<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Calle 58poesía &#8211; Calle 58</title>
	<atom:link href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/category/poesia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 20 Mar 2026 09:25:59 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Memoria y lugar en la poesía de Tomás Salvador</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2024/06/05/memoria-y-lugar-en-la-poesia-de-tomas-salvador/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2024/06/05/memoria-y-lugar-en-la-poesia-de-tomas-salvador/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 05 Jun 2024 10:59:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[El signo del gorrión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Pliegue a pliegue]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Tomás Salvador]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1983</guid>
		<description><![CDATA[Una intensa jornada celebra la obra del poeta en el quinto aniversario de su muerte Cuando se cumplen cinco años de su muerte, la voz del poeta Tomás Salvador (Zamora, 1952-Móstoles 2019), volvió a resonar ayer en Valladolid. Y lo hizo literalmente en la Casa Revilla donde una grabación en la que el poeta lee [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Una intensa jornada celebra la obra del poeta en el quinto aniversario de su muerte</strong></p>
<p>Cuando se cumplen cinco años de su muerte, la voz del poeta Tomás Salvador (Zamora, 1952-Móstoles 2019), volvió a resonar ayer en Valladolid. Y lo hizo literalmente en la Casa Revilla donde una grabación en la que el poeta lee sus versos fue el colofón a una jornada en la que se vivió intensamente su recuerdo y en la que participó el núcleo duro de sus amistades, en su mayoría escritores vinculados a esta ciudad y a una publicación. El signo del gorrión, cuya trayectoria ha sido también objeto de una reciente publicación.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Ildefonso-y-Miguel-buena.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1984" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Ildefonso-y-Miguel-buena-300x225.jpg" alt="" width="369" height="277" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Ildefonso-y-Miguel-buena-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Ildefonso-y-Miguel-buena-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Ildefonso-y-Miguel-buena-1024x768.jpg 1024w" sizes="(max-width: 369px) 100vw, 369px" /></a></p>
<p>La amistad, la amistad entre poetas y escritores, la pasión por la creación, fue uno de los hilos conductores de su vida y esa amistad fue el eje principal de la conversación que mantuvieron en el inicio de la jornada y en el marco de la Feria del Libro de Valladolid, Ildefonso Rodríguez y Miguel Casado. El primero es el autor de un libro ‘Pliegue a pliegue’ en el que celebra, añora y confiesa el transcurso de una amistad basada en la intimidad, pero también en el respeto.</p>
<p>Para Tomás Sánchez Santiago, que abrió el turno de intervenciones en la mesa redonda que se celebró por la tarde, en la Casa Revilla, la poesía fue la manera de vivir del autor de poemarios como ‘La entrada en la cabeza’ o ‘Aleda’. “No hay suturas entre el poeta y el ser. Escribir como vivir era para él un acto de entrega”. Para Antonio Ortega, director de la colección que publicó la obra completa de Salvador en Dilema editorial, la infancia y la memoria fueron los lugares de su poesía; el paisaje y el paisanaje del mundo rural y su lenguaje en vías de desaparición.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Todos-buena.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1985" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Todos-buena-300x225.jpg" alt="" width="371" height="278" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Todos-buena-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Todos-buena-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2024/06/Todos-buena-1024x768.jpg 1024w" sizes="(max-width: 371px) 100vw, 371px" /></a></p>
<p>El poeta Víctor M. Díez, autor del ensayo que prologa su poesía reunida, se refirió a la voluntad de Tomás Salvador de vivir apartado del centro donde se supone que ocurre todo, en Arenas de San Pedro, “un lugar en el mundo para esperar el poema”. Por último, la faceta de poeta visual, la relación de Salvador con las artes plásticas fue puesta de manifiesto por Luis Marigómez, coordinador de la exposición que recoge algunos de sus poemas visuales, una categoría, una etiqueta, con la que su autor no estaba muy conforme pero que sirve para denominar ese trabajo en el que experimentaba con el collage, la fabricación de papel, siempre con el verso ‘encontrado’ como guía. Para Marigómez, Salvador bien podría ser el cualquiera de sus dos pájaros favoritos: el gorrión, por ser un pájaro que suele ir en grupo (Sánchez Santiago había manifestado antes que Salvador necesitaba el &#8220;murmullo de los otros para vivir&#8221;), o la oropéndola, pájaro tan hermoso como esquivo.</p>
<p>Intensa jornada que tuvo a dos mujeres en la sombra. La hermana del poeta María Antonia Salvador, impulsora de este homenaje y su viuda, Cristina del Teso, que custodia su legado y que estuvo acompañada en el acto por su hijo Bruno Salvador. Dos cosas quedaron finalmente de manifiesto. El poeta vivirá mientras su palabra se escuche en la intimidad de la lectura o en el gozo de la escucha compartida y que, como señaló Ortega, el lugar del recuerdo no es otro que el corazón.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2024/06/05/memoria-y-lugar-en-la-poesia-de-tomas-salvador/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2024/06/05/memoria-y-lugar-en-la-poesia-de-tomas-salvador/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2024/06/05/memoria-y-lugar-en-la-poesia-de-tomas-salvador/&amp;title=Memoria y lugar en la poesía de Tomás Salvador">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/el-signo-del-gorrion/" rel="tag" title="El signo del gorrión">El signo del gorrión</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/pliegue-a-pliegue/" rel="tag" title="Pliegue a pliegue">Pliegue a pliegue</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/tomas-salvador/" rel="tag" title="Tomás Salvador">Tomás Salvador</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2024/06/05/memoria-y-lugar-en-la-poesia-de-tomas-salvador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1983</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Deseo y tensión de realidad</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2023/12/03/deseo-y-tension-de-realidad/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2023/12/03/deseo-y-tension-de-realidad/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 03 Dec 2023 11:45:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[la sombra del ciprés]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Deseo de realidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[MIguel Casado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Tusquets]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1947</guid>
		<description><![CDATA[(Mi lectura de la Poesía reunida de Miguel Casado, publicada en La Sombra del Ciprés el sábado 2 de diciembre de 2023) El viaje comienza en Lisboa, aunque esto no deje de ser un accidente, una estación primeriza en un itinerario poético y vital, si es que se pueden separar ambos planos en el caso [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>(Mi lectura de la Poesía reunida de Miguel Casado, publicada en La Sombra del Ciprés el sábado 2 de diciembre de 2023)</strong></p>
<p>El viaje comienza en Lisboa, aunque esto no deje de ser un accidente, una estación primeriza en un itinerario poético y vital, si es que se pueden separar ambos planos en el caso de la vida y la trayectoria de Miguel Casado. Lisboa es el paisaje de ‘La condición de pasajero’ el libro que inaugura ‘Deseo de realidad’, el volumen que recoge la poesía reunida del escritor, ensayista, crítico y traductor vallisoletano y que ayer se presentó en la Fundación Santiago Montes de la mano del artista Manuel Sierra.</p>
<p>Hay creadores que transitan por diversos espacios, tendencias, territorios o influencias más o menos evidentes hasta encontrar su propia voz si, en el mejor de los casos, consiguen encontrarla. No es el caso del autor de ‘La mujer automática’. Su voz, como se puede comprobar en este volumen que reúne los libros dados a imprenta desde 1986, ya resuena nítida en el citado ‘La condición de pasajero’, libro que precedió a ‘Inventario’ con el que el poeta ganó el premio Hiperión. El que esa resonancia pueda sentirse ya tan temprano no quiere decir que en su mirada poética no se perciba un camino ascendente (ascendente hacia la hondura, si se me permite el oxímoron), un tomar cuerpo (cuerpo de realidad habría que decir en este caso) que cristaliza en ‘Tienda de fieltro’ y alcanza su cima (por ahora) en ‘El sentimiento de la vista’.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2023/12/Página-Miguel-Casado.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1948" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2023/12/Página-Miguel-Casado-235x300.jpg" alt="" width="360" height="460" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2023/12/Página-Miguel-Casado-235x300.jpg 235w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2023/12/Página-Miguel-Casado.jpg 502w" sizes="(max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a></p>
<p>¿Qué es un volumen de poesía reunida más allá de la recopilación en orden cronológico de aquello que el autor ha querido legarnos en unidad? La oportunidad de hacer el camino siguiendo sus propias huellas, las señales que fue dejando en el trayecto. Es importante en este caso, aunque parezca una obviedad, hacerlo con orden y sin prisas, siguiendo las pautas que aun sin pretenderlo ha ido dejando libro a libro sobre cómo ha ido perfeccionando su método de contemplación. Ese modo de encuentro poético con la realidad.</p>
<p>Digo contemplación y me viene a la memoria un libro de quien fuera su amigo y al tiempo poeta minuciosamente estudiado por él: Luis Javier Moreno. En ‘El final de la contemplación’, en el que el poeta segoviano desentraña algunas de las claves de los pintores que admiraba, escribe a propósito de la pintura de Ángel Cristóbal: “Al fin la luz obtiene el privilegio/ de ver llegar al día, los colores del día, / en la naturaleza de sus formas”. Y ese es el privilegio, tras una lectura reposada, minuciosa, y al tiempo relajada y dispuesta al placer de lo revelado, que encontramos en ‘Deseo de realidad’: La naturaleza de las formas a la luz de su contemplación.</p>
