{"id":109,"date":"2008-06-06T21:36:24","date_gmt":"2008-06-06T21:36:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=109"},"modified":"2008-06-06T21:36:24","modified_gmt":"2008-06-06T21:36:24","slug":"si-flores-ni-coronas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2008\/06\/06\/si-flores-ni-coronas\/","title":{"rendered":"Si flores ni coronas"},"content":{"rendered":"<p><big>\u00abDesde hac\u00eda meses so\u00f1aba con tener un pa\u00f1uelo.<br \/>\nAlgo que no fuera un harapo ajado y pasado apresuradamente por el agua fr\u00eda.<br \/>\nGracias a mi enfermedad pude darme ese lujo. No pod\u00eda comerme mi raci\u00f3n de pan, as\u00ed que cambi\u00e9 dos porciones a cambio de un gran pa\u00f1uelo de batista.<br \/>\nMe parece un pa\u00f1uelo magn\u00edfico, del color rojo pardo de las velas marinas, con un gran cuadrado verde en el centro. Emplear\u00e9 trucos de apache para conservarlo. Si consigo regresar, ser\u00e1 el s\u00edmbolo de mi tenacidad\u00bb. <\/p>\n<p>La mujer que escribi\u00f3 esto logr\u00f3 regresar. El lugar al que ten\u00eda que regresar era su propia vida, arrebatada por la sinraz\u00f3n. El lugar desde el que ten\u00eda que regresar era el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz. Se llamaba Odette Elina (1910-1991). Cuando fue liberada por los rusos y pudo regresar a Francia dedic\u00f3 su vida a dar testimonio del horror. Durante diez a\u00f1os (de 1957 a 1967) fue secretaria del Comit\u00e9 Internacional de Auschwitz. En 1948 public\u00f3 \u2018Sin flores ni coronas\u2019 un excepcional relato de sus a\u00f1os en el campo de exterminio que ahora rescata la editorial Perif\u00e9rica. Sobre la barbarie nazi la literatura y el cine han dado grandes  obras, sobrecogedores informes, que lo son a\u00fan m\u00e1s porque todos sabemos que la crudeza de lo real supera en este caso cualquier ficci\u00f3n. El de Odette Elina ser\u00eda uno m\u00e1s. Si embargo, algo extra\u00f1o fluye en este libro primorosamente editado de un sello que habitualmente rescata textos olvidados por las rutinas eidtoriales a pesar de su relieve. Ese algo es su total falta de tremendismo, la limpieza en la descripci\u00f3n de un paisaje vital en situaci\u00f3n l\u00edmite. La suavidad con la que ofrece al lector un relato de supervivencia lejos de ablandar las situaciones las muestra en su total crudeza. Pero no hay regodeo en el horror. Cuando un pa\u00f1uelo rojo o un trozo de col encontrada en la basura se convierten en un acontecimiento y se cuentan con la naturalidad de quien contar\u00eda una acontecimiento importante de su vida, lo tremendo se muestra por s\u00ed solo. Esta es la inteligencia de la narraci\u00f3n de Elina. No empuja al lector. ni intenta una complicidad f\u00e1cil con \u00e9l. Simplemente le dice \u00abesto fue\u00bb. Incluso la mayor desesperanza se cuenta con una naturalidad que escalofr\u00eda. \u00abLlamo a la muerte porque tengo fr\u00edo, porque el mundo nos olvida y m\u00e1s vale terminar pronto\u00bb. En todo el libro hay un tono po\u00e9tico en las ant\u00edpodas dela impostaci\u00f3n que quiz\u00e1 es lo que m\u00e1s impresiona. Entre sus notas hay frases como \u00e9sta, que bien pudiera haber firmado Emily Dickinson. \u00abAqu\u00ed, s\u00f3lo los cielos nos parecen hermosos, pues \u00fanicamente ellos saben ser tr\u00e1gicos con grandeza\u00bb.<br \/>\nDir\u00eda eso de que es un libro necesario si el adjetivo no estuviera tan gastado.<\/big><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDesde hac\u00eda meses so\u00f1aba con tener un pa\u00f1uelo. Algo que no fuera un harapo ajado y pasado apresuradamente por el agua fr\u00eda. Gracias a mi enfermedad pude darme ese lujo. No pod\u00eda comerme mi raci\u00f3n de pan, as\u00ed que cambi\u00e9 dos porciones a cambio de un gran pa\u00f1uelo de batista. Me parece un pa\u00f1uelo magn\u00edfico, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}