El rock y los automóviles, o los automóviles y el rock, que tanto monta. Cuando Bill Halley y Los Comets pusieron en marcha el reloj del “rock and roll” en 1954, un chico llamado Elvis Aaron Presley pisaba el acelerador de una furgoneta de reparto quizás soñando que algún día esos pies, calzados con zapatos de gamuza azul, pisarían el acelerador de un Cadillac. El Rey del Rock sentía pasión por los automóviles como tantas otras estrellas…Ya lo dice el “Boss”; “…me pregunto que haces ahí, en el asiento de atrás de tu Cadillac rosado”, o el desaparecido Georges Harrison, apasionado de los Fórmula 1 ; “chica, puedes conducir mi coche y quizás te ame…..”
Hoy hace un año que se fue otro rey, el del pop. A Michael Jackson también le gustaban los coches. Tenía una buena colección, muchos de ellos transformados como aquella limusina Rolls Royce Silver Seraph en cuyo interior convivían madera, cuero y oro en una decoración delirante diseñada por el propio Jackson. Y tenía más limusinas; otra Rolls, en este caso un Silver Spur II del año 1990, un Lincoln Town Car de 1988 blanco fabricado para el cantante por DaBryan Coach Builders, o un Cadillac Fleetwood de 1954 utilizado en el rodaje de “Paseando a Miss Daisy”.
Otro de los vehículos especiales ligados a la vida de Michael Jackson fue un autobús, un Neoplan de tres ejes del año 1997 con asientos y cabinas individuales, y baño con porcelana , granito y oro. Los pies de “Jacko” pisarían su alfombra -con corona bordada incluida- durante la gira History World Tour.
Y como todo niño le apasionaban los coches de bomberos y en su colección no podía faltar un camión para extinción de incendios, un GMC High Sierra de 1986. Una furgoneta Ford Econoline de 1993 con pantallas de tv individuales y una de las primeras consolas de videojuegos, o un todoterreno GMC Jimmy de 1988 también formaban parte de la vida del Rey del Pop.
Y en su paraiso de Neverland algunos pequeños coches, en realidad réplicas a escala realizadas sobre cochecitos de golf, para desplazarse. Y una colección de vehículos de juguete, del tamaño de un coche de pedales. En este mundo de Peter Pan, rodaban desde un Dodge Viper dedicado a Los Simpson a un carrito de helados estilo años 50, pasando por la réplica de un coche eléctrico de finales del Siglo XIX, o de un Jaguar E, entre otros.
I’ll pick you up in my car
And we’ll paint the town
Just kiss me baby
And tell me twice
That you’re the one for me
(The Way You Make Me Feel)