<p>Ya el título del libro encierra en sí numerosas claves o, mejor dicho, la clave. El mismo Miguel Casado nos da una pista en la nota final sobre ese ‘deseo de realidad’ que aparece con frecuencia en sus ensayos críticos reconociendo que su mirada de analista de la obra ajena se alimenta de la forma en que se sitúan los poemas. Y aún amplía el concepto y lo distingue de su hacer poético: “En los ensayos se puede trabajar indagando en un concepto, analizando sus aspectos, desarrollando sus relaciones. En los poemas no, en los poemas es, literalmente, un <em>deseo</em>. Se desea lo que falta, lo que no se tiene. Falta realidad, vivimos una acelerada pérdida de realidad, no solo por la ya familiar presencia de lo virtual, sino por el deterioro de la naturaleza, la progresiva ausencia de contacto con lo(s) que existe(n) fuera de nosotros, la sustitución de las cosas por su valor mercantil, la vigencia de esa <em>sociedad del espectáculo</em> de la que habló Debord hace ya muchas décadas. El deseo de realidad es tensión hacia ella, hacia las cosas y los seres, el impulso de las palabas que pudieran nombrarlos, identificarse con ellos, llenarse de esa forma suya de existir”, afirma el poeta.</p>
<p>Es también, parafraseando sus versos de ‘Falso movimiento’, un modo de mirar que se abre y que, como escribe más adelante, no precisa de modelo en las estrellas “(…) porque lo tengo aquí; nada como esta erupción de vida/ me afirma tanto en la materia (…)”</p>
<p>Y así, eliminando desde el principio retóricas superfluas, brillos engañosos, metáforas estridentes, limpiando todo aquello que no nos acerque a esa realidad buscada en “la voracidad de los detalles, la obsesiva/ observación, el tacto”, afirma su poética. La de la tensión y acercamiento a la realidad que tienen su expresión más nítida en su por ahora última entrega, ‘El sentimiento de la vista’, donde la poesía es ya cauce y corriente y en ocasiones armonía de contrarios: “Luz de la noche, / equilibrio de verdad y mentira, / corriente sin manantial (…) Oye lo que sabe y lo que no sabe/ resuena en sus tendones”.</p>
<p>Cuando publicó ‘Tienda de fieltro’, el libro anterior a éste, Miguel Casado era ya un nómada de sí mismo. “Converso con el hombre que siempre va conmigo” escribe Machado en su retrato. Casado nos invita a participar en ese soliloquio personal que no evita la mirada empática de quien siempre ha sido y es un hombre comprometido, como también en ocasiones demuestra su poesía.</p>
<p>Merece la pena, si no se ha hecho aún, acercarse a ella con la mirada abierta y, si ya se conoce, es un íntimo placer comprobar si el tiempo también ha leído estos poemas de quien tanto nos ha enseñado a leer a los demás. Los que han sido clave en nuestra formación sentimental e intelectual. También eso le debemos.</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2023/12/03/deseo-y-tension-de-realidad/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2023/12/03/deseo-y-tension-de-realidad/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2023/12/03/deseo-y-tension-de-realidad/&amp;title=Deseo y tensión de realidad">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/deseo-de-realidad/" rel="tag" title="Deseo de realidad">Deseo de realidad</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/miguel-casado/" rel="tag" title="MIguel Casado">MIguel Casado</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/tusquets/" rel="tag" title="Tusquets">Tusquets</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2023/12/03/deseo-y-tension-de-realidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1947</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>VIVO EN UNA NOVELA GRÁFICA</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/11/vivo-en-una-novela-grafica/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/11/vivo-en-una-novela-grafica/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Oct 2022 17:21:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Museos]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Carlos Sanz Aldea]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Muva]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1779</guid>
		<description><![CDATA[(Texto para el catálogo de la exposición de Carlos Sanz Aldea en el Muva. Septiembre-Octubre 2022) &#160;  “Del oficio del arte/ nos  repelía/ tanto la precariedad   de las valoraciones/ como la   fugacidad de las obras maestras”.                                           [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(Texto para el catálogo de la exposición de Carlos Sanz Aldea en el Muva. Septiembre-Octubre 2022)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em> “Del oficio del arte/ nos  repelía/ tanto la precariedad   de las valoraciones/ como la   fugacidad de las obras maestras”. </em>                                                                                                                  Wislawa Szymborska</p>
<p><a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/3e592fa6-fdc2-4bf1-85d9-5ea8608611d6.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1781" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/3e592fa6-fdc2-4bf1-85d9-5ea8608611d6-300x225.jpg" alt="" width="633" height="475" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/3e592fa6-fdc2-4bf1-85d9-5ea8608611d6-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/3e592fa6-fdc2-4bf1-85d9-5ea8608611d6-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/3e592fa6-fdc2-4bf1-85d9-5ea8608611d6-1024x768.jpg 1024w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/3e592fa6-fdc2-4bf1-85d9-5ea8608611d6.jpg 2000w" sizes="(max-width: 633px) 100vw, 633px" /></a>He llegado hasta aquí, sin brújulas ni coordenadas, surcando trigos en una nave imposible. Antes del fuego estaba todo incluido. Después, también. Salgo cada día con la fe intacta y una mochila llena de dudas que voy sustituyendo por pequeñas piedras en las que dibujo mi destino. ¿O era mi origen?&#8230;</p>
<p>Dentro de estas ¿paredes? la transparencia me protege. Y el horizonte es algo más que una promesa, puede que lo único permanente. Desde que los indios abandonaron la pradera, el mastín de la puerta es el único ser humano con el que me relaciono. Le pido que me acompañe en mi próxima salida. Me mira con desgana: “no tienes traje interestelar”. Sin duda, este perro ha visto demasiadas películas. De madrugada, echo de menos la ruta por la que aquel verano perseguimos al payaso loco. Pero era una utopía y ya se sabe que dejaron de estar de moda tras el último deshielo. En lugar de eso, la dama de Giorgione me ofrece una distopía amable en la que caben mis contradicciones. Oigo al galgo de San Baudelio aullarle a la luna. Él lo sabe: El camino no termina.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/11/vivo-en-una-novela-grafica/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/11/vivo-en-una-novela-grafica/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/11/vivo-en-una-novela-grafica/&amp;title=VIVO EN UNA NOVELA GRÁFICA">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/carlos-sanz-aldea/" rel="tag" title="Carlos Sanz Aldea">Carlos Sanz Aldea</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/muva/" rel="tag" title="Muva">Muva</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/11/vivo-en-una-novela-grafica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1779</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Mon Montoya sale a la superficie</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/09/mon-montoya-sale-a-la-superficie/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/09/mon-montoya-sale-a-la-superficie/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 09 Oct 2022 10:47:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Diario de un sumergido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Mon MOntoya]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Palacio de Quintanar]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1773</guid>
		<description><![CDATA[EL PALACIO DE QUINTANAR EXHIBE &#8216;DIARIO DE UN SUMERGIDO&#8217;, NUEVE AÑOS DE TRABAJO DEL ARTISTA No se entendería la pintura de Mon Montoya sin su relación con la literatura y con la escritura. Con la literatura como ese espacio donde se construyen mundos imaginarios, relatos de memoria y olvido; y con la escritura, entendida en [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>EL PALACIO DE QUINTANAR EXHIBE &#8216;DIARIO DE UN SUMERGIDO&#8217;, NUEVE AÑOS DE TRABAJO DEL ARTISTA</p>
<p>No se entendería la pintura de Mon Montoya sin su relación con la literatura y con la escritura. Con la literatura como ese espacio donde se construyen mundos imaginarios, relatos de memoria y olvido; y con la escritura, entendida en su sentido más físico, la mano que con un pincel escribe palabras dibujadas sobre el lienzo. Montoya ha salido a la superficie después de nueve años de silencio expositivo. ‘Diario de un artista sumergido’ es una novela escrita en cien capítulos, unos más extensos, otros breves como aforismos.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/e5101855-7545-456e-85e0-801a69494abd.jpg">. <img loading="lazy" class="alignright wp-image-1774" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/e5101855-7545-456e-85e0-801a69494abd-300x169.jpg" alt="" width="422" height="238" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/e5101855-7545-456e-85e0-801a69494abd-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/e5101855-7545-456e-85e0-801a69494abd-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/e5101855-7545-456e-85e0-801a69494abd-1024x576.jpg 1024w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/e5101855-7545-456e-85e0-801a69494abd.jpg 1600w" sizes="(max-width: 422px) 100vw, 422px" /></a></p>
<p>Aún hay tiempo de leer con detenimiento esta historia que se muestra en el Palacio del Quintanar de Segovia hasta el 28 de este mes. Me pregunto al verla por las razones, las raíces de la potencia creadora de este artista que lleva cincuenta años dedicado con tesón y pasión a su arte. Y no acierto a responderme; solo imagino un punto de partida: saberse pintor y no otra cosa, creer que, al margen de egocentrismos y otros aderezos insustanciales que a veces acompañan esta labor, él vino al mundo para comunicarse y explicarse a través de sus lienzos y papeles.</p>
<p>Nueve años que han dado para tanto… Visto el resultado, dos logros parecen evidentes, por un lado, haber conseguido materializar un lenguaje propio, un ‘estilo’ inconfundible, la seña de identidad de una trayectoria; por otra saber que la vida, o sea el arte, se construye afrontando riesgos, eso que nos hace evolucionar.</p>
