{"id":106,"date":"2012-04-26T01:57:20","date_gmt":"2012-04-26T00:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/?p=106"},"modified":"2012-04-26T01:57:20","modified_gmt":"2012-04-26T00:57:20","slug":"por-favor-cuida-de-mama-de-kyung-sook-shin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/2012\/04\/26\/por-favor-cuida-de-mama-de-kyung-sook-shin\/","title":{"rendered":"Por favor, cuida de mam\u00e1, de Kyung-Sook Shin"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/05\/por_favor_cuida_de_mama.jpg.scaled500.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-107\" title=\"por_favor_cuida_de_mama.jpg.scaled500\" src=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/05\/por_favor_cuida_de_mama.jpg.scaled500.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/05\/por_favor_cuida_de_mama.jpg.scaled500.jpg 360w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/05\/por_favor_cuida_de_mama.jpg.scaled500-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em><strong>Por favor ciudad de mam\u00e1<\/strong><\/em><br \/>\nKyung-Sook Shin, Traducci\u00f3n de Aurora Echevarr\u00eda<br \/>\nGrijalbo Barcelona, 2011, 237 p\u00e1gs.<br \/>\nEl argumento de esta obra consiste en una exploraci\u00f3n de los sentimientos que provoca en los miembros de una familia coreana el terrible suceso de la p\u00e9rdida de la madre ya anciana, Park So-nyo, y quien, al parecer, sufr\u00eda alguna enfermedad neurol\u00f3gica. La enfermedad le causaba fuerte dolores de cabeza y ausencias de memoria por lo que no pod\u00eda reconocer el lugar en el que se encontraba y mucho menos desplazarse intencionadamente.<br \/>\nPark So-nyo y su esposo, ya ancianos, viajan a casa de uno de sus cuatro hijos, a Se\u00fal. El motivo, la celebraci\u00f3n del cumplea\u00f1os del abuelo. El hecho es que en el metro de Se\u00fal, el hombre deja atr\u00e1s a su esposa y cuando se percata de la ausencia de la anciana ya el metro hab\u00eda arrancado.<br \/>\nLos hijos intentan encontrar a su madre, elaboran una hoja con su foto y datos y ofrecen una recompensa. Acuden siempre que alguien les facilita alguna informaci\u00f3n. Pero lo cierto es que los meses van pasando y la anciana no aparece.<br \/>\nHasta aqu\u00ed el argumento. Lo interesante es la exploraci\u00f3n de los sentimientos que provoca esta desaparici\u00f3n en los miembros de la familia. La b\u00fasqueda de la madre dar\u00e1 lugar a la exposici\u00f3n de la relaci\u00f3n \u00edntima que cada uno de los hijos ha tenido con su madre, la sucesi\u00f3n de sacrificios que la madre se impuso durante toda su vida para sacar a sus hijos adelante, para darles estudios, para ayudarles siempre en la medida de sus posibilidades. Por todos se sacrific\u00f3 pero de una manera distinta: a cada uno le atendi\u00f3 de una manera especial y diferente. Y la sincera gratitud que Park So-nyo experimentaba y manifestaba constantemente ante situaciones insignificantes en las que sab\u00eda descubrir el cari\u00f1o de los suyos.<br \/>\nIgualmente asistimos a los sentimientos que el esposo de Park Son-yo, la madre desaparecida, experimenta; vemos como tras la p\u00e9rdida reconoce la entrega de su esposa y se arrepiente de su infidelidad y de sus faltas de correspondencia ante tanta generosidad.<br \/>\nLa forma narrativa elegida por la autora resulta sorprendente. El libro tiene cinco partes. En cada una de ellas habla un narrador omnisciente que se dirige a un \u201ct\u00fa\u201d que no es siempre el mismo.<br \/>\nEn la primera parte \u2013hasta la p\u00e1gina 65-, asistimos a la rememoraci\u00f3n de distintos di\u00e1logos entre la madre, Park Son-yo y su hija tercera Chi-hon, quien adem\u00e1s es el alter ego de la autora de esta novela.