{"id":81,"date":"2011-03-17T04:42:00","date_gmt":"2011-03-17T04:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/?p=81"},"modified":"2011-03-17T04:42:00","modified_gmt":"2011-03-17T04:42:00","slug":"el-ultimo-paciente-del-doctor-wilson-reyes-calderon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/2011\/03\/17\/el-ultimo-paciente-del-doctor-wilson-reyes-calderon\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo paciente del doctor Wilson, de Reyes Calder\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\" id=\"img_0\" class=\"imgizqda\"><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"mso-bidi-font-weight:normal\"><i style=\"mso-bidi-font-style: normal\"><span style=\"font-size:14.0pt;line-height:115%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">El \u00faltimo paciente del doctor Wilson<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Reyes Calder\u00f3n<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Planeta, Barcelona, 2010<\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Intriga en peque\u00f1as dosis; \u201cin crescendo\u201d, desde la primera p\u00e1gina a la \u00faltima. Un asesino en serie. Todo comienza en una cacer\u00eda ilegal, porque matar gorilas es ilegal: hay que protegerlos; est\u00e1n en peligro de extinci\u00f3n. Y despu\u00e9s de la cacer\u00eda una pregunta inquietante al protagonista, Rodrigo (\u00bf?): \u00bftomar\u00eda parte en una cacer\u00eda de hombres? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Lo que sustenta la novela es la pregunta filos\u00f3fica, psicol\u00f3gica, a cerca de la posibilidad de mantener la cordura despu\u00e9s de haber asesinado a un ser humano de una forma deliberada. Para matar a un ser humano hay que estar loco. Y si no se est\u00e1, se estar\u00e1 a continuaci\u00f3n. O \u00bfno? Y ahora la pregunta del mill\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 es la cordura?, \u00bfc\u00f3mo se puede definir a un hombre cuerdo? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">El psiquiatra Ernest Wilson, coprotagonista de la novela, define el hombre cuerdo como aquel que es capaz de trabajar y de amar. As\u00ed se lo hace saber a Rodrigo quien ha trabajado como broker durante los \u00faltimos a\u00f1os y que acude a \u00e9l para plantearle un reto cient\u00edfico. Si \u00e9l, Rodrigo, es un hombre cuerdo \u201ca priori\u201d, y el psiquiatra as\u00ed lo puede avalar, demostrar\u00e1 para la ciencia que continuar\u00e1 estando cuerdo tras asesinar deliberadamente y sin motivo alguno a seis seres humanos escogidos al azar. Un desaf\u00edo a la psique humana. Porque uno, dos, incluso tres asesinatos podr\u00edan permitir el arrepentimiento y por lo tanto el retorno al estado previo de cordura.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\"><span style=\"mso-spacerun:yes\"> <\/span>Wilson, el psiquiatra, explica a Rodrigo y los lectores de la novela, que la teor\u00eda de Freud sobre los impulsos del \u201cello\u201d y la superaci\u00f3n de los impulsos mediante el \u201csupery\u00f3\u201d pueden tener aplicaci\u00f3n tambi\u00e9n en el caso de los asesinatos. El \u201csupery\u00f3\u201d puede contrarrestar los impulsos y matizar las decisiones a la luz de principios morales o culturales. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">As\u00ed, despu\u00e9s del primer asesinato quiz\u00e1s surja el arrepentimiento. Quiz\u00e1s la autora considera demasiado ben\u00e9volamente las teor\u00edas de Freud y obvia las de sus sucesores \u2013Herbert Marcuse por ejemplo- para los cuales los \u201cpuritanismos\u201d del \u201csupery\u00f3\u201d son entendidos como censura procedente de usos y costumbres sociales y, susceptibles de una pronta eliminaci\u00f3n de las conductas sociales. Conviene dejar libre al \u201cello\u201d: nada de remordimientos morales. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Para estos pensadores afines a Freud, conciencia es sin\u00f3nimo de educaci\u00f3n o cultura o sometimiento a consignas del poder. Olvidan la figura del \u201cdisidente\u201d. Siempre, en todas las culturas, en todos los momentos hist\u00f3ricos, aparece el \u201cdisidente\u201d, el hombre que pese a quien pese, piensa. Y como piensa es capaz de juzgar que existe un bien y un mal que a veces no coincide con lo que la autoridad del momento designa bien o mal. Luego conciencia personal puede no coincidir con norma social, cultura o ley. Es el motor de la libertad personal.