<p>El riesgo en esos cuadros de gran formato, (cuatro por dos, tres por dos…) para los que hace falta no solo fuerza física y mental sino auténtica vocación. Si tuviera que encuadrarlos en un género literario, por esa relación expresada al comienzo de este texto, diría que son verdaderas novelas gráficas. En ellas, Mon Montoa demuestra que ese mundo sumergido del estudio tiene las ventanas abiertas. Y en esos cuadros está la violencia y el humor de lo que nos pasa. La ironía que es el arma de la inteligencia para superar los momentos más oscuros. Los comparo con otros grandes cuadros de etapas pasadas y veo que hay un mayor abigarramiento de personajes, de signos, de esa escritura que es seña de identidad. Ese barroquismo del que él mismo habla cuando se refiere a su pintura y ese ‘horror vacui’ que la caracteriza. Es lógico ese abundamiento. La vida va pasando y la mochila que cargamos a la espalda es cada vez mayor. Biografía e historia. Pero no pesa tanto la mochila como para restar energía a su trabajo, más bien al contrario. Y si hubiera que seguir poniendo etiquetas literarias a estas obras hablaría de autoficción. Y una vez más el artista casi sin darse cuenta está en el día a día de lo que pasa a su alrededor.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/7a1604f2-6607-4f8c-81f5-4d20eede3e58.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1775" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/7a1604f2-6607-4f8c-81f5-4d20eede3e58-300x169.jpg" alt="" width="431" height="243" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/7a1604f2-6607-4f8c-81f5-4d20eede3e58-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/7a1604f2-6607-4f8c-81f5-4d20eede3e58-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/7a1604f2-6607-4f8c-81f5-4d20eede3e58-1024x576.jpg 1024w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/7a1604f2-6607-4f8c-81f5-4d20eede3e58.jpg 1600w" sizes="(max-width: 431px) 100vw, 431px" /></a></p>
<p>En la trayectoria de Mon Montoya siempre ha habido nombres que componen una especie de santoral laico: Lorca, Miró, Klee… Añadiría Dubuffet, Mondrian. Y en sus lecturas apasionadas velan Rilke, Gamoneda y de forma especial Luis Javier Moreno. Al poeta y amigo segoviano dedica la serie ‘Rota’, basada en ese complejo poema en el que su autor vuelca también un poliedro de referencias personales. También Italo Calvino está presente en la exposición a través de su particular lectura de ese auténtico poema en prosa que es ‘Las ciudades invisibles’. La literatura siempre en paralelo a su pintura, desde el acertado título de la muestra que inevitablemente nos remite al ‘Diario del artista seriamente enfermo’ de un Gil de Biedma que también anduvo por estos pagos.</p>
<p>En la intimidad de los papeles está el germen poético que anida en su obra. El acuarelista que nada en los pigmentos porque nadar se ha convertido en una necesidad física ‘real’ y él necesariamente también la ha convertido en argumento de su relato artístico.</p>
<p>No se agosta este diario en una sola visita. Hay tiempo para leerlo con calma.</p>
<p>(Las fotografías de la exposición son de Antonio Tanarro)</p>
<p>&#8216;Diario de un sumergido&#8217;: cien obras de Mon Montoya</p>
<p>Palacio de Quintanar. Segovia. Hasta el 23 de octubre.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/09/mon-montoya-sale-a-la-superficie/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/09/mon-montoya-sale-a-la-superficie/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/09/mon-montoya-sale-a-la-superficie/&amp;title=Mon Montoya sale a la superficie">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/arte/" rel="tag" title="Arte">Arte</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/diario-de-un-sumergido/" rel="tag" title="Diario de un sumergido">Diario de un sumergido</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/mon-montoya/" rel="tag" title="Mon MOntoya">Mon MOntoya</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/palacio-de-quintanar/" rel="tag" title="Palacio de Quintanar">Palacio de Quintanar</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2022/10/09/mon-montoya-sale-a-la-superficie/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1773</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>En memoria de Fernando Zamora y Arcadio Pardo</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/11/06/en-memoria-de-fernando-zamora-y-arcadio-pardo/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/11/06/en-memoria-de-fernando-zamora-y-arcadio-pardo/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 06 Nov 2021 18:47:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Días Nublados]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Pensameinto]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Arcadio Pardo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[fernando zamora]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1734</guid>
		<description><![CDATA[Con apenas dos días de diferencia se han ido dos hombres lúcidos e inteligentes a los que entre otras cosas unía la poesía. Ambos habían vivido tiempo fuera de España y ambos mantuvieron los lazos con su tierra. Les unía también la discreción que da la inteligencia Fernando Zamora era un médico humanista. Un hombre [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto">Con apenas dos días de diferencia se han ido dos hombres lúcidos e inteligentes a los que entre otras cosas unía la poesía. Ambos habían vivido tiempo fuera de España y ambos mantuvieron los lazos con su tierra. Les unía también la discreción que da la inteligencia</div>
<div dir="auto">Fernando Zamora era un médico humanista. Un hombre de extraordinaria sensibilidad. Poeta y artista. Me enamoraban sus cajas, esas &#8216;piezas de cámara&#8217; como las llamó en alguna exposición en la que humildes objetos adquirían la dimensión de sus versos. Su obra plástica y su obra poética eran acordes de una misma melodía. Repito lo que escribí con motivo de la exposición que pudo verse en el Palacio Pimentel de Valladolid, hace ya unos años. Zamora demostraba que &#8220;el arte contemporáneo, que tan bien se ajusta a la transgresión de los géneros, puede inquietar sin gritar, puede sorprender con la mínima retórica, puede invitarnos con suavidad a abandonar el camino conocido y aventurarnos por sendas sin señalizar&#8221;.</div>
<div dir="auto">Esa misma sensación de serenidad, de fuerza sin aspavientos derramaba la poesía de Arcadio Pardo. Un poeta durante tiempo casi secreto. El (re)conocimiento le llegó tardíamente en comparación con la alta calidad de su obra. Pero también esta circunstancia era mirada por él con distancia y con ese fino sentido del humor que le acompañó hasta el final.</div>
<div dir="auto">Ese humor que pude comprobar que seguía intacto cuando nos vimos este verano en su estancia veraniega en Valladolid que solo la pandemia había interrumpido en los últimos tiempos. No pensé que sería la última vez&#8230;</div>
<div dir="auto">Nuestra tierra ha perdido a dos grandes escritores. Es un tópico decir que nos quedan sus obras. Pero a veces los tópicos tienen la materia de lo cierto. Así que aquí dejo, a modo de homenaje, sendos poemas para recordarlos.</div>
<div dir="auto">De Fernando Zamora Incendio, de su &#8216;Libro para quemar&#8217;:</div>
<div dir="auto">&#8220;Arde con el sol/ este poniente de junio// Plaza Mayor/ de sombra y de murmullos// Dardos/ alados/ silbos/ de golondrinas// ¿Oyes las voces /que amábamos?// Armarios/ sin espejos/ viejas ropas con el corazón plegadas/ Pared/ más alta que el olvido// Arde la casa// ¿Dónde/ las voces enamoradas?// Pavesas/ de silencio/ por el aire.&#8221;</div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto">De Arcadio Pardo, un poema de &#8216;Presente y Cercanías del presente&#8217;, su último libro:</div>
<div dir="auto">&#8220;TAMBIÉN me brota pospresente./ Y solo/la breve sucesión es mientras dura/ emitir esa sílaba: es./ Tan que uno se reduce -se somete-/ a quebradizo y solo/ entre pre- y entre pos-, justo lo que/ sin ser, ya es uno un siendo.// Ni el tiempo del rumor de la caída/ de piña desprendida,/ del picoteo en tierra del pájaro,/ del propio mío pestañear.// Apretado entre fallas que se juntan/ y trastornan relieves,/ soy/otro de quien ha escrito ahí arriba:/ TAMBIÉN me brota pospresente./ Soy siempre forastero de estos pagos/ tan sin embargo míos&#8221;.</div>
</div>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/11/06/en-memoria-de-fernando-zamora-y-arcadio-pardo/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/11/06/en-memoria-de-fernando-zamora-y-arcadio-pardo/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/11/06/en-memoria-de-fernando-zamora-y-arcadio-pardo/&amp;title=En memoria de Fernando Zamora y Arcadio Pardo">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/arcadio-pardo/" rel="tag" title="Arcadio Pardo">Arcadio Pardo</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/fernando-zamora/" rel="tag" title="fernando zamora">fernando zamora</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/11/06/en-memoria-de-fernando-zamora-y-arcadio-pardo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1734</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Katya Adaui: &#8220;Cuando me entregué a la escritura, se volvió como una tela sobre mi cuerpo&#8221;</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/09/23/katya-adaui-cuando-me-entregue-a-la-escritura-se-volvio-como-una-tela-sobre-mi-cuerpo/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/09/23/katya-adaui-cuando-me-entregue-a-la-escritura-se-volvio-como-una-tela-sobre-mi-cuerpo/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 23 Sep 2021 12:17:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Geografía de la oscuridad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Katya Adaui]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Páginas de Espuma]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[relatos]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1671</guid>
		<description><![CDATA[UNA CONVERSACIÓN, TRAS LA LECTURA DE &#8216;GEOGRAFÍA DE LA OSCURIDAD&#8217; Dice Katya Adaui que su literatura cambió en 2014. Lo dice así, con precisión. “Cambió cuando me fui a estudiar a Buenos Aires. Con el duelo de mis padres, mi literatura cambió”. Adaui escribe como habla, con precisión, con contundencia. Pero, igual que en la [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>UNA CONVERSACIÓN, TRAS LA LECTURA DE &#8216;GEOGRAFÍA DE LA OSCURIDAD&#8217;</strong></span></p>
<p>Dice Katya Adaui que su literatura cambió en 2014. Lo dice así, con precisión. “Cambió cuando me fui a estudiar a Buenos Aires. Con el duelo de mis padres, mi literatura cambió”. Adaui escribe como habla, con precisión, con contundencia. Pero, igual que en la oscuridad de sus relatos se esconde la ternura, responde a las preguntas con amabilidad y cercanía. Con la risa que apacigua la distancia de un zoom en tiempos pandémicos. Eso sí, se toma una pausa para pensar las respuestas. Hace unos meses salió en España su último libro de relatos, ‘Geografía de la oscuridad’ (Páginas de Espuma) y ahora se encuentra en plena promoción en Argentina y más adelante en México, donde su país natal, Perú, es el invitado en la próxima Feria del Libro de Guadalajara. Antes hubo otros relatos y una novela, pero ella se reconoce a partir de ‘Aquí hay icebergs’. Ese momento del cambio:</p>
