{"id":182,"date":"2013-07-05T21:36:45","date_gmt":"2013-07-05T20:36:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/?p=182"},"modified":"2013-07-05T21:36:45","modified_gmt":"2013-07-05T20:36:45","slug":"entrega-del-trofeo-un-buen-libro-2012-2013-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/2013\/07\/05\/entrega-del-trofeo-un-buen-libro-2012-2013-2\/","title":{"rendered":"Entrega del trofeo &#8220;Un buen libro 2012-2013&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: medium; color: #0000ff;\"><a href=\"<embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" src=\"https:\/\/static.googleusercontent.com\/external_content\/picasaweb.googleusercontent.com\/slideshow.swf\" width=\"288\" height=\"192\" flashvars=\"host=picasaweb.google.com&#038;hl=es&#038;feat=flashalbum&#038;RGB=0x000000&#038;feed=https%3A%2F%2Fpicasaweb.google.com%2Fdata%2Ffeed%2Fapi%2Fuser%2F117105943599757739671%2Falbumid%2F5908717161878177073%3Falt%3Drss%26kind%3Dphoto%26hl%3Des\" pluginspage=\"http:\/\/www.macromedia.com\/go\/getflashplayer\"><\/embed>&#8220;><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-184\" title=\"DSC_0142_recorte3\" src=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/08\/DSC_0142_recorte33.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/08\/DSC_0142_recorte33.jpg 511w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/08\/DSC_0142_recorte33-300x262.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0Las tertulias CampoGrande eligieron la novela &#8220;La marca del meridiano&#8221;, de Lorenzo Silva, como la mejor del curso 2012-2013 . A los postres de un almuerzo celebrado el 10 de junio, en Valladolid, con Lorenzo Silva se le entreg\u00f3 el trofeo y se le dirigieron estas palabras:<\/span><\/p>\n<p>Estimado Lorenzo Silva:<\/p>\n<p>El trofeo que te vamos a entregar no s\u00f3lo representa un libro con marcap\u00e1ginas. Pretende convertirse en el s\u00edmbolo de una inquietud por conocer el pensamiento del escritor o escritora de nuestros d\u00edas, las reflexiones que ese escritor hace sobre nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Es un trofeo que pagamos entre todos con la aportaci\u00f3n simb\u00f3lica de 1\u20ac. Lo cual quiere decir que es un trofeo popular.<\/p>\n<p>Es el cuarto trofeo que entregamos. El primero lo recibi\u00f3 Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano, el segundo Reyes Calder\u00f3n, el tercero Mar\u00eda Gud\u00edn y el cuarto es para Lorenzo Silva.<\/p>\n<p>Y este a\u00f1o el trofeo es para Loranzo Silva por su novela \u201cLa marca del meridiano\u201d, la s\u00e9ptima del buen hacer del brigada Bebilacqua y de la sargento Chamorro.<\/p>\n<p><a href=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/08\/DSC_0142_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-187\" title=\"DSC_0142_recorte1\" src=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/08\/DSC_0142_recorte1.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tras el asesinato del subteniente Robles, la investigaci\u00f3n les conduce al descubrimiento de una trama de polic\u00edas, guardias civiles de aduana, que aceptaban sobornos y permit\u00edan el tr\u00e1fico de estupefacientes y la esclavitud sexual de j\u00f3venes espa\u00f1olas y extranjeras. La novela mantiene la atenci\u00f3n del lector en la b\u00fasqueda del culpable del linchamiento y en el intento de descubrir cu\u00e1l hab\u00eda sido el desliz moral que le hab\u00eda implicado en ese l\u00fagubre mundo.<\/p>\n<p>El lector asiste a la contrita confesi\u00f3n de alg\u00fan hecho un tanto tortuoso del que el propio Bevilacqua hab\u00eda sido testigo y copart\u00edcipe. En sus primeros d\u00edas de guardia civil al mando del subteniente Robles, se benefici\u00f3 de alguna comida gratuita y de alguna bebida. Su subteniente, adem\u00e1s, de las atenciones de alguna prostituta de la cadena para la que trabajaba. Hasta que ocurri\u00f3 que un chulo con m\u00e1s droga de la que la raz\u00f3n puede controlar golpe\u00f3 hasta asesinar a una de las prostitutas j\u00f3venes de la que disfrutaba. El chulo pag\u00f3 con quince a\u00f1os su culpa pero a la salida busc\u00f3 al subteniente que lo detuvo, a Robles, a quien asesin\u00f3 con la ayuda de dos marroqu\u00eds que hab\u00eda conocido en prisi\u00f3n. El subteniente Robles, que ya entonces se ve\u00eda que tomaba una postura desviada en su trabajo, aconsej\u00f3 a Bevilacqua un cambio de destino pues era muy joven y, con el tiempo, pod\u00eda verse implicado en la corrupci\u00f3n policial.<\/p>\n<p><a href=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/08\/DSC_0161_recorte.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-185\" title=\"DSC_0161_recorte\" src=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/08\/DSC_0161_recorte.