{"id":1584,"date":"2020-12-02T11:16:21","date_gmt":"2020-12-02T10:16:21","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=1584"},"modified":"2020-12-03T11:22:07","modified_gmt":"2020-12-03T10:22:07","slug":"cristina-peri-rossi-conservo-la-libertad-pero-se-que-la-muerte-no-admite-insumisiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2020\/12\/02\/cristina-peri-rossi-conservo-la-libertad-pero-se-que-la-muerte-no-admite-insumisiones\/","title":{"rendered":"Cristina Peri Rossi: &#8220;Conservo la libertad, pero s\u00e9 que la muerte no admite insumisiones&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>&#8216;LA INSUMISA&#8217;, SU \u00daLTIMA ENTREGA NARRATIVA, ABORDA CON VALENT\u00cdA SU INFANCIA Y PRIMERA ADOLESCENCIA<\/strong><\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_1585\" style=\"width: 368px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/Cristina.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1585\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1585\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/Cristina-180x300.jpg\" alt=\"\" width=\"358\" height=\"597\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/Cristina-180x300.jpg 180w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/Cristina-768x1280.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/Cristina-614x1024.jpg 614w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/Cristina.jpg 1536w\" sizes=\"(max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1585\" class=\"wp-caption-text\">Cristina peri Rossi, fotograf\u00edada en Barcelona<\/p><\/div>\n<p>\u201cLa primera vez que me declar\u00e9 a mi madre ten\u00eda tres a\u00f1os\u201d. De esta contundente manera comienza \u2018La insumisa\u2019, la \u00faltima entrega narrativa de Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941) y la primera tras la concesi\u00f3n del premio Jos\u00e9 Donoso a toda su trayectoria, que llega de la mano de la editorial Menoscuarto. Hace ahora seis a\u00f1os, la escritora uruguayo espa\u00f1ola, afincada en Barcelona, daba a la imprenta \u2018Julio Cort\u00e1zar y Cris\u2019 (libro que por cierto ten\u00eda tambi\u00e9n un atractivo comienzo: \u201cNo fui al entierro de Julio Cort\u00e1zar. No estoy en la foto\u201d) y aunque entonces escribi\u00f3 la cr\u00f3nica de una amistad que dur\u00f3 casi una vida, y que qued\u00f3 interrumpida por la muerte del autor de \u2018Rayuela\u2019, a Peri Rossi le cuesta admitir que fuera un libro autobiogr\u00e1fico. Este car\u00e1cter que s\u00ed le concede sin reservas a \u2018La insumisa\u2019, la cr\u00f3nica sentimental de su infancia y primera adolescencia. Como suele hacer tanto si escribe novelas, poes\u00eda o relatos, la autora de obras como \u2018Todo lo que no te pude decir\u2019 o \u2018Habitaciones privadas\u2019 se abre en canal y no le tiembla la mano incluso a la hora de dejar por escrito episodios dolorosos de su juventud.<\/p>\n<p><strong>&#8211;Hizo su primera incursi\u00f3n autobiogr\u00e1fica publicada en el libro \u2018Julio Cort\u00e1zar y Cris\u2019, sobre su relaci\u00f3n con el escritor argentino, \u00bfqu\u00e9 le impuls\u00f3 a volver al g\u00e9nero con \u2018La insumisa\u2019?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;Escrib\u00ed \u2018Julio Cort\u00e1zar y Cris\u2019 sin la menor intenci\u00f3n autobiogr\u00e1fica, sino como parte de la biograf\u00eda que alg\u00fan d\u00eda alguien escribir\u00e1 sobre \u00e9l.\u00a0 Y completamente indignada por los rumores que corr\u00edan acerca de su posible homosexualidad, porque lo m\u00e1s probable es que muri\u00f3 de sida, pero no a causa de un contacto sexual, sino de una transfusi\u00f3n.\u00a0Cuando escrib\u00ed el libro ya hab\u00edan pasado m\u00e1s de diez a\u00f1os de su muerte y creo que fue la primera vez que asum\u00ed que la Cris de los quince poemas de amor a Cris de su libro \u2018Salvo el crep\u00fasculo\u2019 era yo. Pero nunca\u00a0acced\u00ed a publicar sus cartas. Para m\u00ed \u2018La Insumisa\u2019 y ese otro libro no tienen nada que ver.