{"id":1968,"date":"2024-02-26T13:27:02","date_gmt":"2024-02-26T12:27:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=1968"},"modified":"2024-02-26T13:27:02","modified_gmt":"2024-02-26T12:27:02","slug":"la-piel-transparente-y-vegetal-de-marina-nunez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2024\/02\/26\/la-piel-transparente-y-vegetal-de-marina-nunez\/","title":{"rendered":"La piel transparente y vegetal de Marina N\u00fa\u00f1ez"},"content":{"rendered":"<p><strong>La artista palentina interviene con sus obras en el Museo L\u00e1zaro Galdiano de Madrid<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_1970\" style=\"width: 591px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Bot\u00e1nica-2-peque\u00f1a.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1970\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1970\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Bot\u00e1nica-2-peque\u00f1a-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"581\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Bot\u00e1nica-2-peque\u00f1a-300x210.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Bot\u00e1nica-2-peque\u00f1a-768x538.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Bot\u00e1nica-2-peque\u00f1a-1024x718.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 581px) 100vw, 581px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1970\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Borja Morgado<\/p><\/div>\n<p>Algo en la trayectoria art\u00edstica de Marina N\u00fa\u00f1ez (Palencia, 1966) alude siempre a la idea del eterno retorno y as\u00ed es tambi\u00e9n en \u2018Nada es tan profundo como la piel\u2019, la exposici\u00f3n que hasta el 10 de marzo se puede visitar en el Museo L\u00e1zaro Galdiano de Madrid. As\u00ed lo se\u00f1ala Isabel Tejeda comisaria de una muestra concebida como algo m\u00e1s complejo que una intervenci\u00f3n en la colecci\u00f3n del museo. Una serie de obras m\u00e1s que invadir visitan, dialogan, contrastan y se mezclan humilde o espectacularmente con las piezas de enorme valor que el matrimonio formado por L\u00e1zaro Galdiano y Paula Florido atesor\u00f3 a lo largo de su existencia y que en origen se concibi\u00f3 como como una gesamtkunstwerk, es decir, una obra de arte total y a la manera de los gabinetes de curiosidades. Esta es una de las cuestiones que diferencian esta exposici\u00f3n de otras intervenciones de N\u00fa\u00f1ez en espacios hist\u00f3ricos como la titulada \u2018Tinieblas y luz\u2019 que hizo para la catedral de Burgos en 2008, o la intervenci\u00f3n \u2018Vanitas\u2019 en 2021 para el museo Thyssen Bornemisza de Madrid.<\/p>\n<p>La frase de Paul Val\u00e9ry que da t\u00edtulo a la muestra le sirve a la artista para reivindicar la epidermis entendida no como frontera o simple envoltorio de lo m\u00e1s profundo del ser humano sino como la superficie que nos conecta con el exterior y es al mismo tiempo el mapa donde se imprimen nuestras vivencias y eso indefinible que subyace en nuestro interior y a su trav\u00e9s sale a la superficie. La piel que es tambi\u00e9n el lugar del ornamento y ornamento es un concepto pilar de esta exposici\u00f3n. Todo en el museo (las molduras, los techos, el mobiliario) es un canto a la ornamentaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n las telas y ropajes de los personajes representados en las pinturas de la colecci\u00f3n le sirven a la artista palentina para recrearlas en sus obras. Piel y ornamento, lo presuntamente superficial defendido aqu\u00ed como lo que tambi\u00e9n nos constituye e identifica.<\/p>\n<p>Mujeres son todos los personajes presentes en la exposici\u00f3n. Marina N\u00fa\u00f1ez se ha caracterizado no solo por reivindicar la figura femenina sino por retorcer los t\u00f3picos y estereotipos ligados a su imagen en la historia de la cultura. Su feminismo pasa a menudo por servirse de esos mismos t\u00f3picos y reivindicarlos como una forma de libertad. As\u00ed sus dafnes no se quedan atrapadas en la forma vegetal sino que de su cerebro brota la vida y se expande.