<br \/>\nChi-hon, a trav\u00e9s del relato de sus recuerdos, presenta al lector la vida de una mujer con fuerza interior, olvidada de s\u00ed mismo, sufriente y silente cuya vida parec\u00eda girar alrededor del \u00fanico inter\u00e9s de dar a sus hijos una formaci\u00f3n intelectual, a pesar de que ella ni siquiera sab\u00eda leer.<br \/>\nLa serie de recuerdos adopta la forma dialogada entre madre e hija y, a modo de hilaz\u00f3n, emplea la forma narrativa en segunda persona del singular:<br \/>\n\u201cHasta el pasado oto\u00f1o, cre\u00edste que conoc\u00edas bien a tu mam\u00e1: sab\u00edas lo que le gustaba, lo que ten\u00edas que hacer para apaciguarla cuando se enfadaba, lo que quer\u00eda o\u00edr. (\u2026)Fuiste a verla sin avisar y descubriste que te hab\u00edas convertido en una invitada. Mam\u00e1 se avergonzaba del desorden (\u2026)\u201d p\u00e1gs. 26-27<br \/>\n\u201cEl funeral de tu t\u00eda fue en primavera. T\u00fa no asististe. Ni siquiera habr\u00edas ido a verla, aunque estuvo casi un a\u00f1o enferma.\u201d P\u00e1g. 29<br \/>\n\u201cCuando tu t\u00edo viv\u00eda, iba a ver a mam\u00e1 todos los mi\u00e9rcoles (\u2026) No ten\u00eda un motivo concreto para la visita; llegaba en su bicicleta, ve\u00eda a mam\u00e1 y se iba.\u201d P\u00e1g. 31<br \/>\nUn narrador omnisciente que conoce escenas \u00edntimas mucho m\u00e1s all\u00e1 que la propia Chi-hon y que parece ayudarle a comprender la realidad de la madre desaparecida: \u201c\u00a1Mam\u00e1 tiene un hermano! (\u2026) Hasta que la viste correr de ese modo hacia tu t\u00edo, no ca\u00edste en la cuenta de que era un ser humano que sent\u00eda exactamente lo mismo que t\u00fa por tus hermanos, y ese descubrimiento te llev\u00f3 a tomar conciencia de que ella tambi\u00e9n hab\u00eda tenido infancia. Desde entonces, a veces pensabas en mam\u00e1 como ni\u00f1a, como adolescente, como reci\u00e9n casada, como madre que acababa de darte a luz.\u201d (p\u00e1g. 32)<br \/>\nLa sucesi\u00f3n de recuerdos de Chi-hon suponen el redescubrimiento de la mujer que existi\u00f3 oculta detr\u00e1s de la palabra \u201cmam\u00e1\u201d: no sab\u00eda leer, padec\u00eda terribles dolores de cabeza, no le gustaba cocinar, sent\u00eda rencor hac\u00eda su madre porque no la hab\u00eda enviado a la escuela, amaba a sus hermanos, le gustaban los vestidos bonitos aunque nunca los usara\u2026<br \/>\nEn la segunda parte \u2013hasta la p\u00e1gina 116-, y utilizando la misma t\u00e9cnica narrativa, el lector conoce la relaci\u00f3n que existe entre el hermano mayor, Hyong-chol, la tercera hija de la familia, Chi-hon, y la madre:<br \/>\n\u201cEl pasado oto\u00f1o, su hermana Chi-hon lo llam\u00f3 para decirle que mam\u00e1 se estaba comportando de una forma extra\u00f1a, pero \u00e9l no hizo nada. Pens\u00f3 que era cosa de la edad; era natural que tuviera achaques y enfermedades. Su hermana le dijo con tristeza que al parecer mam\u00e1 cuando ten\u00eda jaqueca llegaba a desmayarse, pero \u00e9l llam\u00f3 a casa y mam\u00e1 respondi\u00f3 con calidez\u2026\u201d P\u00e1g. 75<br \/>\n\u201cDe ni\u00f1o, Hyong-chol decidi\u00f3 ser fiscal para conseguir que mam\u00e1 volviera a casa. Se hab\u00eda dio porque padre la hab\u00eda decepcionado. Un d\u00eda de primavera, cuando los campos florec\u00edan alrededor del pueblo, padre hab\u00eda llevado a casa a una mujer de piel clara que desprend\u00eda un olor fragante, como polvos para la cara. En cuanto la mujer cruz\u00f3 la verja, mam\u00e1 se march\u00f3 por la puerta de atr\u00e1s (\u2026) P\u00e1g. 87<br \/>\nLe dijo que ten\u00eda que comer independientemente de qui\u00e9n preparara la comida; si \u00e9l com\u00eda, ella estar\u00eda menos tiste. Tristeza. Era la primera vez que o\u00eda decir a mam\u00e1 la palabra triste. No entend\u00eda que mam\u00e1 fuera a estar menos triste porque \u00e9l comiera. Mam\u00e1 se hab\u00eda ido de casa por esa mujer, a \u00e9l le parec\u00eda que se pondr\u00eda triste si com\u00eda la comida que preparaba la mujer, pero ella le dijo que era al rev\u00e9s (\u2026)<br \/>\n-\u00a1Voy a ser una persona importante- prometi\u00f3 Hyong-chol.