{"id":251,"date":"2013-11-14T22:57:20","date_gmt":"2013-11-14T21:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/?p=251"},"modified":"2013-11-14T22:57:20","modified_gmt":"2013-11-14T21:57:20","slug":"el-despertar-de-la-senorita-prim-de-natalia-sanmartin-fenollera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/2013\/11\/14\/el-despertar-de-la-senorita-prim-de-natalia-sanmartin-fenollera\/","title":{"rendered":"El despertar de la se\u00f1orita Prim, de Natalia Sanmart\u00edn Fenollera"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>El despertar de la se\u00f1orita Prim<a href=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/12\/imgres.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-252\" title=\"imgres\" src=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2013\/12\/imgres.jpg\" alt=\"\" width=\"182\" height=\"277\" \/><\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p>Natalia Sanmart\u00edn Fenollera<\/p>\n<p>Planeta, Barcelona, 2013, 345 p\u00e1ginas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tres citas<\/strong><\/p>\n<p>&#8220;Horacio Del\u00e0s hizo una pausa para servirse otra copa:<\/p>\n<p>\u2013A ver si entiende lo que trato de decirle, Prudencia: uno no puede construirse un mundo a medida, pero lo que s\u00ed puede hacer es construirse un pueblo. Aqu\u00ed todos pertenecemos, por decirlo as\u00ed, a un club de refugiados. Su patr\u00f3n es uno de los escasos habitantes que tiene ra\u00edces familiares en San Ireneo.\u201d P\u00e1ginas 90-91<\/p>\n<p>\u201cLas tradiciones son un muro de contenci\u00f3n frente a la degradaci\u00f3n y la incultura\u2026\u201d p\u00e1g. 184)<\/p>\n<p>\u201cLa base de un buen matrimonio, de un matrimonio razonablemente feliz (porque no existe, deseng\u00e1\u00f1ese, ninguno feliz por completo), es precisamente la desigualdad, que es algo indispensable para que entre dos personas pueda existir admiraci\u00f3n mutua.\u201d (p\u00e1g. 237)<\/p>\n<p><strong>La trama<\/strong><\/p>\n<p>Prudencia Prim busca trabajo. Acude a San Ireneo de Arnois en busca de una plaza como bibliotecaria para organizar una colecci\u00f3n privada. All\u00ed, su concepci\u00f3n del mundo, de la familia, de la educaci\u00f3n, de la sociedad, de la filosof\u00eda y de la religi\u00f3n sufre un choque frontal con la vida de los habitantes de esa comunidad. La tensi\u00f3n que provoca ese choque la lleva a un planteamiento distinto de la vida y es el punto de inflexi\u00f3n hacia el cambio de actitud ante s\u00ed misma y una revoluci\u00f3n en sus sentimientos.<\/p>\n<p>Esta novela contin\u00faa el drama shakesperiano <strong><em>Mucho ruido y pocas nueces<\/em><\/strong>. La alegre y aguda Beatriz, y Benedicto, soltero impenitente e ingenioso, se encarnizan en atacarse con sus burlas; sus amigos deciden hacer que se enamoren y se las componen de manera que Benedicto sorprenda una conversaci\u00f3n en que el pr\u00edncipe y Claudio hablan de un pretendido amor secreto de Beatriz por \u00e9l, y Beatriz sorprende una confidencia semejante acerca del amor que Benedicto parece alimentar por ella en secreto.