Vitoria, lugar donde nos alojamos por la noche. Muchas gracias a esta Universidad por el buen trato que nos dieron.
El día de ayer fue raro, la alegría con la que se vive cada día la Ruta se iba convirtiendo en tristeza. Las horas pasaban y cada vez iban siendo más conscientes de que estaba aventura terminaba.
El acto de clausura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense puso el broche final al programa académico de esta XXVII edición. En este acto intervinieron Cristina Velázquez, vicerrectora de Atención a la Comunidad Universitaria; Antoni Ballabriga, director de Responsabilidad y Reputación Corporativas de BBVA; Miguel de la Quadra-Salcedo y Andrés Ciudad, director y subdirector de Ruta Quetzal BBVA, respectivamente.
Foto Ángel Colina
Ballabriga aseguró que seguirán apoyando ese programa, la familia de la Ruta Quetzal BBVA. La intervención más aplaudida y ovacionada como cada año, pueden imaginarse de quién fue, de Luna, jefe de campamento pero principalmente padre de todos los ruteros.
Recordó que “esta aventura no acaba aquí, siempre os acompañará”. Luna despierta todos los días a los ruteros con una frase “hoy es el día que todos estabais esperando”. Ayer, para la gran mayoría no lo era. Luna acabó sus cariñosas palabras diciendo “espero que todos y cada uno de los días de vuestra vida sean el día que todos estabais esperando”. Todo el auditorio se puso en pie y a una sola voz coreó “Luna, Luna…”
Ayer era un día de despedida, y qué mejor despedida que un poco de fiesta después de ver las fotos de Lucía, la fotógrafa de campamento. La verdad es que pocos fueron los que bailaron y cantaron como otras veces, la mayoría se estaban despidiendo, otros seguían firmando anuarios, también hubo reuniones de grupo con los monitores.
Para mí, uno de los momentos más especiales de la noche fue cuando el equipo de prensa que nos encargábamos de la música (especialmente Santi, ayudante de fotografía) pusimos Cuando te vayas de Melocos, todos se dieron las manos y acompañados de las luces térmicas formaron un círculo gigante en el campo de fútbol.
Ahora mismo estoy en el tren con destino a Valladolid y no sé si será porque soy ex rutera pero esta es la crónica que más me está costando escribir. Entre ayer y hoy ha habido una amalgama de sentimientos que casi no se puede explicar con palabras. Aunque no seas expedicionario también se te pone la carne de gallina al ver como algunos lloran, se abrazan, se enamoran y se separan. Hace tres años yo era uno de ellos y sé cómo se sienten. A lo mejor mucha gente que no conozca la Ruta esto no puede entenderlo, pero ustedes, familiares y amigos de los ruteros, sí.
No puedo terminar esta última crónica sin nombrar a los que han hecho que está Ruta sea única para mi. Ahora, tengo a mi grupo 5 y a mi grupo 0 (grupo de adultos), y me siento una gran afortunada por ello.
Somos muchos los que hemos pasado estos días juntos, pero por los buenos ratos que hemos compartido y la amistad que ya tenemos quiero mencionar a Lola, José, Álvaro, Santi, Tiziana, Carlos, Rosa, Jaime y Javiera.
También a nuestros “jefes” y amigos; Iñigo, Colina, Virginia, Luna, Pecker, Miguel…y un largo etcétera.
En especial a Rocío Gayarre, jefa de prensa y persona imprescindible en la Ruta.
MUCHAS GRACIAS A TODOS
Laura vive en La Losa (SEGOVIA) GRUPO 5
1. ¿Cómo conociste la Ruta Quetzal BBVA?
Mi madre conocía el proyecto y me habló de él. Yo le dije que quería visitar Sudamérica y me sugirió hacer el trabajo.
2. ¿En qué consistía el trabajo que presentaste?
Era una investigación sobre la sociedad madrileña del siglo XIX relacionado con el tema de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. Añadí un anexo de la pintura de Goya, otro de la situación histórica y otro de la arquitectura de Madrid de la época. Para buscar la información fui a la biblioteca de Segovia y también encontré en tesis doctorales de Internet, sobre todo en el apartado digital de la Universidad Complutense.
3. ¿Con qué te quedarías de lo que llevas de ruta?
Con la gente porque la Ruta tiene muchas experiencias, conferencias… pero de lo que más aprendes es de la variedad de las personas, de convivir. Estar con más de 200 personas y todavía no conozco a todas, hay gente con la que no he hablado nunca. En especial me quedo con mi grupo que es como mi familia.