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Rodrigo elige ciudades aparentemente inconexas: Aix-Provence, en Francia; San Petersburgo, en Rusia; Han\u00f3i, en Vietnam; Johannesburgo, en Sud\u00e1frica; San Francisco, en Estados Unidos; Barcelona, en Espa\u00f1a. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Las personas asesinadas pertenecieron a segmentos de la sociedad marginales y fueron elegidas porque, seg\u00fan Rodrigo \u201cmerec\u00edan morir\u201d: una mendiga, un drogadicto, una prostituta, un traficante de diamantes, un camello, un exhibicionista. Nada en com\u00fan entre ellas. Cr\u00edmenes perfectos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">Pero como nada hay perfecto, el propio asesino pide a gritos que le detengan. Para ello escribe y describe su macabra conducta delictiva y se lo env\u00eda a la jueza MacHor, la protagonista de <i style=\"mso-bidi-font-style:normal\">Los cr\u00edmenes del n\u00famero primo<\/em> y de <i style=\"mso-bidi-font-style:normal\">El expediente Canaima<\/em>. La jueza vive su propio dilema entre dar la vida o dar la muerte: a sus casi cincuenta a\u00f1os se queda embarazada. Lo de siempre: recomendaciones del m\u00e9dico para que aborte \u201cpor si viene con malformaciones derivadas de la edad de la madre\u201d. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">MacHor aplica la justicia y decide que todo ser humano tiene derecho a la vida, prescindiendo de su sexo, raza, religi\u00f3n o ideolog\u00eda. Pero es evidente que un embarazo a esas alturas de la vida va a ser algo muy costoso para la jueza. Por de pronto tiene que acudir a Barcelona a dictar una conferencia sobre la globalizaci\u00f3n del crimen. Y es en el hotel en el que se alberga d\u00f3nde alguien deja el manuscrito en el que Rodrigo pormenoriza todos sus cr\u00edmenes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">MacHor lee, investiga y se lanza al reto. Claro que antes contacta con el inspector de la INTERPOL, su amigo Juan Iturri. Reyes Calder\u00f3n toca temas fuertes y actuales: el aborto, el asesinato, la guerra con sus muertos\u2026 Pero lo m\u00e1s interesante es que hace reflexionar al lector sobre las consecuencias que estos actos producen en el verdugo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"gris\" style=\"margin-bottom:12.0pt\"><span style=\"font-size:11.0pt; line-height:150%;font-family:\"Trebuchet MS\",\"sans-serif\"\">La jueza MacHor tambi\u00e9n sufre la indiferencia por parte de su marido. No s\u00e9 si es el t\u00e9rmino adecuado. Ella ama a Jaime Garache, un m\u00e9dico del CESIC, y \u00e9l la quiere tambi\u00e9n aunque el trabajo y la costumbre le impidan descubrir en su mujer el sufrimiento, incluso el embarazo. Sin embargo, el inspector Juan Iturri, mira a los ojos a la jueza, la contempla y descubre hasta sus m\u00e1s profundas desesperanzas. El mundo de los afectos, de la amistad, entre hombres y mujeres que comparten las horas de trabajo, los problemas laborales y casi tanta vida como la vida del hogar, si no m\u00e1s. La fidelidad entre los esposos que viven la rutina en casa. Jaime quiere a Lola, la jueza, y acompa\u00f1a a su esposa en los viajes que requiera la investigaci\u00f3n. No quiere perderla y su punto de vista en la investigaci\u00f3n, su hacer como m\u00e9dico, resulta decisivo en la resoluci\u00f3n del caso. El que crea que puede leer esta novela y salir de ella como entr\u00f3, que pruebe. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00faltimo paciente del doctor Wilson Reyes Calder\u00f3n Planeta, Barcelona, 2010 Intriga en peque\u00f1as dosis; \u201cin crescendo\u201d, desde la primera p\u00e1gina a la \u00faltima. Un asesino en serie. Todo comienza en una cacer\u00eda ilegal, porque matar gorilas es ilegal: hay que protegerlos; est\u00e1n en peligro de extinci\u00f3n. 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