<div id="attachment_1673" style="width: 286px" class="wp-caption alignright"><a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/1619426247KatyaAdaouicAlejandraLópez_WEB.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-1673" loading="lazy" class="wp-image-1673 size-medium" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/1619426247KatyaAdaouicAlejandraLópez_WEB-276x300.jpg" alt="" width="276" height="300" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/1619426247KatyaAdaouicAlejandraLópez_WEB-276x300.jpg 276w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/1619426247KatyaAdaouicAlejandraLópez_WEB-768x836.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/1619426247KatyaAdaouicAlejandraLópez_WEB.jpg 919w" sizes="(max-width: 276px) 100vw, 276px" /></a><p id="caption-attachment-1673" class="wp-caption-text">Katya Adaui . Foto: Alejandra López</p></div>
<p>“Fue el momento en que dije voy a entregarme a la escritura y ya no le dedicaba las sobras del día. Se volvió como una tela sobre mi cuerpo. Me uní a mi escritura. Antes le dedicaba el tiempo que me sobraba. Pero desde ese momento ya defendí mi estilo, mis rarezas y mi complejidad también.  Me acuerdo de que en ‘De vidas ajenas’, de Emmanuelle Carrère, el narrador dice que el mejor piropo que dice el juez de una persona es que sabe dónde está parada y ahí yo supe dónde estaba parada que era al borde de mi escritura”.</p>
<p>En ‘Geografía de la oscuridad’ la autora se sumerge en el proceloso mar de las relaciones paterno filiales. Un lugar lleno de náufragos… Hijos sin padres, padres con hijos que no son suyos, hermanos que se desconocen… La familia como necesidad, pero también como esa geografía oscura donde todos andan a tientas.</p>
<p>“La familia queda un poco denostada siempre en la vida. Es de la que nos quejamos, pero al mismo tiempo si no tuviéramos una familia en estos tiempos de pandemia, una casa, qué desangelada sería la vida sin ese refugio. Pero cuando escribo es como si saliera fuera de mí y dejo que las cosas ocurran, y lo que debe ocurrir literariamente es el malentendido. No puede haber otra forma. Dar cuenta de esa instancia de confusión, de ambigüedad, de amor odio de deseo y represión que existe en todo vínculo amoroso. Uno discute con quienes quiere, la gente que uno quiere es con quien discute. Este tema de la familia siempre había sido un tema para mí, pero nunca lo había llevado a un límite. Como sacarle su zona de cuidado y de amor y decir ‘que se vaya todo al diablo’. Dar cuenta de ese instante en el que las cosas están al límite de su fractura”.</p>
<p><strong>AL LÍMITE</strong></p>
<p>Vidas al límite. Del desarraigo, de la huida. Una hija que corre para huir de su madre, seres que se gritan de un cuarto a otro y no pueden ayudarse.</p>
<p>“Sí, me acuerdo de ese cuento [‘Correr’]. En los que hay madres, las madres son bastante <em>fagocitantes </em>y monstruosas, y aquí había una hija que corría por paranoia porque la madre iba a alcanzarla siempre. Y el padre venía de una leyenda de parálisis. Ese cuento había terminado antes y de repente pensé esto están varados y se gritan de un cuarto a otro… Me dio risa y horror al mismo tiempo. ‘Quién ha escrito esto por mí’, me preguntaba. Yo misma me sorprendo”.</p>
<p>Aquí no hay paños calientes</p>
<p>“Sí, pero también, así como yo no concibo el mundo sin ternura, no concibo mi propia escritura sin ternura. En esto hago hincapié en mis talleres: ‘No asfixien toda vida’. Mis personajes también son graciosos se enfrentan a sus padres con el instinto de supervivencia desde el humor, saben irse, les devuelven su venganza oral, se defienden con lenguaje, no se dejan apabullar y se defienden con el silencio de la retirada. Hay oscuridad, pero también una luz que es una fuga hacia el humor”.</p>
<p>Hay una intensidad lírica en los relatos, elipsis, economía de recursos, exploración en el lenguaje propia de una lectora contumaz de poesía. Erri de Luca, Blanca Varela, son nombres que salen a la conversación cuando se habla de esa conexión. “Me doy cuenta de que mi interés es el lenguaje, voy a jugar allí con absoluta seriedad. Es la primera vez que me interesa tanto la trama, quería conflicto, pero no quería que fuera el conflicto el que movilizara el lenguaje, sino que el lenguaje movilizara el conflicto. Y ahí tomé decisiones que vienen de esas lecturas”.</p>
<p>Como en la poesía, son cuentos para volver a leerlos una vez concluidos y eso que en su caso no es defecto sino atractivo puede ser un riesgo. Un riesgo que asume con gusto. “No sabes con qué gusto. Si a mí me costaron como no te van a costar a ti. Escribir es atar cabos y hay que permitir al lector que ate cabos también. Por eso también estoy pelada de adjetivos, de pistas. Yo también tenía esa escritura colegial: adjetivo sustantivo… Pero no. Hay que permitir el pacto con el lector, que complete lo que estás entregando. La escritura que es fácil es otra cosa para mí, que respeto por supuesto”.</p>
<p>Katya Adaui acaba de terminar una novela, lo dice así, aunque parece que este tipo de fronteras entre géneros no le interesa. “Es una preocupación comercial de la que me desapego mucho. Como escritores deberíamos poder transitar entre géneros sin tener que meterlos en la casilla. Lo que más me interesa es el tránsito entre géneros porque no es cierto que la novela sea un género mayor: el cuento en lo formal es de una complejidad absoluta, no creas u n mundo, sino dieciséis. Es una cuestión difícil. A mí lo que me interesaba era el largo aliento. Lo llevo a mi vida: me gustan las distancias largas y mi escritura era un poco lo contrario, lo breve, aunque me hubiera costado mucho esfuerzo. De pronto, la edad, las buenas lecturas, se me fue yendo la idea de la novela es esto y el cuento esto. Nunca sé lo que va a salir, me siento y lo voy descubriendo, mi interés es la porosidad, rendirle homenaje a la mezcla, que yo también soy”.</p>
<p>Y, como tantos otros escritores y escritoras, tiene una intensa relación con el psicoanálisis. Una cuestión porosa hacia su escritura. “[El psicoanálisis] es para mí es una relación de amor y de entrega. Es precioso. La palabra transferencia que tiene su carga comercial pero también ese lado de yo te devuelvo lo que tú me das. Cuando Freud cree que puede curar a través de la palabra ¿no es eso la escritura también? Uno da, el otro devuelve, una relación entre pares. La honestidad está sobreentendida, un lugar de confianza, donde voy a entregarme al misterio de mi propia existencia con toda su zona de horror y de belleza. Yo estoy muy agradecida a mis sesiones, a mi analista. Me encanta analizarme y creo que le hace muy bien a mi escritura. Porque cuanto más profundizo en mí, más profundizo en ella. Es un lugar de cuidado para mí. Es al que voy más puntual, el que nunca me lo pierdo. No quiero ser dada de alta. (risas)</p>
<p>También en esto fue una niña rara: “En el Perú es poco frecuente. Yo me analizaba desde muy chica. Creo que uno de mis primeros recuerdos es con siete años decirles a mis padres que quería ir a un psicólogo. Yo misma pedir un lugar para ir a tener una evolución ajena a mi familia, un lugar donde no voy a ser juzgada. Qué atenta siempre estuve a cuidar mi salud mental”.</p>
<p>&#8216;Geografía de la oscuridad&#8217;<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/16194267829788483932940_04_l.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-1672" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/16194267829788483932940_04_l-188x300.jpg" alt="" width="188" height="300" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/16194267829788483932940_04_l-188x300.jpg 188w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/09/16194267829788483932940_04_l.jpg 375w" sizes="(max-width: 188px) 100vw, 188px" /></a><br />
Katya Adaui<br />
Ed. Páginas de Espuma<br />
120 páginas<br />
15 euros</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/09/23/katya-adaui-cuando-me-entregue-a-la-escritura-se-volvio-como-una-tela-sobre-mi-cuerpo/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/09/23/katya-adaui-cuando-me-entregue-a-la-escritura-se-volvio-como-una-tela-sobre-mi-cuerpo/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/09/23/katya-adaui-cuando-me-entregue-a-la-escritura-se-volvio-como-una-tela-sobre-mi-cuerpo/&amp;title=Katya Adaui: &#8220;Cuando me entregué a la escritura, se volvió como una tela sobre mi cuerpo&#8221;">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/geografia-de-la-oscuridad/" rel="tag" title="Geografía de la oscuridad">Geografía de la oscuridad</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/katya-adaui/" rel="tag" title="Katya Adaui">Katya Adaui</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/paginas-de-espuma/" rel="tag" title="Páginas de Espuma">Páginas de Espuma</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/relatos/" rel="tag" title="relatos">relatos</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/09/23/katya-adaui-cuando-me-entregue-a-la-escritura-se-volvio-como-una-tela-sobre-mi-cuerpo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1671</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Avelino Hernández o la sabiduría de vivir</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/03/26/avelino-hernandez-o-la-sabiduria-de-vivir/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/03/26/avelino-hernandez-o-la-sabiduria-de-vivir/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 26 Mar 2021 10:22:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Acción social]]></category>
		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Avelino Hernández]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[biografía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[La Discreta]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rimpego]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1601</guid>
		<description><![CDATA[DOS LIBROS RECUERDAN LA TRAYECTORIA DEL AUTOR DE &#8216;LOS HIJOS DE JONÁS&#8217; Avelino Hernández. Escritor. Soriano de Valdegeña. Autor de novelas, ensayos, libros de viajes, misceláneas… Animador y gestor sociocultural, pionero en señalar la despoblación del mundo rural y con ella la desaparición de una cultura que se había mantenido inmutable durante siglos antes de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>DOS LIBROS RECUERDAN LA TRAYECTORIA DEL AUTOR DE &#8216;LOS HIJOS DE JONÁS&#8217;</strong></p>
<div id="attachment_1602" style="width: 398px" class="wp-caption alignright"><a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Avelino-94-bn-1-1.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-1602" loading="lazy" class="wp-image-1602" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Avelino-94-bn-1-1-235x300.jpg" alt="" width="388" height="495" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Avelino-94-bn-1-1-235x300.jpg 235w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Avelino-94-bn-1-1.jpg 598w" sizes="(max-width: 388px) 100vw, 388px" /></a><p id="caption-attachment-1602" class="wp-caption-text">Avelino Hernández, en el estudio.</p></div>