4. ¿Es muy diferente a lo que habías imaginado?
Yo me esperaba que fuese mucho más dura porque cuando lo ponen en la tele es como Dios mío me voy a morir, y luego cuando la haces no es tan difícil. También pensé que iba a aprender menos de las personas y más de la Ruta en sí, pero ha sido al revés. La Ruta es un viaje pero depende quién te acompañe todo cambia.
5. La Ruta también es dura y complicada en algunos momentos. Dime algo que vayas a valorar mucho más cuando vuelvas a casa.
Todo, pero voy a valorar más el trabajo que hace por ejemplo mi madre, porque vengo aquí y veo que para lavar los pantalones tardo 20 minutos y salen más sucios de lo que estaban. También que la comida en casa la tengo preparada y aquí puede que coma un pastelito o un bocadillo y me quedo con muchísima hambre. Valoraré más cosas que tengo como el agua, en casa abro el grifo y sale el agua, sobre todo he aprendido a no desperdiciarla.
6. Después de haber estado en Colombia y llevar casi un mes fuera de casa ¿qué es para ti la Ruta Quetzal?
Es una puerta que te abre muchísimas posibilidades que antes no habías contemplado. Antes no me había planteado ni conocer a tanta gente. Tengo otra perspectiva de las personas, de lo que tengo, de lo que puedo hacer, de lo que soy capaz. Te cambia un poco la vida. Tengo cosas que quiero dar, quiero compartirlo todo para que los demás tengan lo que yo tengo porque quiero aprender de los demás y que ellos aprendan de mí.
7. ¿Te gustaría mandar un mensaje a familiares o amigos?
Muchas gracias por todo, porque semana tras semana al ver los mensajes de mis padres, de mis amigos, lloraba de la emoción de que se acuerden de mí. Ha sido muy bonito y muy importante.

Laura con sus amigas en al Catedral de Sevilla
Si ayer terminé mi crónica hablando del atardecer, hoy tengo la obligación y necesidad de empezar con el amanece
r. Sí, esto se traduce en que hemos tenido que madrugar un poco. Nos esperaba una travesía de más de seis horas por el Guadalquivir. Ahora bien, tampoco se ha hecho demasiado largo. Me atrevería a decir que todos hemos podido recuperar un poco de sueño. También ha habido tiempo para firmar anuarios, banderas, últimas fotos, entrevistas…lo típico que se deja para los últimos días.
Hoy, todos nos hemos convertido en el marino español Sebastián Elcano. Tras la primera vuelta al mundo, Elcano llegó a Sanlúcar de Barrameda en 1522 junto con otros 17 supervivientes. Desde allí remontó el Guadalquivir hasta Sevilla. Nosotros hemos revivido esta mañana el final de su aventura.
Foto Ángel Colina
La Torre del Oro ha sido testigo del desembarco de nuestra expedición y los vecinos de Sevilla de la procesión que los jóvenes han protagonizado a ritmo de tambor africano hasta la Catedral. Antes del ansiado tiempo libre hemos visitado el Real Alcázar guiados por ex ruteros de otras ediciones.
Foto Ángel Colina
A la salida del Alcázar esperaban los padres de la sevillana Julia (grupo 5), estos y muchos más son “los otros protagonistas”. Los padres de los ruteros son esos “especímenes” que siguen y viven la Ruta antes, durante y después. Son los fans incondicionales de la web, los que pasan horas y horas buscando a su hijo o hija en las fotos, en los vídeos, en las crónicas. Los que pueden llegar a enterarse de infinidad de cosas incluso más que los propios expedicionarios. Los que hasta un buen tiempo más tarde te siguen preguntando por los nombre de tus compañeros de grupo. Pero también son los que hacen muchas horas apoyándote con el trabajo, dándote ánimos y consejos. Los que pasan a veces más nervios que “los propios protagonistas” de la Ruta.
Sobre todo son, los que como los padres de Julia (desde aquí les mando un saludo), te dan las gracias por todo el trabajo que haces, por mantenerles informados, en definitiva, por acercarles un poco más la Ruta a su casa. Realmente, nosotros somos los agradecidos. Sin vosotros, los que seguís los blogs, veis los vídeos, nos mandáis comentarios, este trabajo no tendría sentido.
GRACIAS
Gonzalo es rutero de Segovia y del grupo 10
1. ¿Cómo conociste la Ruta Quetzal BBVA?