<\/p>\n<div id=\"attachment_1972\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Ornamento-copia-peque\u00f1a.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1972\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1972\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Ornamento-copia-peque\u00f1a-300x197.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Ornamento-copia-peque\u00f1a-300x197.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Ornamento-copia-peque\u00f1a-768x504.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/Ornamento-copia-peque\u00f1a-1024x673.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1972\" class=\"wp-caption-text\">foto: Borja Morgado<\/p><\/div>\n<p>Sin duda dos piezas de las que componen la muestra se quedar\u00e1n por su espectacularidad en la mente del espectador que la visite. Se trata de dos grandes rostros femeninos situados en el sal\u00f3n de honor del palacio, un espacio dedicado a la pintura espa\u00f1ola de los siglos XV y XVI. Artista y comisaria decidieron ocupar los dos \u00fanicos espacios libres de una sala particularmente llena de cuadros y objetos: los ventanales. \u2018Bot\u00e1nica\u2019 I y II son dos enormes impresiones digitales sobre aluminio de 300 x 132,5 cm cada una. Representan dos rostros femeninos sin pelo, de encaje transparente (debajo de esa piel no hay nada) a los que le crecen unas esferas de distinto tama\u00f1o que simulan esporas: dentro de ellas surge la vida, en el juego entre representaci\u00f3n y meta representaci\u00f3n que supone toda la muestra. Las plantas que aparecen en esas esferas est\u00e1n realizadas con inteligencia artificial.<\/p>\n<div id=\"attachment_1974\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/envidia-rama-de-abedul-1-peque\u00f1a.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1974\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1974 size-medium\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/envidia-rama-de-abedul-1-peque\u00f1a-300x237.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"237\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/envidia-rama-de-abedul-1-peque\u00f1a-300x237.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/envidia-rama-de-abedul-1-peque\u00f1a-768x607.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/02\/envidia-rama-de-abedul-1-peque\u00f1a-1024x809.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1974\" class=\"wp-caption-text\">Detalle de una de las obras expuestas. Foto: Borja Morgado<\/p><\/div>\n<p>Arte, ciencia y tecnolog\u00eda han sido y son las l\u00edneas maestras del argumento de sus obras. Y el movimiento, una constante en sus exposiciones a trav\u00e9s de la v\u00eddeo proyecci\u00f3n. La segunda pieza espectacular de la muestra se instala en la sala de armaduras. Tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n la artista ha ocupado los huecos acristalados que comunican lo que en realidad era el zagu\u00e1n del palacio con los jardines que lo rodean. Son ahora las pantallas sobre las que se proyecta \u2018Las herboristas\u2019. El trazado del \u2018suelo\u2019 simboliza el jard\u00edn y los p\u00f3rticos que separan y abren dicho jard\u00edn hacia un espacio oscuro son arb\u00f3reos pero tambi\u00e9n aluden a los ventanales abiertos al paisaje de las pinturas flamencas. Las herboristas, mujeres cubiertas con mantos dorados tambi\u00e9n de ornamentaci\u00f3n vegetal y a las que no se les ve el rostro, recorren el espacio \u2018interior\u2019 mientras que unas enigm\u00e1ticas figuras compuestas por una presunta cota de malla igualmente transparente (de nuevo la piel, el ornamento <em>per se<\/em>) se sit\u00faan en ese otro espacio oscuro e infinito y lo recorren en sentido contrario. Una m\u00fasica compuesta para la pieza por Luis de la Torre recuerda la m\u00fasica del Renacimiento.