<p>Avelino Hernández. Escritor. Soriano de Valdegeña. Autor de novelas, ensayos, libros de viajes, misceláneas… Animador y gestor sociocultural, pionero en señalar la despoblación del mundo rural y con ella la desaparición de una cultura que se había mantenido inmutable durante siglos antes de que el término España vacía o vaciada fuera tendencia en todas en informativos y publicaciones; poseedor de una sonrisa que era la puerta de entrada a una amistad perdurable. Puede que a muchos su nombre fuera de Soria, la tierra por la que luchó y donde es una auténtica celebridad, y de Castilla y León donde trabajó y animó proyectos que se extenderían por todo el territorio nacional, no les suene al principio. Pero tiene en su producción literaria novelas notables como ‘Los hijos de Jonás’ o ‘La señora Lubomirska regresa a Polonia’ y libros de relatos y misceláneas como ‘Mientras cenan con nosotros los amigos’, de gratísima lectura. Lo cierto es que su prematura muerte cortó de raíz una carrera literaria que venía de muy atrás (sus más de cincuenta títulos abarcan desde la literatura infantil y juvenil a todos los géneros) pero que empezaba a consolidarse en ese momento, conducida desde la agencia de Carmen Balcells.</p>
<p>Avelino Hernández dejó para siempre sus páramos sorianos y el azul del mar mediterráneo que acogió los últimos años de su vida en 2003, a causa de un cáncer irreversible. Y justo ahora dos libros coinciden en las librerías dejando constancia de su fructífero paso por la vida. El que dos publicaciones simultáneas coincidan en recuperar su memoria y su legado no es fruto de la casualidad sino de un desacuerdo que ha resultado un feliz desacuerdo. Teresa Ordinas, la viuda del escritor, le propuso a quien fuera uno de sus mejores amigos, el escritor segoviano Ignacio Sanz, que escribiera una biografía del autor de ‘Una vez había un pueblo’. Una biografía canónica. La respuesta de Ignacio fue la esperable en alguien con verdadera alergia a todo lo que suene a archivo histórico, documentación, búsqueda de datos… Así que la respuesta fue rotunda: no. Pero a Ignacio Sanz no se le puede poner un señuelo donde él olfatee una buena historia y la de su amigo, sin duda, con toda una peripecia vital llena de idas venidas y aventuras literarias y sociales, lo era.</p>
<p>Mientras tanto, Teresa no renunciaba a ver hecha realidad la biografía ‘real’ del que había sido su compañero de vida. Y decidió, animada por otros amigos comunes, a escribirla ella misma. Quién mejor que ella, custodia de su legado, pero sobre todo testigo directo y a la vez protagonista de una vida en común larga e intensa. Así es como han visto la luz ‘Vida de San Avelindo’, de Ignacio Sanz (La Discreta) y ‘Avelino Hernández. Desde Soria al mar’, de Teresa Ordinas (Rimpego). Dos libros que se leen del tirón, que avivan el recuerdo a la vez que ponen un punto de nostalgia en quienes tuvieron la suerte de conocer al protagonista, que desvelan facetas desconocidas o menos conocidas de él y que, para quienes no le conocieron, no dejan de ser el retrato de alguien que supo hacer de su vida una obra de arte. Una creación por encima de su creación literaria que era a su vez uno de sus ejes vitales.</p>
<p>El primero, ‘Historia de San Avelindo’, lleva desde el mismo título la personalidad de su autor. Ignacio Sanz es un escritor dado al juego y las bromas, a la invención literaria y al despiste. Su libro tiene una primera parte emocionante porque es el testimonio de un amigo con el que compartió inquietudes literarias y afanes vitales: el amor por unas tierras que, reflejado en títulos como ‘Donde la vieja Castilla se acaba’, hablaban de despoblación y abandono, de culturas destinadas al olvido, y con él la desaparición de la lengua que las nombraba y matizaba. Juntos hicieron viajes recorriendo despoblados y devolviendo vida a pueblos donde ya no se oía la risa de los niños en escuelas inexistentes.</p>
<p>El Avelino seductor, el que era capaz de embarcar en aventuras imposibles a colegios enteros de criaturas que ya no conocerían la vida de sus abuelos en las zonas rurales porque eran hijos de la emigración, o a convocar a lectores de toda la geografía nacional para asistir en un desierto a la presentación de alguno de sus libros, está en esas páginas. Como están los niños de zonas rurales a los que embarcó en la aventura de escribir un libro y a los que iban destinados relatos como ‘Una vez había un pueblo’, ‘Silvestrito’ o ‘La boina asesina del contador de cuentos’. Y está el inventor de las ‘cosechas’, una cita anual que reunía en Calatañazor a escritores, artesanos, músicos e intelectuales en torno a una buena mesa y el fuego de la tertulia. Joaquín Díaz, Julio Llamazares, María Salgado, Miguel Manzano, Cristina Cerezales… pasan por esos encuentros y por esas páginas.</p>
<div id="attachment_1603" style="width: 346px" class="wp-caption alignright"><a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/felicidad-suprema.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-1603" loading="lazy" class="wp-image-1603" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/felicidad-suprema-225x300.jpg" alt="" width="336" height="448" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/felicidad-suprema-225x300.jpg 225w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/felicidad-suprema.jpg 480w" sizes="(max-width: 336px) 100vw, 336px" /></a><p id="caption-attachment-1603" class="wp-caption-text">Avelino Hernández y Teresa Ordinas, en su llaüt.</p></div>
<p>Por la segunda parte desfilan amigos del escritor a los que Sanz entrevista de forma imaginaria, tan imaginaria que podemos ver a Avelino tocando el violín, o convertido en santo de tanta popularidad que el mismo Papa peregrina a su tierra siguiendo la estela de su leyenda.</p>
<p><strong>ÁLBUM CON FIGURAS</strong></p>
<p>La de Teresa Ordinas, ‘Avelino Hernández. Desde Soria al mar’ es al mismo tiempo una biografía más canónica, fruto de un conocimiento íntimo y de una vida en común alentada por la idea compartida de que la existencia es en sí misma una aventura, pero al mismo tiempo apasionante y fresca. Teresa es fotógrafa. Autora de muchas de las imágenes que conocemos del escritor. Y este hecho se refleja en un libro que es a la vez un álbum de fotos y un mosaico formado por los momentos más significativos en la vida del autor de ‘El día en que lloró Walt Whitman’ Aquí está el Avelino de formación religiosa como tantos niños de su generación para los que el seminario era la única posibilidad de formación y de alcanzar estudios superiores; el que se apartó del sacerdocio cuando comprobó que la práctica de la religión en esos años de la dictadura poco casaba con su compromiso con los más desfavorecidos; está el militante de la ORT en la clandestinidad, el hiperactivo promotor de iniciativas en favor de la comunidad tanto desde el punto de vista social como cultural. Asistimos a las múltiples mudanzas a las que obligaba la clandestinidad, a los cambios de ciudad cuando un nuevo proyecto laboral lo demandaba (Culturalcampo fue quizá uno de los que más repercusión tuvieron ya en democracia), a su fugaz paso por la política institucional desde la secretaría general de Educación y Cultura, en el primer gobierno del socialista Demetrio Madrid en la Junta de Castilla y León y su convencimiento de que la ‘realpolitik’ como dice su viuda, no iba con él… Y compartimos su última decisión vital conjunta: la literatura iba ganando la batalla y Avelino necesitaba un lugar tranquilo en el que poder escribir. Así fue cómo un soriano, amante de las Tierras Altas y del frío de la meseta, bajó al azul del Mediterráneo, y eligió la tierra natal de su compañera, la isla de Mallorca, convertido en un patrón capaz de guiar su ‘llaüt’ por unas aguas casi siempre tranquilas.</p>
<p>El libro de Teresa Ordinas tiene, a mi juicio, dos valores principales: el de haber dejado a un lago cuidadosamente el tono sentimental o melancólico que tan fácilmente podría haberse deslizado en un escrito firmado por quien tanto le quiso, y el haber dado voz a algunos de sus amigos y colaboradores, cuyo testimonio (incluido el del autor del libro precedente) se va intercalando, componiendo así un retrato con múltiples facetas y voces distintas unidas por el denominador común del amor al personaje.</p>
<p>Entre ellos, destaca el de Julio Llamazares quien además de reconocerle el carácter de pionero a la hora de alertar de la despoblación de la provincia soriana confiesa que a Avelino Hernández debe la escritura de un libro como ‘La lluvia amarilla’, que tanto significó en su trayectoria.</p>
<p>Avelino escribiendo, Avelino en familia, en el ‘ateneo’ de su casa mallorquina, con Teresa de viaje, con alguno de los campesinos de su amada tierra con los que tanto disfrutaba conversar.  En Escocia o en los campos de Soria. Simplemente sonriendo… Así le vemos en las fotografías que acompañan la historia de su vida.</p>
<p>Una vida que, ya se ha dicho, él quiso convertir en una obra de arte. Recuerdo la que quizá fue mi última conversación con él, seguramente tras la publicación de una de sus obras. En ella insistía en la que había sido la pregunta fundamental de su existencia: ¿Cómo vivir? Creo que él supo contestarla con acierto y esa era la razón por la que transmitía tanta energía. Una lección de vida que llegará a los lectores de ambos libros.</p>
<p>Y su sonrisa…<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/978841661027-1.gif"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-1606" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/978841661027-1-213x300.gif" alt="" width="213" height="300" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Avelino Hernández.</strong><br />
<strong>Desde Soria al mar.</strong><br />
Autora: Teresa Ordinas Montojo<br />
Editorial Rimpego</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Vida de San Avelindo</strong><a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Portada-Avelindo.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-1608" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Portada-Avelindo-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Portada-Avelindo-300x300.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Portada-Avelindo-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2021/03/Portada-Avelindo.jpg 450w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><br />
Autor: Ignacio Sanz.<br />
Editorial La Discreta</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/03/26/avelino-hernandez-o-la-sabiduria-de-vivir/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/03/26/avelino-hernandez-o-la-sabiduria-de-vivir/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/03/26/avelino-hernandez-o-la-sabiduria-de-vivir/&amp;title=Avelino Hernández o la sabiduría de vivir">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/avelino-hernandez/" rel="tag" title="Avelino Hernández">Avelino Hernández</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/biografia/" rel="tag" title="biografía">biografía</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/la-discreta/" rel="tag" title="La Discreta">La Discreta</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/rimpego/" rel="tag" title="Rimpego">Rimpego</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2021/03/26/avelino-hernandez-o-la-sabiduria-de-vivir/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1601</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La nueva poética de José Noriega</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/11/la-nueva-poetica-de-jose-noriega/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/11/la-nueva-poetica-de-jose-noriega/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 11 Nov 2020 12:43:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Museos]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[?Las ratas']]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Casa Revilla]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José Noriega]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miguel delibes]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1568</guid>
