{"id":95,"date":"2011-12-23T18:21:40","date_gmt":"2011-12-23T17:21:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/?p=95"},"modified":"2011-12-23T18:21:40","modified_gmt":"2011-12-23T17:21:40","slug":"95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/CampoGrande\/2011\/12\/23\/95\/","title":{"rendered":"La ni\u00f1a del arrozal, de Jos\u00e9 Luis Olaizola"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/04\/la-nina-del-arrozal-9788427037380.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-96\" title=\"la-nina-del-arrozal-9788427037380\" src=\"\/CampoGrande\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/04\/la-nina-del-arrozal-9788427037380.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/04\/la-nina-del-arrozal-9788427037380.jpg 344w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2012\/04\/la-nina-del-arrozal-9788427037380-192x300.jpg 192w\" sizes=\"(max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a><em><strong>La ni\u00f1a del arrozal<\/strong><\/em><br \/>\nJos\u00e9 Luis Olaizola<br \/>\nE. Mart\u00ednez Roca, Madrid, 2011<\/p>\n<p>La historia de Siri, una ni\u00f1a tailandesa que ve desmoronarse su familia primero y asiste a la muerte de su madre al poco tiempo, es la historia de muchas ni\u00f1as; si bien, ella encuentra a mucha gente buena que la apoya e impide que se vea atrapada en las redes de la prostituci\u00f3n.<br \/>\nSu abuela, la se\u00f1ora Phakamon, tambi\u00e9n se ha prostituido y no tiene otro inter\u00e9s que el de asegurarse la vejez con la entrega de su nieta al mejor postor. Para ella, encontrar a un amante rico es la soluci\u00f3n m\u00e1s adecuada para su nieta, quien adem\u00e1s, ha heredado la belleza de su madre.<br \/>\nSiri es el \u00e1ngel de la guarda de Wichi. Es la criada de la familia, fea pero buena. Se adelanta a los intereses de la abuela y se escapa con la ni\u00f1a para protegerla. Juntas encuentran a la familia del se\u00f1or Pimok, propietarios de un arrozal en el que trabajan por un a\u00f1o. Siri es una gran trabajadora y adem\u00e1s conoce su oficio desde su infancia. Tienen comida y techo y parecen felices. Pero como la dicha no es completa, a Siri se le ocurre enviar un dinero a su pobre familia y as\u00ed es descubierto el lugar donde se ocultan y Wichi, bajo las indicaciones de su abuela, es entregada al se\u00f1or Naya, y entre as\u00ed en el mundo de la prostituci\u00f3n de Bangkok.<br \/>\nEn el prost\u00edbulo conoci\u00f3 a otras tres ni\u00f1as. Una de ellas, Watana, no anhelaba otra cosa que suicidarse. Cuando apareci\u00f3 el primer cliente chino dispuesto a pagar una fuerte suma por una ni\u00f1a a\u00fan virgen, fueron a buscar a Wichi pero ella se agarr\u00f3 a los barrotes de la litera con tal fuerza que ni las tres encargadas consiguieron soltarla. Adem\u00e1s mordi\u00f3 a una de ella y por eso fue fuertemente golpeada contra la pared, qued\u00f3 herida gravemente en la cara y sin conocimiento. Debido a este accidente se libr\u00f3 de su prostituci\u00f3n durante unos d\u00edas, mientras se le recompon\u00eda la cara.<br \/>\nOtra de las compa\u00f1eras, la que que se comunic\u00f3 con los Pimok, los propietarios del arrozal para preguntar por su amiga Siri. Siri y la se\u00f1ora Pimok se sintieron muy felices por haber tenido noticias de Wichi.