\u00a0Aunque ambos sean autobiogr\u00e1ficos, en \u2018La insumisa\u2019 soy la protagonista, en el otro es Julio.<\/p>\n<p><strong>&#8211;El libro tiene una acotaci\u00f3n temporal muy clara: escribe sobre su infancia y primera adolescencia. Sin duda, un periodo crucial en la vida en el que empiezan a manifestarse los deseos y las vocaciones. Conocemos a la ni\u00f1a, lectora voraz que pronto descubre que ser\u00e1 escritora. Y la dejamos con catorce a\u00f1os cuando llega a sus manos un libro de relatos de William Saroyan, \u2018Nena querida\u2019, que tiene cierto peso en la obra.\u00a0 \u00bfLa historia de su vida tendr\u00e1 continuidad?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;No escribo con proyectos a largo plazo, me siento mucho m\u00e1s libre si sigo la inspiraci\u00f3n\u00a0que surge de una emoci\u00f3n o un proyecto que me entusiasma sin predeterminaci\u00f3n. Adem\u00e1s, como escribo poes\u00eda, relatos y novelas, tengo una gran libertad para seguir la inspiraci\u00f3n. Ahora bien, una vez que me dejo enamorar por un proyecto, le soy fiel y lo termino. Todav\u00eda no he sentido el deseo de seguir con mi biograf\u00eda, tengo otros que me entusiasman. De lo que estoy segura es de que no ser\u00eda nunca un libro autobiogr\u00e1fico convencional.<\/p>\n<p><strong>&#8211;\u00bfCu\u00e1nto pesa en su libro lo real biogr\u00e1fico sobre lo novelado?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;Todo lo que cuento en la novela ocurri\u00f3 (es la primera vez que puedo decir esto de un libro m\u00edo, yo escribo con la imaginaci\u00f3n, no soy realista ni costumbrista) ahora bien, lo importante es c\u00f3mo se sienten las cosas, c\u00f3mo se cuentan. Solo el viaje de mis bisabuelos de G\u00e9nova a Montevideo tuve que imaginarlo y creo que es uno de los pasajes m\u00e1s emotivos del libro. Pero las mismas cosas vividas por otra adolescente hubieran sido sentidas y hubieran provocado otras reacciones posiblemente. Ocurre lo mismo con los lectores, seg\u00fan el lector un pasaje es m\u00e1s sentido que otro. Significativamente no quise dramatizar el episodio de la violaci\u00f3n\u00a0y ya he visto reacciones muy diferentes: en Montevideo, pas\u00f3 casi inadvertido, porque sus habitantes creen pertenecer a una cultura muy igualitaria y nada machista. Seguramente en Espa\u00f1a ese cap\u00edtulo ser\u00e1 m\u00e1s significativo.<\/p>\n<p><strong>&#8211;La literatura del yo, las memorias, los diarios, incluso los epistolarios tienen tras de s\u00ed una larga tradici\u00f3n, pero ahora parece que se ha redescubierto, hay como un \u2018boom\u2019 de la autoficci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo ve este fen\u00f3meno?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;Lo cierto es que no sigo las corrientes editoriales en boga, eso es un asunto de producci\u00f3n comercial editorial. Si hubiera querido ser rica y famosa habr\u00eda aceptado algunas propuestas de grandes editoriales, pero soy demasiado insumisa como para escribir al dictado del marketing editorial.<\/p>\n<p><strong>&#8212; Elena Poniatowska ha dicho de usted: \u201cPeri Rossi es la autora que corre m\u00e1s riesgos sin tener red debajo\u201d. Y es cierto que en sus libros suele mostrarse valiente. En este, incluso cuando relata la violaci\u00f3n que sufri\u00f3 ya que lo hace sin rastro de morbo ni escabrosidad. \u00bfC\u00f3mo ha manejado el riesgo en esta ocasi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;Elena es una mujer muy inteligente y una gran observadora que ha luchado mucho por las mujeres ind\u00edgenas de M\u00e9xico y contra\u00a0el machismo atroz de la sociedad. Nos hemos visto s\u00f3lo un par de veces en congresos internacionales, pero nos hemos entendido enseguida. No me interesa la literatura que no corre riesgos. Kafka dijo: \u201cla literatura es un reloj que a veces adelanta\u201d y coincido con \u00e9l.