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 vas a ser?<br \/>\n-\u00a1Fiscal!<br \/>\nA mam\u00e1 se le iluminaron los ojos.<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9 voy a irme de esa casa mientras t\u00fa est\u00e9s en ella? Por qu\u00e9 no pens\u00e9 en eso? T\u00fa est\u00e1 en ella. Sube \u2013dijo-. Vamos a casa.<br \/>\nAs\u00ed fue como aquel d\u00eda, al final de la tarde, mam\u00e1 volvi\u00f3 a casa. Sac\u00f3 a esa mujer a empujones de la cocina y cocin\u00f3 ella.<br \/>\n(\u2026) \u00c9l pens\u00f3 que ten\u00eda que ser fiscal para retener a mam\u00e1 en casa.\u201d P\u00e1g 92<br \/>\nEn esta parte, se nos pone al d\u00eda de la lucha del hermano mayor en Se\u00fal y de c\u00f3mo consigue establecerse. Tambi\u00e9n se nos explica como ayuda a sus hermanos para que puedan estudiar en la capital mientras comparte con ellos una \u00fanica habitaci\u00f3n alquilada.<br \/>\nComo el relato se refiere al hermano de Chi-hon, parece que est\u00e1 contado en tercera persona pero en realidad el narrador sigue dirigi\u00e9ndose a Chi-hon mientras le desvela la parte de la historia que desconoce.<br \/>\nEn las dos primeras partes -, la voz del narrador es dif\u00edcil de identificar. Se trata de alguien muy pr\u00f3ximo a la familia \u2013es un narrador pr\u00e1cticamente omnisciente- y se dirige a Chi-hon, la mayor de las dos hijas y la tercera en la familia.<br \/>\n\u201cPuesto que te ganas la vida escribiendo, Hyong-chol te encarga la redacci\u00f3n del volante. Te sonrojas, como si te hubiera pillado en falta. No est\u00e1s segura de que tus palabras puedan ayudar a encontrar a mam\u00e1\u201d. P\u00e1g 11<br \/>\nEl primog\u00e9nito es Hyon-chol que estudi\u00f3 para fiscal aunque no alcanz\u00f3 esta meta. El segundo hijo es Tie-sop que posee un restaurante y a quien su mujer abandon\u00f3 dej\u00e1ndole dos ni\u00f1as. La cuarta hija de Park So-nyo estudi\u00f3 farmacia pero, de momento, se ocupa de sus tres hijos.<br \/>\nEn la parte tercera el narrador omnisciente se podr\u00eda identificar con el personaje llamado Lee Eun-gyu, un amigo muy pr\u00f3ximo a Park So-nyo, la anciana protagonista del relato.<br \/>\nEl narrador se dirige al marido de Park So-nyo y le reprocha su indiferencia ante el sacrificio cotidiano de la esposa.<br \/>\nEn la parte cuarta el narrador omnisciente se identifica con la protagonista, con Par So-nyo quien se dirige, hasta la p\u00e1gina 188, a su hija la farmac\u00e9utica y desde la 189 hasta la 199 a Lee Eun-gyu. Conocemos ahora c\u00f3mo se conocieron y llegaron a mantener una relaci\u00f3n de amistad muy pr\u00f3xima y que sirvi\u00f3 de ayuda a ambos. Para Park Son-nyo, este hombre fue su apoyo en momentos muy dif\u00edciles: acudi\u00f3 a \u00e9l tras el nacimiento de su cuarto hijo que naci\u00f3 muerto y \u00e9l lo enterr\u00f3. Y recibi\u00f3 las confidencias de la anciana en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles como el suicidio del hermano peque\u00f1o de su marido, de cuya muerte los vecinos la creyeron culpable:<br \/>\n\u201cSiento haber ido a verte cada vez que me sent\u00eda inquieta y ni siquiera haber dejado que cogieras la mano\u2026 Al principio fue porque me resultaba embarazoso, luego porque me parec\u00eda que no deb\u00eda, y finalmente porque era vieja. Eres mi pecado y mi felicidad. Quer\u00eda parecer digna a tus ojos.