		<description><![CDATA[EL ARTISTA EXPONE SU VISIÓN DE LA NOVELA DE MIGUEL DELIBES &#8216;LAS RATAS&#8217; EN LA CASA REVILLA DE VALLADOLID Si se le pregunta a José Noriega qué es lo que le hace conectar de manera especial con la novela ‘Las ratas’, contesta, casi a modo de titular: “La mirada de niño pobre”. Y a continuación [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>EL ARTISTA EXPONE SU VISIÓN DE LA NOVELA DE MIGUEL DELIBES &#8216;LAS RATAS&#8217; EN LA CASA REVILLA DE VALLADOLID</strong></span></p>
<p><a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/Expo-Nori-4.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1569" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/Expo-Nori-4-300x188.jpg" alt="" width="815" height="511" /></a>Si se le pregunta a José Noriega qué es lo que le hace conectar de manera especial con la novela ‘Las ratas’, contesta, casi a modo de titular: “La mirada de niño pobre”. Y a continuación puede que sus palabras acaben dibujando una infancia sin medios económicos en la que estudiar solo era posible (como para tantos niños de su generación en este país) en el seminario, donde ya empezó a dejar claro que los únicos votos futuros serían con el arte. Como, más tarde, en el servicio militar donde sus habilidades para el dibujo le otorgaron un estatus especial.</p>
<p>La traslación a la xilografía de su amor por esta novela, su conexión con las palabras de Miguel Delibes, se puede ver estos días en la sala de exposiciones de la Casa Revilla de Valladolid, en otro de los actos dedicados al Centenario del escritor vallisoletano.</p>
<p>Lo primero que salta a la vista al entrar en la sala es la pulcritud y el buen gusto con el que se exhiben las obras. Pocos artistas tan minuciosos como él a la hora de controlar todo el proceso de creación y exhibición. Una muestra pensada al milímetro desde el ritmo de las obras a su ubicación espacial para invitar al espectador a adentrarse en la obra delibeana por una puerta diferente a la habitual.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/Expo-Nori-5.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1570" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/Expo-Nori-5-300x188.jpg" alt="" width="507" height="318" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/Expo-Nori-5-300x188.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/Expo-Nori-5-768x480.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/Expo-Nori-5.jpg 843w" sizes="(max-width: 507px) 100vw, 507px" /></a></p>
<p>Noriega ha convivido con este libro desde su primera lectura con 16 años, ha coleccionado distintas ediciones de la novela (la primera, del verano del 62, que consiguió en una librería de viejo de Barcelona se exhibe en una vitrina) y ha incorporado sus últimas investigaciones artísticas a la relación entre la escritura y los grabados. Para que el espectador de la exposición pueda controlar todo el proceso, también se exhibe un vídeo en el que el artista aparece en su taller dando cuenta de todos los pasos de la creación, los dibujos preparatorios, los cálculos precisos y su estrecha relación con la fresadora alemana, su gran aliada de los últimos años, que ejecuta con precisión milimétrica el grabado de la madera.</p>
<p>‘Las ratas’ es una novela oscura, llena de círculos de muerte, y así son las piezas que ocupan las paredes de la sala. Hay que adentrarse en el mundo de Noriega y dejarse llevar: haber encontrado una distinta manera de ejecutar el grabado xilográfico ha dado un nuevo impulso a su creatividad, situada en lo que él llama la ‘poética de palo’ y que ha dado como resultado entre otros proyectos, un hermoso libro de haikus realizado junto a Mauro Alberto García. Pero esta es otra historia. Hay una obra por capítulo y junto a ellas las líneas de la novela en las que el artista se inspiró.</p>
<p>Dureza, forma y presión son las claves de esa poética presente también en esta muestra llena de símbolos que eluden la obviedad. La conexión de Noriega con la materia, su vocación artesanal son también llaves a la hora de conectar con su obra artística. Entre la dureza y la maleabilidad, entre la gravedad de la expresión y su conexión poética hay un camino de ida y vuelta entre la materia y el concepto. Aquí el protagonista formal es el círculo porque circular es la vida, circulares los sueños y los procesos naturales.</p>
<p>17 dibujos, 17 xilografías y una manta pintada un guiño al autor del libro pues procede de una de las primeras exposiciones de José Noriega en Valladolid que visitó Delibes y ante la que mantuvieron una breve conversación. También, una nota de color (“para aliviar la negrura del resto”) que nos habla de la afición del artista por coleccionar todo tipo de catálogos antiguos. En este caso, un muestrario de una fábrica de tejidos nos sitúa en la época en que Las ratas apareció por primera vez. Asuntos colaterales que, de todas formas, no deben distraernos del punto central. Un paso más en la nueva, aunque siempre coherente, poética del artista.</p>
<p>(Las fotografías muestran algunas de las obras expuestas. Por cortesía del artista)</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/11/la-nueva-poetica-de-jose-noriega/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/11/la-nueva-poetica-de-jose-noriega/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/11/la-nueva-poetica-de-jose-noriega/&amp;title=La nueva poética de José Noriega">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/las-ratas/" rel="tag" title="?Las ratas'">?Las ratas'</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/casa-revilla/" rel="tag" title="Casa Revilla">Casa Revilla</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/jose-noriega/" rel="tag" title="José Noriega">José Noriega</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/miguel-delibes/" rel="tag" title="miguel delibes">miguel delibes</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/11/la-nueva-poetica-de-jose-noriega/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1568</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>NUEVE MIRADAS DE ARTE CONTEMPORÁNEO</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/05/nueve-miradas-de-arte-contemporaneo/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/05/nueve-miradas-de-arte-contemporaneo/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Nov 2020 12:11:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Museos]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Becas de Creación Artística. Cortes de Castilla y León]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Nueve miradas]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1561</guid>
		<description><![CDATA[LA EXPOSICIÓN DE LOS TRABAJOS BECADOS POR LA ANTIGUA FUNDACIÓN VILLALAR TOMA EL PULSO A LA CREACIÓN EN LA COMUNIDAD La memoria. De una manera no tanto casual como inconsciente los nueve proyectos que obtuvieron las becas de creación artística en la última convocatoria de la Fundación Villalar (ahora Fundación Castilla y León) tienen ese [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>LA EXPOSICIÓN DE LOS TRABAJOS BECADOS POR LA ANTIGUA FUNDACIÓN VILLALAR TOMA EL PULSO A LA CREACIÓN EN LA COMUNIDAD</strong></span></p>
<p><a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180818-2-mediana.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1563" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180818-2-mediana-300x138.jpg" alt="" width="872" height="401" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180818-2-mediana-300x138.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180818-2-mediana-768x354.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180818-2-mediana-1024x472.jpg 1024w" sizes="(max-width: 872px) 100vw, 872px" /></a>La memoria. De una manera no tanto casual como inconsciente los nueve proyectos que obtuvieron las becas de creación artística en la última convocatoria de la Fundación Villalar (ahora Fundación Castilla y León) tienen ese denominador común. Quizá sea inevitable. Quizá todo acto de creación es un acto de memoria. El resultado de las propuestas que obtuvieron el respaldo de la institución convocante se exponen en el vestíbulo de las Cortes regionales en Valladolid, exposición que aún se puede visitar hasta el 15 de noviembre. Merece la pena cruzar el río (barrera mental más que física) y dejarse llevar en un recorrido lleno de huellas. Poner los pies en las que nos proponen nueve artistas, uno por provincia de la Comunidad. Y sentirnos concernidos por sus propios recuerdos y encontrar en ellos lo que nos une. Y si fuera verdad (a veces lo es, pero no siempre) que una imagen vale más que mil palabras, se podría decir que una exposición como ésta hace más comunidad que mil discursos voluntaristas sin resultado práctico (ni plástico). De manera que hay que felicitarse por el hecho de que las becas vayan a tener continuidad una vez la Fundación ha realizado su propia transición.</p>
<p>El arte como palimpsesto. No tanto para borrar lo que el pasado escribió sino para entrever en los renglones nublados lo que nos dejó para continuar la historia.</p>
<p><strong>Ángela Segovia</strong>, que a pesar del apellido es abulense, continúa en ‘Apariciones de una cabaña en el bosque’ su particular camino de investigación en torno al lenguaje poético y su relación con otras formas de expresión artística. En este caso, la imagen atravesada por el azar, la memoria de su infancia y la relación con un lugar de la naturaleza prendido a ella.  “Yo quería ir muy de seguido al bosque, a un lugar del bosque, para comprobar si eso le hacía algo a las palabras. De cierto me hizo algo en el corazón”, leemos al inicio del ‘Cuaderno de las jaras (muertas)’, el diario que es una parte del proyecto y que se publicará por separado del libro que será su núcleo central. Palabras que funcionan como señales de su trabajo. Segovia que, entre otros galardones, tiene el Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández 2017, dejó una serie de poemas escritos para el visitante de la exposición en el reverso de sus imágenes truncadas e igualmente poéticas.</p>
