Archivado en la categoría ‘NEGROPONTE’

LA FRASE DE NEGROPONTE (112)

“Un rayo cayó justo sobre nuestras cabezas acompañado de un ruido ensordecedor. Parecía el martillo de Thor golpeando sobre la isla de Mesen. – Nube que truena mucho no da lluvia –comentó Akiosaha, imperturbable mientras pulsaba varios teclados a la vez y comenzaban a aparecer fotografías en algunas pantallas. – Un trueno siempre es el

LA FRASE DE NEGROPONTE (111)

“La conciencia me giraba una factura. El consigliere interpretó mal mi incomodo y torció el gesto. Se inclinó y abrió con llave un cajón bajo y sacó una carpeta. – Contén las tentaciones, Adam. Todo está bien atado; no llegarías ni a San Bernardino -la arrojó sobre la mesa, pero no me hacía falta abrirla-.

LA FRASE DE NEGROPONTE (110)

“Recuerdo mi expresión de desconcierto cuando Alisia quitó a mi diabólico motorista para poner un par de páginas de los Evangelios. Mi pasado de pecador puesto bajo la cruz. Algo así pensé. Lo pensé antes de que Alisia me arrancase la ropa a mordiscos, antes de que me matase de amor, antes de que me

LA FRASE DE NEGROPONTE (109)

“Vivimos bajo el síndrome de las ratas. Cuando viven muchas juntas se revuelven unas contra otras. En un mundo que adora al dinero, para ser alguien tienes que cavarte tu hura”. Los 80 Diablos (pag. 69), amazon.com

LA FRASE DE NEGROPONTE (108)

  “El abismo. La oscuridad. Me pregunto si aguantaré la caída. No sé si me importa”. El Murciélago y el Infierno (pag. 116), amazon.com

LA FRASE DE NEGROPONTE (107)

“Yo estaba harto de aquel juego. Llevaba días mirándome las manos como si no fueran las mías, con la mente en otra parte, recordando involuntariamente desbarros del pasado, pesadillas que creía olvidadas. La conciencia me giraba una factura. El consigliere interpretó mal mi incomodo y torció el gesto. Se inclinó y abrió con llave un

LA FRASE DE NEGROPONTE (106)

  “El hijoputa sabía de mis gustos. Parecía querer demostrarme que lo conocía todo de mí. ¿Todo? ¿Y por qué Jim Duncan? Recordé a Jim Duncan y también el final al que había hecho referencia. Infierno de cobardes habla de un forastero que llega a un pequeño pueblo y se comporta como un demonio vengador

LA FRASE DE NEGROPONTE (105)

“Había vigilado la casa durante todo el día. A las dos de la madrugada di un rodeo por la playa y entré por el callejón, salté la cerca y entré por la puerta de la cocina. Encendí la linterna y vi la caja. Primero supuse que Yaiza o mi padre la habrían dejado allí, pero

LA FRASE DE NEGROPONTE (104)

“Le dije que el pasado era un espejo roto al que ya nunca debería mirar. Hice lo que pude por ella. Salvé su cuerpo. El alma era cosa suya. Le ofrecí una casita en la isla de Mesen. Eso y vivir en paz y tranquilidad el resto de su vida. Sin trabajos, sin horarios, sin

LA FRASE DE NEGROPONTE (103)

“César Negroponte, pues, quería visitar el umbral de la muerte: En un quirófano monitorizado el anestesista te inyecta una solución de bromuro de pancuronio que te paraliza el diafragma; una segunda inyección de cloruro de potasio te despolariza el músculo cardiaco y el corazón se para. Entonces cuentan dos minutos y cincuenta y nueve segundos

El Norte de Castilla

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