\u201d P\u00e1g. 197<br \/>\nDesde la p\u00e1gina 199 hasta la 209 el autor omnisciente parece dirigir el relato mostrando aspectos de la relaci\u00f3n de Park So-nyo con Yun la hija menor a quien su madre le pide un abrigo de vis\u00f3n para superar la depresi\u00f3n en la que se encontraba, a la cu\u00f1ada qui\u00e9n tras la desaparici\u00f3n lamenta su comportamiento ego\u00edsta y duro con Park So-nyo y, de nuevo, a su marido.<br \/>\nPark So-nyio aprendi\u00f3 a escribir su primera palabra para acompa\u00f1ar a su hija menor, Yun, el primer d\u00eda de escuela. Fue ella quien escribi\u00f3 su nombre en la tarjeta. Cuando Yun tambi\u00e9n abandon\u00f3 la casa para ir a la universidad, su madre se esforz\u00f3 para aprender a leer:<br \/>\n\u201cMe sent\u00eda sola porque no pod\u00eda decirte que estaba aprendiendo a leer. Decir algo as\u00ed hubiera herido mi orgullo. Cuando por fin aprend\u00ed, quise hacer una cosa m\u00e1s aparte de leer con mis ojos un libro de mi hija: escribir una carta de despedida a todos los miembros de mi familia, antes de llegar a esto.\u201d P\u00e1g. 201<br \/>\nQuiz\u00e1s el relato est\u00e9 construido a partir de esas cartas.<br \/>\nAl final de esta parte el lector se encuentra con tres p\u00e1ginas en las que Park So-nyo relata su infancia, sin dirigirse a nadie, como mera exposici\u00f3n de sus recuerdos. Park So-nyo manifiesta su deseo de no ser enterrada en el pante\u00f3n de la familia de su esposo. Ella desea regresar a la aldea abandonada donde creci\u00f3, en las monta\u00f1as. \u201cS\u00f3lo quiero irme a casa. Ir\u00e9 a descansar all\u00ed\u201d. p\u00e1g. 209<br \/>\nEn la parte quinta, la voz narradora se identifica con Chi-hon, la hija escritora, quien lee una carta de su hermana menor, la farmac\u00e9utica, cont\u00e1ndole algunas an\u00e9cdotas de la vida con su madre. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 pensamos que mam\u00e1 fue mam\u00e1 desde el principio? Mam\u00e1 no tuvo la oportunidad de perseguir sus sue\u00f1os\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 nunca me par\u00e9 a pensar en los sue\u00f1os de mam\u00e1?&#8230; Qu\u00e9 injusto es que sacrificara todo por nosotros y que ninguno la entendi\u00e9ramos.\u201d p\u00e1g 221<br \/>\nDesde Roma llama a su padre y este le confiesa que se siente culpable del miedo que su mujer sent\u00eda: \u201cTu padre dice\u2026 que cuando se despierta en medio de la noche y no estoy a su lado, sale a buscarme, y me encuentra escondida en el cobertizo o detr\u00e1s del pozo, agitando las manos delante de m\u00ed y diciendo: -No me hagas eso.\u201d P\u00e1g. 225<br \/>\nConcluye la novela con la visita de Chi-hon al Vaticano y la oraci\u00f3n que le inspira la Piedad de Miguel \u00c1ngel. Es ante la Madre que acoge en su regazo el cuerpo muerto del Hijo, cuando la frase repetida durante el relato adquiere sentido pleno: \u201cPor favor, cuida de mam\u00e1\u201d.<br \/>\nLas hijas se plantean si su madre ha sido feliz. Si ha merecido la pena tanto sacrificio. Si la sonrisa con la que acompa\u00f1aba al amor era aut\u00e9ntica. En el fondo del relato late la dicotom\u00eda que padece la mujer del siglo XX y XXI: \u00bfC\u00f3mo se realiza la mujer, en el hogar o en el trabajo? \u00bfQu\u00e9 hace m\u00e1s feliz al coraz\u00f3n de la mujer, la entrega a los suyos con abnegaci\u00f3n o la persecuci\u00f3n de sue\u00f1os leg\u00edtimos y personales? \u00bfQu\u00e9 hace m\u00e1s feliz al coraz\u00f3n de una mujer, el amor carnal o la amistad en la confidencia?<br \/>\nUna novela deliciosa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por favor ciudad de mam\u00e1 Kyung-Sook Shin, Traducci\u00f3n de Aurora Echevarr\u00eda Grijalbo Barcelona, 2011, 237 p\u00e1gs. 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