{"id":170,"date":"2009-05-14T13:15:00","date_gmt":"2009-05-14T13:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=170"},"modified":"2009-05-14T13:15:00","modified_gmt":"2009-05-14T13:15:00","slug":"en-sitio-su-recreo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2009\/05\/14\/en-sitio-su-recreo\/","title":{"rendered":"En el sitio de su recreo"},"content":{"rendered":"<p><small>(Publicado en la edici\u00f3n impresa de El Norte de Castilla del 14 de mayo del 2009)<\/small><br \/>\n<big><br \/>\nHay canciones que no puedo escuchar sin que algo muy fuerte me oprima por dentro. Son esas de las que hay que cuidarse en las horas bajas por el efecto que causan, aunque nos gusten a rabiar. En mi caso son tan distintas unas de otras y algunas tienen tan poco que ver conmigo que no encuentro un nexo de uni\u00f3n: \u2018When the leaves come falling down\u2019 (Van Morrison), \u2018Tears in heaven\u2019 (Eric Clapton), \u2018Moon river\u2019 (Mercier y Manzini), \u2018Buena chica\u2019 (Gonz\u00e1lez y Urquijo)\u2026  Son muchas. Una de esas canciones era, y a\u00fan hoy lo es m\u00e1s, \u2018El sitio de mi recreo\u2019, de Antonio Vega&#8230;<\/big><br \/>\n<big>Est\u00e1bamos tan acostumbrados a verle como a un milagroso superviviente del lado m\u00e1s oscuro de la movida que nunca pensamos que le alcanzar\u00eda la sombra que se llev\u00f3 a otros (pienso en Enrique Urquijo, en Canito, en Carlos Berlanga\u2026.) <\/big><br \/>\n<big>Era el testigo de aquella \u00e9poca intensa, ilusionante, excesiva, l\u00fadica, transgresora, a veces ingenua, a veces est\u00fapidamente arriesgada, divertida, a ratos rom\u00e1ntica y a ratos barroca en la que unos sucumbieron, otros salieron adelante y evolucionaron y algunos a\u00fan hoy tratan de aprovecharse de ella, de toda aquella energ\u00eda de la que ni participaron ni entendieron. <\/big><br \/>\n<big>Porque una cosa era com\u00fan a todas las tendencias (la m\u00fasica s\u00f3lo era una de ellas, ah\u00ed est\u00e1n otras p\u00e9rdidas en el arte etc.): la de creer que algo era posible cambiar, que algo bueno podr\u00eda y deb\u00eda pasar<\/big>.<\/p>\n<p><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" height=\"300\" width=\"458\"><br \/>\n<big>Ahora que se ha ido a ese lugar  \u00abdonde se cre\u00f3 la primera luz\/ germin\u00f3 la semilla del cielo azul\u00bb se est\u00e1 hablando y se hablar\u00e1 de su talento, de su genio. El talento al artista se le supone, pero Antonio Vega era de esos creadores tocados adem\u00e1s con un plus. Eso que se llama duende, \u00e1ngel, pellizco, extrema sensibilidad&#8230; Eso que por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n suele llevar adosado un alto precio si no se consigue hacerlo compatible con la vida. (Pienso ahora en Camar\u00f3n, en Antonio Flores&#8230;)<\/big><br \/>\n<big>El martes fue un mal d\u00eda para escuchar \u2018El sitio de mi recreo\u2019 pero era imposible escapar. Mientras atraves\u00e1bamos los campos de Soria que tanto hab\u00edan impresionado a otro poeta, en la radio del coche sonaba una y otra vez. Aquellos programas de Radio 3 que tanto tuvieron que ver en su carrera le dedicaron todo su tiempo (con un respeto y ausencia de morbo f\u00e1cil dignos de aplauso). Hab\u00eda sido para los oyentes de esa emisora (cuantas horas, cu\u00e1nta vida) la mejor canci\u00f3n en el a\u00f1o de su salida. Y ahora muchos de ellos llamaban para recordarlo. Lo que m\u00e1s me impresionaba era la cantidad de gente en la veintena que lo consideraba un genio. Y pens\u00e9 que ese es el \u00fanico premio que de verdad se lleva un artista al azul: el poner de acuerdo a gentes de cualquier edad y condici\u00f3n. Hacer que su obra se convierta en experiencia colectiva de quienes aparentemente nada tienen que ver. Ah\u00ed estaban haciendo cola ante su capilla ardiente. Qu\u00e9 dif\u00edcil evitar los t\u00f3picos cuando son ciertos. Antonio Vega sigue aqu\u00ed. Seguiremos dej\u00e1ndonos llevar por ti, por tu m\u00fasica.<\/p>\n<p><\/big><small>(En la foto de Antonio Tanarro, Vega, durante una actuaci\u00f3n en el Teatro Juan Bravo de Segovia)<\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en la edici\u00f3n impresa de El Norte de Castilla del 14 de mayo del 2009) Hay canciones que no puedo escuchar sin que algo muy fuerte me oprima por dentro. Son esas de las que hay que cuidarse en las horas bajas por el efecto que causan, aunque nos gusten a rabiar. En mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,15],"tags":[73,174],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=170"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}