{"id":17,"date":"2006-10-06T00:00:00","date_gmt":"2006-10-06T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=17"},"modified":"2006-10-06T00:00:00","modified_gmt":"2006-10-06T00:00:00","slug":"mucha-mucha-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2006\/10\/06\/mucha-mucha-vida\/","title":{"rendered":"Mucha, mucha vida"},"content":{"rendered":"<p>Rodrigo Garc\u00eda ha ampliado el cat\u00e1logo de sus mujeres. En esta ocasi\u00f3n son nueve. Nos da noticias de sus vidas con muy pocos elementos. Unos cuantos planos sirven para que sepamos mucho de ellas. En esto se distingue un buen creador.<br \/>\nMe hice fan de este director de cine con su primera pel\u00edcula, \u2018Cosas que dir\u00eda con solo mirarla\u2019 y no me ha decepcionado con la segunda, \u2018Nueve vidas\u2019. Al hijo de Garc\u00eda M\u00e1rquez le ocurre como a Gustavo Mart\u00edn Garzo que est\u00e1 fascinado con el mundo femenino y sus obras se pueblan de las idas y venidas de mujeres que son tan reales, tan de verdad, que bien podr\u00edan funcionar como arquetipos, como modelos.<br \/>\nLas historias de Rodrigo Garc\u00eda son aparentemente sencillas. Nueve historias, algunas entrecruzadas, en las que un metraje m\u00ednimo, unos minutos, sirve para describir, comprender, compadecer&#8230; a sus protagonistas. Se necesita sin embargo mucha capacidad de observaci\u00f3n y una gran sensibilidad para llegar a este resultado con tan escasos elementos narrativos.<br \/>\nMe pregunto por qu\u00e9 el director ha elegido para sus dos primeras obras un punto de vista tan aparentemente parcial, yo que desconf\u00edo de todos los que nos adulan con asuntos como el \u2018eterno femenino\u2019 y tal&#8230; Pero que nadie se llame a enga\u00f1o.<br \/>\nCon los personajes masculinos, aparentemente \u2013y realmente, si tenemos en cuenta los par\u00e1metros cl\u00e1sicos del drama\u2013 secundarios en las historias, hace Garc\u00eda un ejercicio de elipsis a\u00fan mayor. No es que sean importantes es que polarizan la acci\u00f3n y son responsables de muchos de los comportamientos que adoptan sus oponentes femeninas. \u00a1Qu\u00e9 buen contador de historias es y con que propiedad se puede decir aqu\u00ed que de casta le viene al galgo!<br \/>\nLa otra lecci\u00f3n cinematogr\u00e1fica que nos ofrece el autor de estas dos pel\u00edculas es su aparente sencillez. (Sencillez como dec\u00eda Fernando Herrero en la cr\u00edtica aparecida en este peri\u00f3dico, entendida en su mejor sentido).<br \/>\nQue nadie busque grandes efectos visuales. Ni el presupuesto (monetario) ni sus presupuestos (de proyecto) dan para eso. Por delante de su c\u00e1mara pasan la vida y la muerte, el dolor y la enfermedad, el amor y la soledad, la alegr\u00eda de vivir, el \u00e9xito y el fracaso.<br \/>\nEstoy casi convencida de que la mejor virtud de este director es su pulso. S\u00ed, la firmeza con la que \u2018sostiene\u2019 la c\u00e1mara. Hay un doble juego en su mirada, objetivas e \u00edntima al mismo tiempo. Se trata de encontrar la distancia justa. Esa distancia y unos di\u00e1logos medidos que resultan esclarecedores sin recurrir ni a las obviedades ni a la grandilocuencia son sus tesoros.<br \/>\nMe gustan las mujeres de Rodrigo Garc\u00eda porque a trav\u00e9s de ellas habla del ser humano. Habla de nosotras, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de muchos hombres. Sus pel\u00edculas tendr\u00edan que ser de obligada visi\u00f3n en programas de convivencia, terapias de pareja y cosas por el estilo.<br \/>\nO una simple ocasi\u00f3n para reconciliarse con el cine.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rodrigo Garc\u00eda ha ampliado el cat\u00e1logo de sus mujeres. En esta ocasi\u00f3n son nueve. Nos da noticias de sus vidas con muy pocos elementos. Unos cuantos planos sirven para que sepamos mucho de ellas. En esto se distingue un buen creador. 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