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n dial\u00e9ctica entre Prudencia y su jefe, el due\u00f1o de la biblioteca, <strong>el hombre del sill\u00f3n<\/strong>, sacar\u00e1 a la luz las distintas concepciones posibles sobre la sociedad actual, la organizaci\u00f3n social del trabajo, la educaci\u00f3n reglada y el aut\u00e9ntico aprendizaje, la concepci\u00f3n de la familia y del matrimonio, la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os en el hogar, el trabajo de la mujer y\u00a0 su compatibilidad con la vida familiar, la amistad, la filosof\u00eda como sistema de vida y el sentimiento religioso aut\u00e9ntico como motor de la existencia personal y social.<\/p>\n<p>No se trata de una recreaci\u00f3n ut\u00f3pica del mundo que nos ha tocado vivir en el siglo XXI. M\u00e1s bien de una reflexi\u00f3n cr\u00edtica que nos ayude a entender nuestra sociedad y a buscar soluciones a los problemas que nos destruyen desde dentro.<\/p>\n<p>Prudencia Prim se debate entre sus ideas, lo que ha conocido siempre, el sistema en el que ha sido \u201ceducada\u201d y los problemas que ese sistema conlleva. En sus discusiones con su jefe se ve enfrentada a la falta de consistencia de su propia vida y tendr\u00e1 que elegir lo que ya conoce o lo que intuye como superaci\u00f3n personal y social. Todo dentro del m\u00e1ximo respeto a su libertad de elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En una de esas discusiones, el hombre del sill\u00f3n, su jefe, la enfrenta a la inconsistencia del pensamiento humano. Le pide que le ordene una colecci\u00f3n de papiros que posee. Claro est\u00e1 que esos papiros existen, forman parte de los fondos de diferentes museos en la actualidad. En la novela, la autora los utiliza como tantas otras referencias culturas y literarias.<\/p>\n<p>Se trata de un facs\u00edmil del P52, conocido como <strong><em>papiro Rylands<\/em><\/strong> \u201cTodo el que es de la verdad escucha mi voz. Y dice Pilato: \u00bfqu\u00e9 es la verdad?\u201d Jn, 18, 37-38. Est\u00e1 fechado en el 125 d. C. unos treinta a\u00f1os despu\u00e9s del original que escribi\u00f3 Juan en \u00c9feso. Fue hallado en el desierto de Egipto por Grenfell. (p. 264-265)<\/p>\n<p>Y de<strong><em> Los papiros de Oxirrinco<\/em><\/strong>, encontrados por Grenfell y Arthur Hunt a finales del s. XIX, en un vertedero de basura cerca de Oxirrinco, Egipto. Desenterraron muchos fragmentos de grandes obras de la Antig\u00fcedad como un extracto de <strong><em>La Rep\u00fablica<\/em><\/strong>, de Plat\u00f3n. Aproximadamente separan mil doscientos a\u00f1os estas copias del momento en que fueron escritos los originales. Y a trav\u00e9s de ellos conocemos el pensamiento de S\u00f3crates (p. 265-266)<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n que hace su jefe, el hombre del sill\u00f3n, se refiere a que el extracto de <strong><em>La Rep\u00fablica<\/em><\/strong>, de Plat\u00f3n, a pesar de haber transcurrido mil doscientos a\u00f1os entre el fragmento y el original y de que lo que conocemos en ese fragmento es el pensamiento de otro fil\u00f3sofo, no supone ning\u00fan problema en cuanto a confianza del estudioso. Tal vez porque un texto filos\u00f3fico no implica al estudioso m\u00e1s all\u00e1 del estudio o del conocimiento.