Blogs

64 Seminci. El palmarés convence

Un nuevo triunfo para el director chino de origen mongol Wang Quan’an. Berlín y Montreal ya se habían rendido a su cine y ahora lo hace la Seminci al conceder la Espiga de Oro a ‘Öndog’, ‘El huevo del dinosaurio’, un filme en el que regresa a la tierra de sus antecesores para fotografiar los solitarios y fríos paisajes esteparios, pero sobre todo para reflejar la soledad y la vida que se abre paso aún a costa de modelos en peligro de extinción. Su fotografía, firmada por Ayerick Pilarski, tan acertada de luz y tan original a la hora de buscar relieve en la planicie, también ha tenido premio. Para una parte de la crítica la Espiga de Oro de este año era ‘Eco’ del islandés Rünar Rúnarsson y su colección de 56 microrrelatos fílmicos de excelente factura. Y el jurado le ha reconocido con el premio al mejor director. Para el premio Pilar Miró al mejor nuevo realizador novel había muchos candidatos. Se lo ha llevado la responsable de ‘Papicha’, Mouina Meddour, por encima de otras candidatas como Maryam Touzani, posible acreedora del galardón.

Probablemente porque este año había una buena colección de películas de nivel medio alto y ninguna claramente vencedora, el palmarés ha sido de los menos contestados que recuerdo. Quien más quien menos tenía las películas ganadoras entre sus favoritas.  Lo más discutible a mi juicio han sido el premio al mejor montaje y, sobre todo, el premio Miguel Delibes al mejor guion, ambos para el filme de los Dardenne. ‘El joven Ahmed’ no está a la altura de su filmografía y para premiar la escritura había candidatos más potentes como Blaz Kutin, que firma el guion de la alemana ‘Lara’, del director Jan Ole Gester, vista en la última jornada y que se ha ido de vacío a pesar de su calidad y la de su intérprete, Corinna Harfouch. Bien es cierto que para este premio de Mejor Actriz había muchas candidatas. Finalmente se llevaron la Espiga ex aequo para Carol Duarte y Julia Stockler, las protagonistas de la brasileña ‘La vida invisible de Eurídice Gusmáo’, de Karim Ainouz, un filme de factura clásica que en la textura recordaba al mejor Oliveira y que se ha convertido en la flamante ganadora de la Espiga de Plata, así como del premio Fipresci. Más claro estaba el premio al Mejor Actor, el enérgico bailarín de ‘And then we danced’, Levan Glbakhiani.

Total unanimidad también a la hora de valorar la decisión del jurado internacional sobre los cortos. ‘The Physics of sorrow’ ha sido sin duda el mejor de la Sección Oficial y una de las mejores obras que han pasado por esta Seminci.

Un apunte final. Vale que las galas de inauguración y clausura acojan películas aceptables para un público mayoritario, pero la elección de ‘Mestari Cheng’ el filme de Mika Kaurismaki para el cierre de hoy me parece excesiva complacencia para un Festival que lleve el marchamo de ‘autor’. Me parecía estar viendo uno de esos telefilmes edulcorados alemanes que ha comprado en bloque la Televisión Pública para la sobremesa de los sábados. ¡Ay!

Sobre el autor

Más que un oficio, el periodismo cultural es una forma de vida. La llevo ejerciendo desde que terminé la carrera. Hace de eso algún tiempo. Me recuerdo leyendo y escribiendo desde que tengo uso de razón. La lectura es mi vocación; la escritura, una necesidad. La Cultura, una forma de estar en el mundo. Dejo poemas a medio escribir en el bolso y en todos los armarios.


octubre 2019
MTWTFSS
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031