Yo hago con mi padre voluntariado en Segovia y Salva el titiritero de la Ruta también, él me empezó a hablar un poco de la Ruta. Además, Diego que es rutero y que sus hermanos también han sido ruteros estaba en mi clase y también me lo comentó. Así que poco a poco me fui metiendo en la web, viendo lo que se hacía, me encantó e hice el trabajo.
2. ¿En qué consistía el trabajo que presentaste?
Lo hice de investigación de “La Pepa”, pero no me centré en la Constitución como tal sino que cogí al tío de Simón Bolívar, Esteban Palacios y Blanco, e hice cómo la vida de Esteban influyó en la de Simón Bolívar. También elegí a Arias de Ávila que fue un diputado que era suplente cuando se hacían los consejos. Mi padre es militar y él me dirigió un poco el trabajo, cogimos de los diputados americanos a los que eran militares. De Arias de Ávila conté el resumen de su vida, su carrera militar que llegó a Mariscal y de Esteban Palacios y Blanco conté sobre todo en cómo influyó en que Simón Bolívar viniera. También añadí un resumen del Episodio Nacional de Benito Pérez Galdós de Cádiz.
Después de investigar mucho, para mí Simón Bolívar era un tirano, muchos colombianos lo alzan y él no hizo nada, él quería la gloria pero no quería tampoco la independencia al principio.
3. ¿Con qué te quedarías de lo que llevas de ruta?
Con la convivencia también es verdad que he aprendido muchas cosas a nivel académico pero los amigos, sobre todo el grupo ha sido impresionante.
4. ¿Es muy diferente a lo que habías imaginado?
Colombia bueno, porque lo de las FARC ya lo sabía y fui con un poquito de miedo, es una zona con mucho narco. A pesar del calor tan húmedo, a mí Cartagena de Indias me encantó. Y me choca mucho cómo tratan a los españoles, a veces como la peste y otras veces les ensalzan.
De la Ruta me habían contado que era muy chula pero también muy dura, si repitiera me lo pensaría dos veces porque me ha parecido complicada. Además tu Ruta es tu Ruta y si vienes a otra Ruta seguramente compararías mucho.
5. La Ruta también es dura y complicada en algunos momentos. Dime algo que vays a valorar mucho más cuando vuelvas a casa
Echaré de menos a Luna con la canción del chinito como despertador, sobre todo la gente, los amigos que has hecho.
6. Después de haber estado en Colombia y llevar casi un mes fuera de casa ¿qué es para ti la Ruta Quetzal?
En el diario que nos dieron dice “vi que era una aventura y en realidad era la vida” realmente es como una vida, estás en tu mundo, estás alejado de todo, de la civilización…no sabes lo que pasa en España. Estás en tu momento, lo compartes, lo sientes, lo vives. Me ha encantado, se lo recomiendo a todo el mundo
7. ¿Te gustaría mandar un mensaje a familiares o amigos?
Les he echado mucho de menos y que cuando los vi me hizo mucha ilusión. Pude dormir muy bien el día que estuve con ellos en Madrid, era lo que más necesitaba.
Gonzalo con algunos de sus compañeros de grupo y su monitor Alex.
Iria es de Ponferrada (León) y pertenece al grupo 1.
1. ¿Cómo conociste la Ruta Quetzal BBVA?
Lo vi en la tele en la dos. Un día estaba haciendo zapping y lo vi por casualidad, me llamó la atención, empecé a ver los capítulos y me gustaron. Luego busqué en Internet qué podía hacer yo para participar, lo intenté y aquí estoy.
2. ¿En qué consistía el trabajo que presentaste?
Era literario sobre Celestino Mutis, era como el guion de un programa de televisión del estilo a Informe Semanal. Tenía tres partes una que era sabio, otra filósofo y otra educador. La parte de sabio era que a Mutis le habían dado el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias y se componía de una entrevista que le hacían a él y el discurso que daba en la entrega de premios. En la parte de filósofo era como un documental de la 2, con el mismo formato. Y la parte de educador era gente que conocía a Mutis y hablaba de él.
3. ¿Con qué te quedarías de lo que llevas de ruta?
Con la gente porque el ambiente es increíble, nos llevamos todos genial y yo creo que eso es importante.
4. ¿Es muy diferente a lo que habías imaginado?