<br \/>\nSiri era cristiana, cat\u00f3lica, y conoc\u00eda a un jesuita, el Padre Antonio que llevaba ya unos a\u00f1os trabajando en Tailandia. Y, a su vez, el padre Antonio conoc\u00eda a un escritor espa\u00f1ol, Jos\u00e9 Luis Olaizola que es el autor de lo novela. Con el deseo de ayudar a ni\u00f1as que como Wichi quieren huir de la prostituci\u00f3n ambos crearon una ONG. Con el dinero de la novela y las cantidades que Olazoila recibe por sus conferencias, ya han conseguido que muchas de esas ni\u00f1as hayan recibido estudios y formaci\u00f3n.<br \/>\nSe impone la reflexi\u00f3n sobre el hecho de que nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes est\u00e1n recibiendo orientaci\u00f3n sexual en el sentido de que deben considerar la virginidad como una especie de sarampi\u00f3n, del que hay que pasar cuanto antes. No valoran el hecho de conservar la virginidad como lo hacen en estos pa\u00edses en los que se vende por grandes sumas de dinero; los ricos est\u00e1n dispuestos a pagar por una ni\u00f1a virgen, o por un ni\u00f1o, porque la virginidad es garant\u00eda de salud. Mientras que nuestros j\u00f3venes la regalan exponi\u00e9ndose a contraer enfermedades, algunas de ellas cr\u00f3nicas.<br \/>\nLiterariamente, la novela es un relato sencillo que sigue la l\u00ednea del tiempo sin complicaciones. El lenguaje utilizado tampoco tiene complicaci\u00f3n alguna.<br \/>\nse negaba a comer, sufr\u00eda los caprichos de un cliente, de los m\u00e1s ricos y era tal su asco que con unas tijeras y una caja de cerillas prendi\u00f3 fuego al prost\u00edbulo. Aprovechando el jaleo consigui\u00f3 escapar y se alej\u00f3 siguiendo las v\u00edas del tren. En una v\u00eda muerta encontr\u00f3 un vag\u00f3n y se refugi\u00f3 all\u00ed. Era el sitio donde dorm\u00eda Amphica, una joven birmana que recog\u00eda objetos del basurero. Amphica la llev\u00f3 a una casa de vietnamitas y pag\u00f3 por ella para que la ayudasen a recuperarse. Cuando se encontr\u00f3 de nuevo recuperada, los vietnamitas le ayudaron a encontrar un establecimiento desde el<\/p>\n<p>que se comunic\u00f3 con los Pimok, los propietarios del arrozal para preguntar por su amiga Siri. Siri y la se\u00f1ora Pimok se sintieron muy felices por haber tenido noticias de Wichi.<\/p>\n<p>Siri era cristiana, cat\u00f3lica, y conoc\u00eda a un jesuita, el Padre Antonio que llevaba ya unos a\u00f1os trabajando en Tailandia. Y, a su vez, el padre Antonio conoc\u00eda a un escritor espa\u00f1ol, Jos\u00e9 Luis Olaizola que es el autor de lo novela. Con el deseo de ayudar a ni\u00f1as que como Wichi quieren huir de la prostituci\u00f3n ambos crearon una ONG. Con el dinero de la novela y las cantidades que Olazoila recibe por sus conferencias, ya han conseguido que muchas de esas ni\u00f1as hayan recibido estudios y formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se impone la reflexi\u00f3n sobre el hecho de que nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes est\u00e1n recibiendo orientaci\u00f3n sexual en el sentido de que deben considerar la virginidad como una especie de sarampi\u00f3n, del que hay que pasar cuanto antes. No valoran el hecho de conservar la virginidad como lo hacen en estos pa\u00edses en los que se vende por grandes sumas de dinero; los ricos est\u00e1n dispuestos a pagar por una ni\u00f1a virgen, o por un ni\u00f1o, porque la virginidad es garant\u00eda de salud. Mientras que nuestros j\u00f3venes la regalan exponi\u00e9ndose a contraer enfermedades, algunas de ellas cr\u00f3nicas.<\/p>\n<p>Literariamente, la novela es un relato sencillo que sigue la l\u00ednea del tiempo sin complicaciones. El lenguaje utilizado tampoco tiene complicaci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ni\u00f1a del arrozal Jos\u00e9 Luis Olaizola E. 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