\u00a0No tengo redes, es verdad: no me protege ni me ha protegido nunca una agente literaria, ni un editor, ni un cr\u00edtico literario, ni un suplemento cultural. Me han echado de casi todos lados: de mi pa\u00eds por luchar contra la dictadura; de Espa\u00f1a, por luchar contra el franquismo; Carmen Balcells, porque no quise estar en el armario cuando nadie publicaba un poema no heterosexual; de la Aut\u00f3noma de Barcelona por dar las clases en castellano y de TV3 y Catalunya Radio, por lo mismo. Las redes son para pescar muchos peces y yo prefiero la libertad. Ah! Una editorial muy importante me ofreci\u00f3 su premio de diez millones de pesetas por mi novela \u2018La \u00faltima noche de Dostoievski\u2019 si hac\u00eda algunos cambios para que fuera m\u00e1s comercial y me negu\u00e9, no teniendo ni sueldo fijo ni techo ni amante que me mantenga.\u00a0Ahora bien, tengo muchos a\u00f1os ya y no dir\u00eda en cuanto a esto &#8220;Je me regrette rien&#8221;, como dec\u00eda la Piaff.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>A\u00d1OS DOLOROSOS<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>&#8211;De alguna forma, las personas que se vieron obligadas al exilio, nunca pierden esa condici\u00f3n de exiliados, por bien que se hayan adaptado al lugar de llegada. En su caso, adem\u00e1s tiene la doble nacionalidad. Pero el hecho de vivir en Catalu\u00f1a y estar por tanto viviendo de cerca el asunto del independentismo, \u00bfha renovado de alguna manera esa condici\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;Estos a\u00f1os en Catalu\u00f1a han sido muy, muy dolorosos, muy tristes. Han frustrado por completo mi deseo de vivir una vejez serena y amable, devolvi\u00e9ndome hasta cierto punto a la soledad del exilio. Pero la pandemia es una lecci\u00f3n que habr\u00eda que entender: para el virus no hay fronteras, ni provincias, ni sexo, ni patria. Todos somos iguales siendo diferentes. Esa es la gran lecci\u00f3n que los independentistas deber\u00edan aprender y aplicar. Por otro lado, nada me parece m\u00e1s rid\u00edculo que estar orgulloso del lugar donde naci\u00f3, algo sobre lo cual uno no tuvo la menor intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>&#8211;Volviendo al libro, hay un cap\u00edtulo en el que se muestra especialmente valiente. Es el titulado \u2018Alerta\u2019. En \u00e9l se define como una ni\u00f1a siempre en estado de vigilancia. Y describe a su padre como \u201chura\u00f1o, violento, solitario y peligroso\u201d. \u00bfLe tembl\u00f3 el pulso al escribirlo?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;No me tembl\u00f3 la mano al escribirlo. Me temblaban las manos y me sudaban cuando lo ve\u00eda.<\/p>\n<p><strong>&#8211;Y a pesar de estos testimonios el libro est\u00e1 atravesado por un sentimiento de ternura y de empat\u00eda. Ternura por la madre, su \u201cprimer amor\u201d; por su amiga Mabel, su \u201csegundo amor\u201d; y al final el descubrimiento del libro de William Saroyan \u2018Nena querida\u2019 y la cita de Pavese que escribi\u00f3: \u201cS\u00edntoma inequ\u00edvoco de amor es contarle al otro nuestra infancia\u201d. \u00bfEl libro es, al fin, un acto de amor?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;En todos mis libros, a\u00fan en aquellos m\u00e1s dram\u00e1ticos hay much\u00edsima ternura, no solo porque yo soy una persona muy tierna y emp\u00e1tica (y tambi\u00e9n puedo no serlo) sino porque me parece que es el sentimiento m\u00e1s generoso, noble, una forma entra\u00f1able de amor.