Tampoco traía una idea preconcebida pero por una parte sí porque había hablado con ruteros de otros años y pensé que iba a ser más dura de lo que en realidad ha sido. En internet se veía como la experiencia de tu vida pero mucho más difícil. En realidad no ha sido para tanto, estamos bien aquí.
5. La Ruta también es dura y complicada en algunos momentos. Dime algo que vayas a valorar mucho más cuando vuelvas a casa.
Todo en general. Mis amigos, el hecho de decir “quiero una Fanta” y poder salir a comprarla sin tener que esperar al tiempo libre, tener una ducha con agua caliente, no tener que beber agua en bolsitas…
6. Después de haber estado en Colombia y llevar casi un mes fuera de casa ¿qué es para ti la Ruta Quetzal?
Si tuviera que definirla con una sola palabra diría que es algo único. Esto no lo puedes hacer todos los días. Conoces a gente diferente, haces un viaje que no es habitual…para mí esto es algo único.
7. ¿Te gustaría mandar un mensaje a familiares o amigos?
Estoy muy bien, ahora cuando vuelva les enseñaré todas las fotos y les contaré todo. Muchas gracias por animarme cuando estuve haciendo el trabajo.
Iria con un grupo de expedicionarios en el Real Alcázar de Sevilla.
Creo que ayer fue uno de los días más tristes de la Ruta, por supuesto, incomparable a cómo será el último. No pasó nada grave ni extraño simplemente nos despedimos del buque “Galicia” y eso no es del todo malo, lo que sí es triste es que la Ruta está llegando a su fin. Para todos, el buque era la aventura de España y si termina, parece que la Ruta también acaba.
Los vecinos de Sanlúcar de Barrameda nos esperaban con los brazos abiertos. Hasta el puerto, llegamos en barcazas ya que el buque no podía navegar hasta allí. Fue muy gracioso porque cada uno se esperaba un tipo de barcaza, algunos unas lanchas pequeñas para 20-30 personas, otros alguna embarcación un poco más grande…Al final fueron dos grandes barcazas para toda la expedición. Tardamos casi una hora en llegar y algunos (bastantes) aprovecharon para volver rápidamente a conciliar el sueño.
Nada más desembarcar, nos recibieron las autoridades en el Ayuntamiento y volvieron a sonar nuestros tambores, “la voz de los sin voz” como Miguel los llama. Hicimos un recorrido histórico por grupos y cada uno de ellos terminó su visita en una bodega de Sanlúcar.
En este paseo por Sanlúcar conocí a Camille, una de las tres puertorriqueñas de la expedición. Me parece una joven muy madura y con las ideas muy claras. Quiere estudiar económicas y pese a ser una buena deportista cree que lo primero son los estudios. Justo antes de venir a la Ruta tuvo un problema de rodilla, por eso la parte de Colombia se le ha hecho un poco más cuesta arriba. Ha echado mucho de menos su casa y su gente pero reconoce que la ayuda de sus compañeros le ha hecho continuar y seguir hacia adelante.
Gracias a la gente de allí que nos trataron muy bien. Para comer nos prepararon en un colegio paella y ¡una tortilla gigante de 250 huevos! Todo riquísimo.

Por la tarde, playa y bailes que los vecinos ofrecieron a los expedicionarios. Poco a poco iba cayendo el Sol, ya nos habían avisado que el atardecer en la playa era precioso. Como suele pasar hasta que no lo ves no sabes realmente lo que es. Nosotros pudimos disfrutar de ese único atardecer.
Marina del grupo 7 vive en Santa Cruz de Tenerife por el trabajo de sus padres pero toda su familia es de Valladolid.
1. ¿Cómo conociste la Ruta Quetzal BBVA?
Porque hace tres años una prima mía de Valladolid fue a la Ruta de Chile, me enseñó el trabajo y me contó que se lo había pasado genial, me animó muchísimo. Por eso yo lo hice este año.
2. ¿En qué consistía el trabajo que presentaste?
Era un trabajo plástico de la isla del Hierro, de los volcanes. Hice un cuadro formado por lienzos unidos con un marco y cada uno tenía una imagen del Hierro y luego de anexo hice un periódico a mano en el que recopilé noticias sobre la erupción.
3. ¿Con qué te quedarías de lo que llevas de ruta?
Con la gente y con todo lo que he aprendido. Sobre todo con todas las personas que he conocido, en especial con mi grupo que son mis mejores amigas, con las que estoy 24 horas al día, y con todos los paisajes de Colombia.