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p>Fue entonces cuando se traslad\u00f3 a Madrid, donde desarroll\u00f3 su labor investigadora y trat\u00f3 de olvidar aquel episodio de su vida. Lo que el autor plantea en el fondo de esta historia es la lucha que los polic\u00edas, la guarda civil o el ej\u00e9rcito, sostienen en su vida individual. No s\u00f3lo luchan contra el crimen, el robo, etc. Tambi\u00e9n luchan en su interior y tratan de vencer sus concupiscencias, sus apetencias de una vida m\u00e1s f\u00e1cil, de comodidades, de placeres. Las mismas tentaciones que debe superar el resto de los ciudadanos. Y tienen que enfrentarse a aquellos que tratan de explotar esas apetencias y hacer negocios il\u00edcitos con ellas. Il\u00edcitos porque con esas actividades se saltan el respeto al ser humano, a quien esclavizan como parte de ese \u201cservicio al placer\u201d que ofrecen.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el l\u00edmite que cada uno debe respetar? \u00bfCu\u00e1l es la marca del meridiano que no se debe traspasar? \u00bfQui\u00e9n ha establecido esa marca? Y la \u00faltima pregunta, la que deja en el aire con una insinuaci\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n tiene derecho a decidir d\u00f3nde se coloca el l\u00edmite? \u201c(\u2026), se me antoj\u00f3 una imagen simb\u00f3lica. Ah\u00ed estaba, la raya que separaba el este del oeste, Barcelona de Madrid, mi ayer de mi presente y de mi futuro. Despu\u00e9s de todo, aquella divisoria trazada sobre el globo terr\u00e1queo no era m\u00e1s que una convenci\u00f3n, decidida hac\u00eda mucho tiempo por gente que ya hab\u00eda muerto. Como las leyes, como la moral que separa a los malos de los buenos, o a un hombre de convertirse en una especie de enterrador de s\u00ed mismo y de todo lo que un d\u00eda crey\u00f3 que podr\u00eda ganarle a la vida.\u201d P\u00e1g. 399<\/p>\n<p>Se trata de una novela que puede llevar al lector a plantearse sobre la licitud de la propia ley. En una sociedad democr\u00e1tica la licitud viene decidida por el voto de la mayor\u00eda con lo que eso implica de injusticia ante una manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica: hechos reales y que pueden desgraciadamente constatarse en la historia. Lorenzo Silva no se\u00f1ala a la respuesta; ni tan siquiera llega a formular la pregunta. Es una cuesti\u00f3n clave a la que la sociedad actual intenta eludir. Pero siempre quedar\u00e1 ah\u00ed, en el aire, bien visible, la marca del meridiano. La necesidad de establecer un l\u00edmite, que cuanto m\u00e1s se aproxime al derecho natural m\u00e1s pr\u00f3ximo estar\u00e1 del apelativo \u201cjusticia\u201d. En el trasfondo de la historia, la propia historia de Espa\u00f1a, con sus planteamientos auton\u00f3micos y sus problemas terroristas. Y su situaci\u00f3n de crisis econ\u00f3mica y desprestigio internacional. Crisis moral.<\/p>\n<p>\u00bfHasta d\u00f3nde la realidad y hasta d\u00f3nde la ficci\u00f3n? Es el eterno dilema del autor y del lector. O deber\u00eda de serlo. Tambi\u00e9n se puede escribir para anular la capacidad de pensar, para entontecer, otro tipo de seducci\u00f3n. El escritor elige y el lector tambi\u00e9n sabe elegir.<\/p>\n<p>Habla Bebilaqua en la p\u00e1g. 142:<\/p>\n<p>\u201cCon esta mezcla de lentitud y lucidez que caracteriza al pensamiento ma\u00f1anero, se me ocurri\u00f3 que en cierto modo\u00a0 mi trabajo consist\u00eda, en aquella ocasi\u00f3n, en restaurar la ilusi\u00f3n rota, en regenerar la apariencia que se hab\u00eda desmoronado o que se desmoronar\u00eda en cuanto la buena gente supiera de las actividades a las que se dedicaban los supuestos servidores de la ley. Por encima acaso de otras mi tarea era la de convencer a esa buena gente, y de paso convencerme a m\u00ed mismo, de que hab\u00eda alguien velando para que el tinglado no se viniera definitivamente abajo, y de que ese alguien ero lo bastante listo y lo bastante competente como para enderezar lo que hubiera podido torcerse. Como hab\u00eda\u00a0 venido a ense\u00f1arnos a todos el reciente y fulminante hundimiento de las finanzas p\u00fablicas y privadas, el verdadero cimiento de una sociedad es el cr\u00e9dito: perdido \u00e9ste, aunque no sea m\u00e1s que un factor psicol\u00f3gico, y a menudo ficticio, todo lo dem\u00e1s se escurre por el sumidero tras \u00e9l. A m\u00ed me incumb\u00eda ayudar a restablecer un cr\u00e9dito que no era econ\u00f3mico, sino moral, pero\u00a0 a fin de cuentas se trataba de la misma idea. Y no era s\u00f3lo el cr\u00e9dito que pudieran merecer los m\u00edos ante aquellos a quienes serv\u00edan. Sino tambi\u00e9n, y \u00e9sta era la parte m\u00e1s peliaguda, el que yo pod\u00eda merecer a mis propios ojos.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.elnortedecastilla.es\/20130618\/local\/valladolid\/lorenzo-silva-baja-planeta-201306181343.html\" rel=\"external nofollow\">http:\/\/www.elnortedecastilla.es\/20130618\/local\/valladolid\/lorenzo-silva-baja-planeta-201306181343.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":39,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/182"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/users\/39"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}