\u00a0Me atrae y me horroriza, a veces, el contraste entre el lado oscuro del ser humano y el sublime, dicotom\u00eda que observaron los artistas rom\u00e1nticos y que para m\u00ed sigue siendo una caracter\u00edstica del g\u00e9nero humano. A Hitler le gustaba la m\u00fasica cl\u00e1sica y yo, que me form\u00e9 enamorada de la m\u00fasica cl\u00e1sica, no pod\u00eda entender c\u00f3mo alguien que escucha a Chopin o a Satie es capaz de torturar a alguien. Me ha llevado toda la vida comprenderlo, y creo que en mi novela anterior, \u2018Todo lo que no te pude decir\u2019, demuestro que por fin lo he entendido. Entend\u00ed que los seres humanos pueden tener los valores disociados, y que lo sublime y lo abyecto pueden existir en una misma persona, no simult\u00e1neamente. Polanski puede ser el ni\u00f1o jud\u00edo que consigui\u00f3 huir de los nazis sufriendo y muchos a\u00f1os despu\u00e9s violar a una jovencita. Neruda puede escribir los \u2018veinte poemas de amor\u2019 y confesar en sus memorias que viol\u00f3 a una pordiosera, y pedir perd\u00f3n en su autobiograf\u00eda.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>MEMORIA Y OLVIDO<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>&#8211;La lectura del libro produce una sensaci\u00f3n de fluidez semejante a la de la lectura de \u2018Julio Cort\u00e1zar y Cris\u2019. Como si le resultara m\u00e1s f\u00e1cil la escritura de estas memorias que la de las novelas, la poes\u00eda o los relatos. \u00bfEs as\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;Hay much\u00edsimo trabajo oculto, que no se ve, sobre decidir qu\u00e9 narr\u00f3 y qu\u00e9 no (mi hermana casi no aparece, por ejemplo) porque un buen escritor tiene que ser riguroso con la finalidad de su libro y no distraerse ni ceder a tentaciones que perjudicar\u00edan el objetivo final. Ese trabajo no se hace en el ordenador, lo hace la mente.\u00a0Y duele. Me doli\u00f3 mucho no incorporar a la novela a una de mis t\u00edas, Rosa, pero hubiera necesitado m\u00e1s p\u00e1ginas y cambiado un poco la estructura. Por otro lado, la memoria es olvido y no se rige por ning\u00fan criterio racional, quiz\u00e1s sentimental. Y ese es su misterio. \u00bfPor qu\u00e9 recuerdo la mancha de caf\u00e9 en el borde del vestido de mi primera pareja y no el nombre de su hermano? Por suerte no recordamos todo, la memoria no es de fiar, es un ordenador sin criterio alguno.\u00a0La memoria es olvido, como dice el tango.<\/p>\n<p><strong>&#8211;La ni\u00f1a Cristina descubre ya en la primera p\u00e1gina que las leyes sociales van a ser un obst\u00e1culo en sus deseos. Pero a\u00fan no sabe que deber\u00e1 enfrentarse a un exilio y a una dificultad para vivir con normalidad su sexualidad hasta casi la madurez. De ah\u00ed, en parte, la insumisi\u00f3n. \u00bfHasta qu\u00e9 punto la vida ha limado a la insumisa? \u00bfO no lo ha hecho?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211;La ni\u00f1a y la adulta han sido insumisas ante las injusticias, las humillaciones, las desigualdades. No en otras cosas necesarias para la vida en sociedad. No cruzo con luz roja ni amarilla, tomo mis medicinas, pago mis impuestos y soy emp\u00e1tica y colaboradora. Conservo la libertad, pero s\u00e9 que la muerte no acepta insumisiones.<a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/portada-portada-es.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-1586\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/12\/portada-portada-es.jpg\" alt=\"\" width=\"172\" height=\"260\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La insumisa<\/strong><br \/>\nCristina Peri Rossi<br \/>\nEditorial Menoscuarto<br \/>\n248 p\u00e1ginas<br \/>\n17,90 euros<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;LA INSUMISA&#8217;, SU \u00daLTIMA ENTREGA NARRATIVA, ABORDA CON VALENT\u00cdA SU INFANCIA Y PRIMERA ADOLESCENCIA \u201cLa primera vez que me declar\u00e9 a mi madre ten\u00eda tres a\u00f1os\u201d. 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