4. ¿Es muy diferente a lo que habías imaginado?
Colombia sí, me ha impactado muchísimo la cantidad de diferencias sociales que había. Además la gente era muy amable, cada vez que llegábamos a un pueblo se volcaban con nosotros. La Ruta me la esperaba más dura, al principio te asustan un montón pero no ha sido tan difícil.
5. Aunque no haya sido tan difícil como pensabas no hay muchas comodidades. Dime algo que vayas a valorar mucho más cuando vuelvas a casa.
La cama, en Colombia todos los días dormíamos en campamentos, la ducha, el agua caliente y la libertad, es decir, no estar todo el día pendiente de “grupo 7” sino ir un poco por libre.
6. Después de haber estado en Colombia y llevar casi un mes fuera de casa ¿qué es para ti la Ruta Quetzal?
Es una experiencia única en la que aprendes a valorar lo que tienes y te das cuenta de muchas cosas. Se la recomendaría a todo el mundo porque hasta que no la vives no sabes realmente lo que es.
7. ¿Te gustaría mandar un mensaje a familiares o amigos?
Que dentro de poco voy y que estoy muy bien. Que no he tenido tiempo de echarles de menos aunque sí que me acuerdo de ellos.
Por un día nos hemos traslado ni más ni menos que al siglo XIX. Nada más desembarcar, varios guías nos esperaban en el puerto de Cádiz con los atuendos propios de época. Entre todos ellos estaba la más importante, la protagonista del día de hoy, La Pepa.
Lo primera parada de nuestro recorrido histórico por la capital cultural ha sido el Monumento a la Constitución. Minutos después de hacer la foto oficial, para sorpresa de todos los expedicionarios, ha aparecido el cantante brasileño Carlinhos Brown. Como los ruteros ya estaban preparados con sus tambores, Carlinhos les ha dedicado unas breves palabras y ha cantado y bailado con ellos. ¡Ha sido todo un espectáculo! Incluso Miguel le ha pedido que se quitase el gorro para ver sus rastas.
Tras este rato de euforia, nos hemos vuelto más formales para acudir a un acto en la Diputación donde el vicepresidente Alejandro Sánchez y el director de zona de BBVA, Juan Carlos Herrera, nos han recibido. Alejandro fue rutero en la expedición Rumbo al Amazonas en 1991, se notaba la felicidad de tenernos allí en su cara.
En esa misma recepción, se ha hecho entrega a cada rutero del Diario ganador de la edición anterior. El gaditano, Pablo Cumbrera, es su autor y ha tenido la posibilidad de volver este año a la Ruta. Cada edición de este programa hay un concurso al mejor diario. Los participantes suelen ir escribiendo en los pocos tiempos libres de la Ruta. El ganador vuelve a ser rutero al año siguiente.
Hoy, también se puede considerar un día de autoridades y actos oficiales. A las 12h la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, ha estado con nosotros en el Parque Genovés. Allí, como ya es tradición en la Ruta Quetzal, ha acuñado una moneda con el símbolo del programa. En ese mismo lugar, la alcaldesa junto con Miguel de la Quadra-Salcedo y dos expedicionarios, uno de ellos Ana de Valladolid, ha inaugurado el busto de Rodrigo de Bastida, navegante y conquistador español.
Antes de comer hemos visitado el Oratorio de Felipe Neri y el convento de Santo Domingo. Ya se nos hacía la boca agua y tuvimos suerte porque fue un almuerzo diferente, digamos que poco rutero. Varios camareros nos esperaban con bebidas y poco a poco fueron sacando multitud de platos con brochetas, pescadito frito, pastelitos…etc.
En ese mismo momento llegó una persona muy importante para mí. Blanca, rutera de mi grupo, y sobre todo más que rutera, amiga. Han sido varios los ex ruteros que se han acercado a saludar en diferentes ciudades. Siempre comentan que vaya envidia que les damos, que volverían mañana mismo… Mi amiga Blanca, ya dijo que ella quería venir de médico en unos años.
Por la tarde, nos esperaba San Fernando y su Real Teatro de las Cortes donde se produjo el cambio de la España medieval a la modernista. Fue el lugar donde los diputados se reunieron por primera vez para cambiar la situación del país.
Ayer fue la última noche en el buque que ya casi se había convertido en nuestra casa, incluso podíamos llegar sin perdernos del sollado al comedor. Muchas gracias a la Armada Española.



