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, por lo que se refiere a las piezas de gran tama\u00f1o encontramos las situadas en lo que fuera el sal\u00f3n de baile del palacio. Marina N\u00fa\u00f1ez ha reproducido la marqueter\u00eda del suelo original en tres impresiones y sobre cada una de ellas aparece, como un trampantojo una mujer a la que cubre un sudario ornamental. Tambi\u00e9n aqu\u00ed una mano, una porci\u00f3n de pierna, nos muestran que sus cuerpos son encaje vegetal, que est\u00e1n huecas, pero que es ese encaje su consistencia. No es causal y as\u00ed nos lo recuerda Isabel Tejeda que la sala la presida un retrato de Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda, la escritora rom\u00e1ntica hispanocubana antiesclavista y pionera en la lucha por la independencia de las mujeres.<\/p>\n<p><strong>Cristales y pan de oro<\/strong><\/p>\n<p>El resto de las piezas que componen la intervenci\u00f3n son ya de menor tama\u00f1o. Al entrar en la sala 9 del Museo, dedicada a los retratos femeninos, la mirada queda colgada de la gola de tul que rodea el cuello de la Duquesa de Medinaceli. Y cu\u00e1nto tiene que ver con la iconograf\u00eda de la artista que ahora ocupa la sala con dos grisallas a l\u00e1piz que son las dafnes anteriormente aludidas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la t\u00e9cnica del pan de oro de la pintura g\u00f3tica tiene aqu\u00ed su interpretaci\u00f3n en tres dr\u00edades, tres ninfas, agrupadas bajo el t\u00edtulo \u2018G\u00f3tico\u2019, que parecen volar cubiertas de un manto rojo. De nuevo s\u00f3lo tenemos noticia de una porci\u00f3n de sus cuerpos: el pelo flotante en el que la artista se apropia de la simbolog\u00eda de la cabellera femenina, o los pies, en realidad ra\u00edces que no las atan a la tierra. Vuelan pese a todo.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda en fruct\u00edfero di\u00e1logo con la imagen art\u00edstica se muestra en cuatro peque\u00f1as \u2018esculturas\u2019 transparentes en sus urnas de cristal. Realizadas con impresi\u00f3n l\u00e1ser y luz led muestran cuatro mujeres cuyos cuerpos est\u00e1n formados por min\u00fasculas representaciones de planetas, virus o bacterias, neuronas o protozoos. Microcosmos natural (\u2018Historia natural\u2019 es su t\u00edtulo) que alude entre otras cosas, a las bacterias que alberga nuestro cuerpo. Estas delicadas composiciones a caballo entre lo tecnol\u00f3gico y lo po\u00e9tico dialogan con dos grandes representaciones religiosas de la Inmaculada Concepci\u00f3n que presiden la sala.<\/p>\n<p>Un minucioso trabajo de investigaci\u00f3n est\u00e1 detr\u00e1s de cada una de las piezas que componen la muestra. Para la artista, explorar las posibilidades de las nuevas tecnolog\u00edas ha sido siempre un motor de su trabajo, como lo es la mirada retrospectiva, la revisi\u00f3n de los mitos e hitos que sustentan nuestra cultura. Por diferentes caminos que emprenda algunas de estas constantes hacen que sus obras sean plenamente identificables como suyas. La preocupaci\u00f3n por la Naturaleza es una de esas constantes. Ya en 2009 en la exposici\u00f3n que hizo para el Musac de Le\u00f3n se preguntaba por la identidad humana y abogaba por un post humanismo que apoyara su conexi\u00f3n con la Naturaleza. Las mujeres que habitan hasta el 10 de marzo el L\u00e1zaro Galdiano son Naturaleza. No dejen de visitarlas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La artista palentina interviene con sus obras en el Museo L\u00e1zaro Galdiano de Madrid Algo en la trayectoria art\u00edstica de Marina N\u00fa\u00f1ez (Palencia, 1966) alude siempre a la idea del eterno retorno y as\u00ed es tambi\u00e9n en \u2018Nada es tan profundo como la piel\u2019, la exposici\u00f3n que hasta el 10 de marzo se puede visitar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,4,8,11,14,1],"tags":[906,907],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1968"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1968"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1968\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1975,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1968\/revisions\/1975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}