<p><strong>David Palacín</strong>, fotógrafo afincado en Burgos, ha puesto la cámara delante de rostros potentes tanto del mundo del flamenco, en el que se inició de adolescente y luego continuó durante su residencia en Sevilla, como de la inmigración o de los descendientes de esclavos de aldeas africanas que fueron vendidos entre 1536 y 1807 en la isla de Gorée, a donde viajó para retratar a sus habitantes. Su trabajo tiene continuidad en el medio audiovisual, el elegido para el proyecto de ‘Miradas’. En ‘Retrato del viaje que no te conté’ relata en clave autobiográfica un momento de su infancia, entre la vida y la muerte, cuando se cayó de una barca que había comprado su padre. Su hipocondría, el miedo al final, el ahogamiento… su voz en off desgrana la teoría de la resurrección: vivimos pero no dejamos de morir. En blanco y negro con la fusión de imágenes estáticas y en movimiento, compone el relato de las vidas superpuestas.</p>
<p>ARQUITECTURA INDUSTRIAL</p>
<p>León, 1992. En la ciudad se dejarán de oír las sirenas que llaman al trabajo en la azucarera de Santa Elvira, un ejemplo del desarrollo industrial del siglo pasado –la fábrica se instaló en la ciudad en 1935 por iniciativa dela Sociedad Industrial Castellana S.A.— El cierre es inevitable y con él no solo se pierde una actividad industrial en la ciudad sino todo un barrio, ya que como en otros sectores industriales de la época, Santa Elvira era un complejo que además de las instalaciones fabriles incluía cuarenta viviendas para otras tantas familias de los trabajadores, así como cuatro chalets “para los contramaestres” y un parque infantil. “Desapareció todo el barrio de La Vega” afirma uno de los ‘azucareros’ que relatan esta historia en el documental. El prólogo lo pone Antonio Gamoneda leyendo un breve pasaje de sus memorias en los que rememora el paso de los camiones cargados de remolacha por el barrio leonés del Crucero, donde vivía. El artista leonés <strong>Jonathan Notario</strong> realiza el documental en clave testimonial pero también poética. Ayuda el blanco y negro, el fondo e los nocturnos de Chopin y la realización de maquetas a las que pone vida de forma artesanal. Cuatro ex trabajadores hilan sus recuerdos infantiles con los esfuerzos para que no se cerrara la fábrica o para que se salvaran las viviendas. Ninguno de los cuales dio frutos. A pesar del valor como arquitectura industrial de la época la fábrica nunca fue declarada BIC (Bien de Interés Cultural) y sus restos “parecen colgar del cielo”.</p>
<p>La palentina <strong>Ana Marcos</strong> continúa en su proyecto ‘Paisajes observables’ su línea de investigación en torno al arte electrónico y digital. Sus imágenes proyectadas en gran formato en la sala componen “un relato de lugares que no existen y personas que no habitan esos lugares”, según las palabras de la propia artista, para quien la imagen documental es el lienzo sobre el que imprimir nuevas experiencias visuales y colectivas. Sobre la base de paisajes reales de la provincia de Palencia y de sus habitantes (así como de los visitantes de la exposición) compone una nueva experiencia de instalación artística. Marcos ha desarrollado otros trabajos en la misma línea utilizando los bigdata que genera un espectador que acude a sus exposiciones. Su formación en ingeniería de telecomunicaciones y su formación artística van de la mano en toda su trayectoria profesional.</p>
<p>LITERATURA SEMINAL</p>
<p>De la tecnología más avanzada a la más tradicional manera de comunicar la poesía. La galardonada poeta salmantina <strong>Amalia Iglesias</strong> ha dibujado en ‘Leer da tiempo’ el mapa interior de su ser como poeta. Están aquí por tanto la memoria de sus lecturas, las referencias a libros y autores que fueron sustancia en su manera de acercarse a su propia poesía. Lejos de una intención de homenaje o resumen, los ecos de las palabras fundacionales funcionan como raíces, semillas o esquejes con los que componer una nueva partitura. Así resuenan en nuestros oídos, y se citan de forma expresa en los títulos, libros de Vicente Huidobro, César Vallejo, María Zambrano o Lorca. A través de esas referencias más o menos próximas temporalmente a la escritora el libro avanza en su poética personal marcada tanto por la relación con la naturaleza como por la búsqueda de nuevas formas de expresión. ‘Leer da tiempo’ es un título polisémico que expresa para la autora un convencimiento y un deseo: el deseo de tener tiempo para leer no cualquier libro sino aquellos que realmente funcionan como semillas de vida y escritura y el convencimiento de que leer amplifica el tiempo de nuestra propia vida, no solo porque “mantiene en forma los músculos del alma” sino porque nos permite calzarnos” otras huellas para recorrer caminos en los que nunca hemos estado” y, al mismo tiempo, “reconocernos en lo que somos”.</p>
<p>La memoria esta vez no lectora sino vivencial está también y de forma explícita en el título del proyecto ganador por la provincia de Segovia: ‘(Doce) actos de memoria’, del que son autores <strong>Nieves Correa</strong> y <strong>Abel Loureda</strong>. Volvemos al campo de las Artes Visuales y la performance en el que trabajan ambos artistas para traer al presente lugares perdidos en el tiempo insertando presencias actuales mediante actos performativos: Volver a habitar esos espacios aunque sea de forma fugaz para recuperarlos en el tiempo y proyectarlos hacia el futuro. Su reflexión en torno a la despoblación y el abandono tiene como origen el concepto ‘lugar de memoria’ acuñado por el historiador Pierre Nora como “cualquier entidad significativa, de naturaleza material o no material, que por la voluntad humana o por la obra del tiempo se haya convertido en un elemento simbólico del patrimonio memoria de cualquier comunidad”. Doce vídeos y una selección de imágenes fijas que componen un retablo contemporáneo de vivencias en las ruinas de una iglesia, en un molino abandonado o en el lugar en el que una taberna o mesón convocaba el encuentro y la charla.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180754-1-pequeña.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1564" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180754-1-pequeña-300x138.jpg" alt="" width="602" height="277" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180754-1-pequeña-300x138.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2020/11/IMG_20200917_180754-1-pequeña.jpg 736w" sizes="(max-width: 602px) 100vw, 602px" /></a></p>
<p>‘Trazados invisibles’ del soriano <strong>Alberto Crespo</strong> es, como otros trabajos seleccionados, un proyecto en evolución que, por su propia naturaleza, tendrá continuidad en el futuro. Se trata de un proceso participativo en el que una vez más se unen las nuevas tecnologías con las huellas de la tradición en el mundo rural, ya sea las de labores del campo o la ganadería, como también la de los refranes a ellas asociadas. El movimiento de un rebaño a vista de dron, el trazado geométrico de un tractor, el dibujo que realiza sobre la tierra una cosechadora se transforman mediante procesos de digitalización en cartografías y huellas de actividades que de otra manera pasarían desapercibidas en nuestra forma de vida actual. La tecnología sirve aquí para dar una traslación plástica a actividades de las que la vida urbana nos ha desconectado. Como esa nube en transformación, esa constelación cósmica realizada a través del movimiento de las ovejas en el campo.</p>
<p>El trabajo fotográfico de la vallisoletana <strong>Cristina R. Vecino</strong> juega a menudo con la imagen encontrada. Imágenes antiguas que le sirven para extender su propia idea de la fotografía y sobre las que a menudo compone un discurso que de nuevo une memoria y presente. En este caso, no fueron imágenes sino palabras las que encontró en una agenda anotada durante 1999 por Sergio Rodríguez. De esas palabras parte ‘Nada, nadie, nunca’ en el que la artista crea una identidad ficticia en redes sociales, @S. Zvekic, mediante la que explora la idea de identidad y representación en los nuevos espacios de comunicación en red. Y lo hace asociando las palabras de la agenda con las imágenes que le sugieren que, a su vez, funcionan en ocasiones como palimpsestos donde se funden huellas e impresiones actuales. El resultado final es un libro en el que algunas de las frases de la agenda, que no fueron escritas con este fin (la fotógrafa no conoció a su autor hasta el final del proceso) con su propia inspiración. Un paso más en el trabajo lleno de sugerencia poéticas de esta artista.</p>
<p>La colección arqueológica del Museo de Zamora es parte fundamental en el trabajo <strong>de Raúl Lorenzo</strong>, quien, durante el tiempo de duración de la beca, desarrolló su proyecto ‘Tiempo mítico’. El resultado es la instalación ‘Sin vuestro hierro caería la noche’ que cierra la exposición en el vestíbulo de las Cortes regionales. El título, sacado de un poema de Claudio Rodríguez (‘A las estrellas’) profundiza en la relación entre las huellas de una cultura arcaica y el efecto que una mirada actual y descontextualizada tendría sobre su imagen. De esta forma piezas reelaboradas y situadas fuera del relato museográfico que las interpreta interpelan al espectador desde un pasado remoto e invitan a mirarlas desde el bagaje de una formación plástica contemporánea.</p>
<p>Nueve miradas, nueve proyectos artísticos, una breve pero significativa muestra de los caminos del arte actual en la Comunidad.</p>
<p>(Fotos cortesía de la Fundación Castilla y León)G</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/05/nueve-miradas-de-arte-contemporaneo/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/05/nueve-miradas-de-arte-contemporaneo/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/05/nueve-miradas-de-arte-contemporaneo/&amp;title=NUEVE MIRADAS DE ARTE CONTEMPORÁNEO">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/becas-de-creacion-artistica-cortes-de-castilla-y-leon/" rel="tag" title="Becas de Creación Artística. Cortes de Castilla y León">Becas de Creación Artística. Cortes de Castilla y León</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/nueve-miradas/" rel="tag" title="Nueve miradas">Nueve miradas</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2020/11/05/nueve-miradas-de-arte-contemporaneo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1561</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>&#8220;Quiero que mis columnas le hagan sentir al lector menos loco o menos solo&#8221;</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2019/11/21/quiero-que-mis-columnas-le-hagan-sentir-al-lector-menos-loco-o-menos-solo/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2019/11/21/quiero-que-mis-columnas-le-hagan-sentir-al-lector-menos-loco-o-menos-solo/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Nov 2019 16:49:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Angélica Tanarro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[la sombra del ciprés]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Pensameinto]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<post_tag><![CDATA['Teoría de la gravedad']]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Leila Guerriero]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Periodismo literariorriero]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/?p=1398</guid>