<\/p>\n<p>Sin embargo, en cuanto al<strong><em> papiro de Rylands<\/em><\/strong>, al tratarse de un texto b\u00edblico, y la religi\u00f3n complica a la persona tanto que crea o que no crea pero pueda sentirse interpelada por la fe, la postura es diferente. A pesar de que entre ese papiro y el momento en que fue escrito por Juan en \u00c9feso el original no hab\u00edan pasado m\u00e1s de treinta a\u00f1os y de que existen otros tres evangelios que cuentan lo mismo y con los que se puede contrastar. Ante este papiro la gente suele poner pegas en cuanto a su realidad.<\/p>\n<p>Las referencias hist\u00f3ricas, culturales y literarias surgen entretejidas a lo largo de la trama y se har\u00eda muy pesado tan s\u00f3lo nombrarlas. Pero resulta interesante ver el cat\u00e1logo de lo que la autora considera b\u00e1sico en la cultura de la vieja Europa.<\/p>\n<p><strong>Referencias de Arte e Historia<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>San Ireneo Esmirna-Lyon Obispo y M\u00e1rti<\/strong>r (130 &#8211; 202). Combati\u00f3 a los gn\u00f3sticos en Francia. En su tiempo se difundi\u00f3 mucho una de las herej\u00edas que m\u00e1s da\u00f1o han hecho a la religi\u00f3n Cat\u00f3lica y que a\u00fan existe en muchas partes. La secta de los gn\u00f3sticos. Estos ense\u00f1an un sinf\u00edn de errores y no se basan en las Sagradas Escrituras sino en doctrinas raras e inventadas por los hombres. Creen en la reencarnaci\u00f3n y se imaginan que con la sola mente humana se logran conseguir todas las soluciones a todos los problemas, sin la necesidad de la fe y de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Asinio Poli\u00f3n<\/strong>, pol\u00edtico romano amigo de grandes poetas como Horacio y Virgilio. Medi\u00f3 en la Paz de Brundisium que puso fin a un enfrentamiento entre Antonio y Octavio (p. 24)<\/p>\n<p><em>Sant\u00edsima Trinidad<\/em> de Rublev, Galer\u00eda Trtiakov en Mosc\u00fa (p. 37)<\/p>\n<p><em>La libertad guiando al pueblo<\/em> (p. 49)<\/p>\n<p>Las seis reglas del combate entre caballeros de <strong>Godofredo de Preuilly, <\/strong>siglo XI, se le atribuye la paternidad de los torneos (p. 50)<\/p>\n<p><strong>Enrique II<\/strong> de Francia muere porque llevaba la visera alzada y la lanza de Gabriel de Montgomery le atraves\u00f3 un ojo (p. 51)<\/p>\n<p><strong>Carrie Nation<\/strong>, fundadora del Movimiento de la Templanza, se opuso al consumo del alcohol antes de la Ley Seca (p. 64)<\/p>\n<p>El staretz Ambrosio y el monasterio de Optina (p. 106)<\/p>\n<p>Botticelli, Leonardo, Rafael (p. 115) v<\/p>\n<p><strong><em>Los nueve libros de historia<\/em><\/strong> de Herodoto (p. 117)<\/p>\n<p><em>Noli me tangere<\/em>, de Fra Angelico, el altar mayor de San Juan de Letr\u00e1n, el capitel del Templo de Afrodita (p. 129)<\/p>\n<p>T\u00e9 de Sochi, Krasnodar, Rusia, (p. 195 y 287)<\/p>\n<p>Norcia, en Italia, cuna de san Benedetto (p. 306 y ss.