VERGÜENZA

forgesPublicado en El Norte de Castilla el 29 de septiembre de 2017

La verdad es que da tanta vergüenza ajena alguna de las cosas que están pasando alrededor de Cataluña que uno ni se atreve a opinar. Da vergüenza ajena el que diferencien entre buenos y malos catalanes. Da vergüenza ajena que se utilicen los tribunales, la policía y la represión en vez del diálogo. Da vergüenza ajena ver al Parlament marginar y ningunear a la oposición. Da vergüenza ajena ver cómo el Gobierno español se ha mostrado insensible a la cuestión catalana durante tanto tiempo. Da vergüenza ajena el acoso hooligan a muchos periodistas. Da vergüenza ajena el ver a ultras con banderas preconstitucionales increpar a políticos y periodistas en Zaragoza. Da vergüenza ajena el acoso a los alcaldes del NO. Da vergüenza ajena el “a por ellos” para despedir a la Guardia Civil que parte hacia Cataluña. Da vergüenza ajena el video supremacista y xenófobo de la presidenta del Parlament. Da vergüenza ajena ver como muchos españolitos no han pillado la ironía de Albert Pla y han compartido su carta por redes sociales. Da vergüenza ajena que metan en el saco de fascistas a Sardá, Évole, Marsé, ¡incluso Serrat! Da vergüenza ajena que algún alcalde proponga juras de bandera para contrarrestar el 1-O. Da vergüenza ajena que muchos todavía defiendan esta charlotada de referéndum, más allá de que la única salida viable, guste o no, sea la celebración de un referéndum con todas las de la ley. Da vergüenza ajena ver a Rajoy huir del país en este crítico momento mientras llena el barco de Piolín de policías en Barcelona. Da vergüenza ajena que dos partidos enfangados en corrupción y recortes sean ahora los defensores de la libertad por un lado y de la Constitución por otro. Da vergüenza ajena la incongruencia, indigencia mental y absoluta inutilidad que mostró Puigdemont en su entrevista con Évole (al pobre sólo le faltó decir los catalanes son muy catalanes y mucho catalanes), dejando muy claro que a los catalanes les dirige un merluzo (no os preocupéis, amigos catalanes, a los españoles también). Da vergüenza ajena, en fin, que una cosa tan perversa y provinciana como el nacionalismo nos tenga agarrados de los coquitos a uno y otro lado del Ebro. Visto lo visto, a uno le entran ganas de independizarse de España y de Cataluña. ¿Qué tal la república independiente de mi casa? Lástima que ya lo haya pillado Ikea.

Guardar

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More

Leave a Reply

El Norte de Castilla

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.