		<description><![CDATA[LA PERIODISTA Y ESCRITORA ARGENTINA PUBLICA TEORÍA DE LA GRAVEDAD&#8217;, UNA SELECCIÓN DE SUS COLUMNAS  Angélica Tanarro Cuando las columnas de opinión pierden la urgencia del papel prensa o el brillo azulado de la pantalla del ordenador para recalar en un libro, todo aquello que tenían de narrativo cobra fuerza, se apoyan unas a otras [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>LA PERIODISTA Y ESCRITORA ARGENTINA PUBLICA TEORÍA DE LA GRAVEDAD&#8217;, UNA SELECCIÓN DE SUS COLUMNAS </strong></p>
<p>Angélica Tanarro</p>
<p>Cuando las columnas de opinión pierden la urgencia del papel prensa o el brillo azulado de la pantalla del ordenador para recalar en un libro, todo aquello que tenían de narrativo cobra fuerza, se apoyan unas a otras y entre todas construyen un relato sobre la existencia humana. Eso sucede en ‘Teoría de la gravedad’, el último libro que ha dado a la imprenta en España la escritora y periodista argentina Leila Guerriero (Junín, 1967) cuyo trabajo se enmarca en la mejor tradición del periodismo literario en español que tan buenos frutos ha dado a uno y otro lado del Océano. El volumen acaba de llegar a las librerías de la mano de Libros del Asteroide. Se suma a otros títulos de la autora como ‘Opus Gelber o ‘Los suicidas del fin del mundo’.</p>
<p>&#8212;<strong>Empecemos por el título. ‘Teoría de la gravedad’ ¿a qué alude?</strong></p>
<p>&#8211;Buscaba un título que no tuviera un tono sentimentaloide, quería algo más frío, que fuera casi científico. Así que empecé a pensar en nombres de ecuaciones, de cosas relacionadas con la física y con la química. Y una de las teorías más famosas es sin duda la de la Ley de la Gravedad. Y el libro tiene esa cosa grave, pues al fin habla sobre la existencia humana así que me dije tomémosle el peso. Y pensé que iba justo por eso, porque remite a esa idea de la gravedad de la existencia humana, que no quiere decir oscuridad, pero si una cierta dureza.<a href="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2019/11/Leila-Guerriero-c-Emanuel-Zerbos.jpg"><img loading="lazy" class="alignright wp-image-1400" src="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2019/11/Leila-Guerriero-c-Emanuel-Zerbos-300x200.jpg" alt="" width="551" height="367" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2019/11/Leila-Guerriero-c-Emanuel-Zerbos-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2019/11/Leila-Guerriero-c-Emanuel-Zerbos-768x512.jpg 768w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2019/11/Leila-Guerriero-c-Emanuel-Zerbos-1024x682.jpg 1024w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/2/2019/11/Leila-Guerriero-c-Emanuel-Zerbos.jpg 1732w" sizes="(max-width: 551px) 100vw, 551px" /></a></p>
<p><strong>&#8211;Cuando se trata de reunir piezas sueltas, el orden y la selección tienen mucho peso, de forma que de ellos depende que salga un libro u otro y que al final las piezas se puedan leer como pequeños relatos encadenados. ¿Cómo ha sido en este caso el proceso de selección?</strong></p>
<p>&#8211;Es cierto lo que decís. En este caso, tanto la selección de las columnas como el orden los he hecho yo. Tenía una serie de columnas que trataban así asuntos de la experiencia humana desde un punto de vista personal y me preguntaba si no merecería la pena armar un libro con ellas que también eran las favoritas del editor Luis Solano. Porque otras veces escribo de temas más de actualidad, que se yo del Papa, de los abusos, de la crisis, de cuestiones de género… pero se trataba de hacer un libro atemporal con esas otras en las que hablo de amor, desamor, de ilusión, de desilusión, de las pérdidas, del paso del tiempo… Y fue un arduo trabajo elegir entre cientos y cientos de columnas, que afortunadamente tengo muy ordenadas en la computadora. No quería un orden cronológico, sino que buscaba un hilo narrativo que creo que subyace de una manera casi fantasmal.</p>
<p><strong>&#8211;De hecho, aunque no hay capítulos, a veces se pueden imaginar: en toda la primera parte tiene un gran peso el tema de las pérdidas (‘Lo que se pierde’ es el título de una de ellas), luego está la serie de ‘Instrucciones’ que son como fotos fijas de la vida de pareja…</strong></p>
<p>&#8211;Sí. Yo no quería capítulos, pero es cierto que hay zonas: el comienzo habla mucho de ausencias, de los padres, de la infancia, luego están las ‘Instrucciones’ que son la parte Frankestein porque las armé con retazos de cosas que he oído o que he visto o que me han pasado, y hacia el final hay una zona más luminosa… Es un paisaje emocional y como en todo paisaje hay distintas zonas, no estás siempre llorando o a los gritos, o feliz…</p>
<p><strong>GUARDIA PRETORIANA</strong></p>
<p><strong>&#8211;Es muy interesante el uso del yo como un recurso para hablar de cosas universales. Pedro Mairal, en el prólogo, lo expresa muy bien. Ese yo “es ficción en la medida en que es una construcción y contiene multitudes” y no lo es porque se muestra en carne viva.</strong></p>
<p>&#8211;Cuando uno escribe una columna así, con tanto contacto con lo personal, la pregunta que te haces es ¿por qué estoy contando esto? No tengo tanto ego como para pensar que lo que me ocurra le pueda interesar a tanta gente. La intención final es que cuando le llegue al lector eso que cuentas le haga sentir menos loco o menos solo, porque a él le ocurre algo parecido. Por eso, ese yo es una presencia algo fantasmal porque cuando piensas que se le va a atrapar ya está fuera. Hay una exposición, pero también una huida. Se muestra hasta el punto que esa exposición sirva para contar algo más universal.</p>
<p><strong>&#8211;Otro elemento de estilo es la poesía. Muchas columnas terminan con unos versos de poetas tan distintos como Idea Vilariño o Charles Simic, Elizabeth Bishop o Ana Blandiana. ¿Qué lugar ocupa la poesía en su vida y en su trabajo?</strong></p>
<p>&#8211;Yo leo mucha poesía. Y en mi biblioteca tiene un gran peso. Hablando con Manolo Borrás, el editor de Pre-Textos, le contaba que, en mi biblioteca, los estantes con la poesía están detrás de mi escritorio de forma que escribo de espaldas a los poetas. Y siento como que me protegen. Son algo así como mi guardia pretoriana. Y cuando los uso al final de una columna es como una rúbrica que intensifica lo que intento decir, o lo muestro porque ellos lo dijeron mejor. Por otro lado, es muy importante para un periodista leer poesía porque te da mucha oreja, mucho oído. En lo que escribo hay un cuidado por la música del lenguaje, por la métrica de las palabras. Corrijo mucho los textos buscando un adjetivo determinado que sea esdrújulo para que la frase suene como yo quiero, o busco un sinónimo para que no haya una rima innecesaria. Y también te enseña economía de recursos. Con dos frases los poetas dicen cosas que a ti te llevan cuarenta.</p>
<p><strong>&#8211;Otro tema habitual en sus columnas es la situación del periodismo. En una de las reunidas en un libro anterior, ‘Zona de obras’ (Círculo de tiza’), escribía: “¿Dejarían morir, sin intentarlo todo, a alguien que quieren mucho?”. ¿Lo estamos dejando morir?</strong></p>
<p>&#8211;Yo sigo escuchando la queja permanente. Y es cierto que las cosas no están bien, que hay muchos periodistas en paro y es muy preocupante y no sé si la situación se ha agudizado. Pero también creo que no hay que resignarse, que con la denuncia no basta. Hay que hacer algo para que este oficio no desfallezca, no se diluya, y hacerlo desde dentro. Volver a pensar entre todos el qué y el para qué. Hay crisis de medios, de empresas, pero este es un oficio de gente combativa, rebelde, contestataria, no es para gente mansita y yo me pregunto ¿qué responsabilidad nos cabe en todo lo que nos pasa?</p>
<p><strong>&#8211;Y esta forma de trabajo que imponen las nuevas tecnologías ¿afecta más al periodismo literario?</strong></p>
<p>-No. Yo creo que afecta más al de la noticia, al de la urgencia. Al periodista que tiene que hacer cinco notas al día y estar pendiente de la web y alimentar las redes sociales. A ese afán por llegar los primeros que acaba a veces dando noticias falsas, a ese periodismo que se hace desde la redacción por teléfono y sin pisar la calle. El periodismo narrativo siempre tuvo poco espacio, siempre fue marginal y, sin embargo, ahora hay muchos periodistas interesados por él y que gestionan medios en los que tienen cabida textos más largos, crónicas en las que se puede trabajar más tiempo. Porque urgencia y crónica se contraponen por completo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>TODO. TODO EL TIEMPO</strong></p>
<p><em>“Todo. Todo el tiempo”. La respuesta magistral que el genial músico de jazz Thelenius Monk dio a quien le preguntó cuando ya se había retirado y recluido ¿Qué te pasa? y a la que Leila Guerriero alude en la página 68 de ‘Teoría de la gravedad’ bien podría haber sido el título de este libro. En él una mujer escribe o piensa en que tiene que escribir, o coge el metro o un taxi, o recuerda su infancia en la Pampa y a sus padres, y va a los hospitales y a los cementerios, y a los conciertos en los que una adolescente irradiaba toda la fuerza por los poros, y cena con amigos o sola, o se detiene a pensar en el tiempo ese asesino veloz… Se angustia o es feliz en un instante incomprensible. Aquí palpita la vida en cada página y hay un yo que nos refleja, pero también hablan algunos yoes que la (nos) reflejaron antes. Guerriero toma la batuta para armonizar sus palabras con las de los poetas, y se apoya en ellos para sentirse menos sola. Entre las muchas citas hace suyas las palabras de Joan Didion cuando dice que uno no teme por lo que ya perdió, sino por lo que todavía no ha perdido. Guerriero, energía y lucidez hecha periodismo. ¿Su secreto? Quizá esta confesión: “Me dirán loca. Yo siempre estaré buscando bajo los adoquines, la arena de la playa”.</em></p>
<p>Foto: Emanuel Zerbos</p>
<hr />
<p><small>&copy; angelicatanarro for <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro">Calle 58</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2019/11/21/quiero-que-mis-columnas-le-hagan-sentir-al-lector-menos-loco-o-menos-solo/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2019/11/21/quiero-que-mis-columnas-le-hagan-sentir-al-lector-menos-loco-o-menos-solo/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2019/11/21/quiero-que-mis-columnas-le-hagan-sentir-al-lector-menos-loco-o-menos-solo/&amp;title=&#8220;Quiero que mis columnas le hagan sentir al lector menos loco o menos solo&#8221;">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/teoria-de-la-gravedad/" rel="tag" title="'Teoría de la gravedad'">'Teoría de la gravedad'</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/leila-guerriero/" rel="tag" title="Leila Guerriero">Leila Guerriero</a>, <a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/tag/periodismo-literariorriero/" rel="tag" title="Periodismo literariorriero">Periodismo literariorriero</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/angelicatanarro/2019/11/21/quiero-que-mis-columnas-le-hagan-sentir-al-lector-menos-loco-o-menos-solo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1398</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