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Metaliteratura<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Las homil\u00edas<\/em><\/strong> de san Juan Cris\u00f3stomo (p. 37)<\/p>\n<p>Julio Verne, Alejandro Dumas, Stevenson, Homero, Walter Scott (p. 38)<\/p>\n<p>De <strong><em>Trinitate Libri<\/em><\/strong>, de san Agust\u00edn (p. 43)<\/p>\n<p>En el <strong><em>Pantagruel<\/em><\/strong> de Rabelais, Gargant\u00faa le se\u00f1ala a su hijo todo lo que quiere que aprenda (lenguas cl\u00e1sicas -griego, lat\u00edn, hebreo, caldeo, ar\u00e1biga-, cosmograf\u00eda, geometr\u00eda, aritm\u00e9tica y m\u00fasica) (p. 54-55)<\/p>\n<p><strong><em>Carta a Leta<\/em><\/strong> y <strong><em>La Vulgata<\/em><\/strong>, de san Jer\u00f3nimo de Estrid\u00f3n (p. 56)<\/p>\n<p>Emily Bront\u00eb (p. 66)<\/p>\n<p><strong><em>Orgullo y Prejuicio<\/em><\/strong>, de Jane Austen (p. 69)<\/p>\n<p>Shakespeare, Racine, Moli\u00e8re, S\u00f3focles, Esquilo (p. 81)<\/p>\n<p>Chesterton (p. 84)<\/p>\n<p><strong><em>Historia eclesi\u00e1stica del pueblo de los anglos<\/em><\/strong>, de Beda el Venerable (p. 92)<\/p>\n<p><strong><em>Mon\u00f3logio<\/em><\/strong>, de Anselmo de Canterbury (p. 97)<\/p>\n<p><strong>La carta robada<\/strong>, de Edgar Allan Poe (p. 99 y 169)<\/p>\n<p>John Donne (p. 102)<\/p>\n<p>Dante (p. 121)<\/p>\n<p><strong><em>Ant\u00edgona<\/em><\/strong> (p. 128)<\/p>\n<p>Las obras de Swift (p. 152)<\/p>\n<p><strong><em>La batalla entre los libros antiguos y modernos<\/em><\/strong> (p. 153)<\/p>\n<p>Gulliver (p. 154)<\/p>\n<p>\u201cQu\u00e9 belleza salvar\u00e1 al mundo\u201d de Dostoievski (p. 166)<\/p>\n<p>Balzac (p. 173)<\/p>\n<p>Husserl (p. 179)<\/p>\n<p><strong><em>Mujercitas<\/em><\/strong>, de Louise May alcott (p.188 y ss. y 206 y ss.)<\/p>\n<p><strong><em>Catecismo hist\u00f3rico<\/em><\/strong>, del abate Fleury, edici\u00f3n de 1683 (p. 194)<\/p>\n<p>Carroll, Dickens, Homero, Stevenson, Tennyson, Virgilio, <strong><em>Oliver Twist<\/em><\/strong>, <strong><em>Gulliver<\/em><\/strong>, Robinson Crusoe, <strong><em>Ulises<\/em><\/strong>, <strong>Don Quijote<\/strong>, <strong><em>Fausto<\/em><\/strong>, <strong>El rey Lear<\/strong> (p. 209)<\/p>\n<p>\u201cAhora vemos como a trav\u00e9s de un espejo\u201d, San Pablo, <strong><em>I Corintios<\/em><\/strong> (p. 218)<\/p>\n<p><strong><em>La isla del tesoro<\/em><\/strong>, de Stevenson (p. 225)<\/p>\n<p>\u201cDickens le\u00eda a Elizabeth Gaskell; su admirado Newman a Jane Austen, y Henry James, a Edith Wharton\u2026\u201d (P. 228)<\/p>\n<p>Pigmali\u00f3n\u2026 Galatea\u2026 Eliza Doolittle (p. 230)<\/p>\n<p>\u201cConsole-toi, tu ne me charcherais pas si tu ne m\u2019avais trouv\u00e9\u201d de Pascal (p. 257)<\/p>\n<p>Arcadia (p.262)<\/p>\n<p>Un facs\u00edmil del P52, conocido como <strong><em>papiro Rylands<\/em><\/strong> \u201cTodo el que es de la verdad escucha mi voz. Y dice Pilato: \u00bfqu\u00e9 es la verdad?\u201d Jn, 18, 37-38. Est\u00e1 fechado en el 125 d. C. unos treinta a\u00f1os despu\u00e9s del original que escribi\u00f3 Juan en \u00c9feso. Fue hallado en el desierto de Egipto por Grenfell. (p. 264-265)<\/p>\n<p><strong><em>Los papiros de Oxirrinco<\/em><\/strong>, encontrados por Grenfell y Arthur Hunt a finales del s. XIX, en un vertedero de basura cerca de Oxirrinco, Egipto.Desenterraron muchos fragmentos de grandes obras de la Antig\u00fcedad como un extracto de <strong><em>La Rep\u00fablica<\/em><\/strong>, de Plat\u00f3n. Aproximadamente separan mil doscientos a\u00f1os estas copias del momento en que fueron escritos los originales. Y a trav\u00e9s de ellos conocemos el pensamiento de S\u00f3crates (p. 265-266)<\/p>\n<p><strong><em>De Bello Civili, La guerra civil<\/em><\/strong>, de Julio C\u00e9sar. Este manuscrito es el Laurentianus Ashburnhamensis, el m\u00e1s antiguo que se conserva de esa obra. Del siglo X, algo m\u00e1s de mil a\u00f1os despu\u00e9s de que C\u00e9sar escribiera el original. La copia m\u00e1s antigua que tenemos de <strong><em>Los comentarios a la guerra de las Galias<\/em><\/strong> es de unos novecientos cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s del original. (p. 266)<\/p>\n<p>El enfrentamiento entre Darcy y Wickham, en <strong><em>Orgullo y prejuicio<\/em><\/strong> o el de Knightley y Frank Churchilll, en <strong><em>Emma<\/em><\/strong>, de Jane Austen (p. 290)<\/p>\n<p>La mujer de Robert Browning, Elizabeth Barrett (p. 295) En\u00a01845\u00a0se encuentra por primera vez a su futuro esposo,\u00a0Robert Browning. Su noviazgo y matrimonio, debido a la delicada salud de Elizabeth y a las objeciones de su padre, transcurrieron en circunstancias bastante peculiares y rom\u00e1nticas. Despu\u00e9s de un matrimonio secreto y una fuga del hogar paterno de la calle Wimpole, acompa\u00f1\u00f3 a su marido a la Pen\u00ednsula italiana, que se convirti\u00f3 pr\u00e1cticamente en su casa hasta su muerte, y con cuyas aspiraciones pol\u00edticas se identificaron plenamente ambos.<\/p>\n<p>El matrimonio fue feliz, a pesar de que el se\u00f1or Barrett nunca los perdon\u00f3. En su nueva vida, su salud mejor\u00f3. Los Browning se asentaron en Florencia, donde ella escribi\u00f3\u00a0<em>Las ventanas de la casa Guidi<\/em>\u00a0(<em>Casa Guidi Windows<\/em>, 1851), considerada por muchos su trabajo m\u00e1s poderoso, inspirada por la lucha toscana por la libertad. Residieron en Piazza San Felice, en el apartamento que hoy es el museo de\u00a0Casa Guidi, dedicado a su memoria. En Florencia se hizo muy amiga de las poetisas brit\u00e1nicas Isabella Blagden y Theodosia Trollope Garrow. En 1848 nace su \u00fanico hijo, Robert Wiedeman Barrett.<\/p>\n<p>Su obra m\u00e1s famosa son los\u00a0<em>Sonetos del portugu\u00e9s<\/em>, una colecci\u00f3n de sonetos amorosos escritos por Browning pero disfrazados como una traducci\u00f3n. El m\u00e1s famoso de ellos, con una de las frases iniciales m\u00e1s conocidas del idioma ingl\u00e9s, es el n\u00famero XLIII: &#8220;How do I love thee? Let me count the ways\u2026 \/ \u00bfC\u00f3mo te amo? D\u00e9jame contarte las maneras en que te amo&#8230;&#8221;; al escribir\u00a0<em>Las ventanas de la casa Guidi<\/em>\u00a0en apoyo del\u00a0Risorgimento italiano, como Byron hab\u00eda apoyado la independencia de\u00a0Grecia respecto a\u00a0Turqu\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El despertar de la se\u00f1orita Prim Natalia Sanmart\u00edn Fenollera Planeta, Barcelona, 2013, 345 p\u00e1ginas &nbsp; Tres citas &#8220;Horacio Del\u00e0s hizo una pausa para servirse otra copa: \u2013A ver si entiende lo que trato de decirle, Prudencia: uno no puede construirse un mundo a medida, pero lo que s\u00ed puede hacer es construirse un pueblo. 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